La desaprobación del Gobierno alcanzó el 58,1% y la evaluación negativa sobre el futuro del país subió 3,2 puntos desde julio. Bullrich obtiene un 33% de imagen positiva contra el 31,2% del Presidente, aunque ambos mantienen un fuerte saldo negativo.
El deterioro económico comenzó a impactar de lleno en la base política del Gobierno. El 57,5% de los argentinos afirma que votaría por un cambio total de las políticas y del equipo de gestión, mientras que solo el 38,2% elegiría alguna forma de continuidad, según la última encuesta nacional de Management & Fit.
El estudio también muestra que Patricia Bullrich supera a Javier Milei en imagen positiva. La exministra alcanza el 33%, frente al 31,2% del Presidente. La diferencia es reducida, pero adquiere relevancia porque se produce dentro del propio universo oficialista y en medio de una desaprobación de la gestión nacional que ya llega al 58,1%.
Los números surgen de un relevamiento realizado entre el 14 y el 28 de septiembre de 2026 sobre 2.600 casos efectivos y 2.200 ponderados en todo el país. La encuesta combinó entrevistas presenciales, consultas en línea y llamadas telefónicas, con un margen de error de 2,1 puntos y un nivel de confianza del 95%.
Casi seis de cada diez quieren cambiar todo
Ante la pregunta sobre qué votarían si las elecciones presidenciales fueran mañana, el 57,5% respondió que elegiría “un cambio total de políticas y de equipo de gestión”. El porcentaje representa un aumento de medio punto respecto de julio, cuando esa opción alcanzaba el 57%.
La continuidad plena del Gobierno reúne un 17,4%, mientras que otro 20,8% apoyaría la permanencia del equipo con modificaciones en algunas políticas. Sumadas, ambas alternativas alcanzan el 38,2%, un punto y medio menos que dos meses atrás.
El rechazo es particularmente elevado entre las mujeres, donde el pedido de un cambio total asciende al 63,1%. También llega al 59,2% entre los mayores de 40 años y al 59% entre las personas con menor nivel educativo.
La tendencia revela que el malestar no se limita a reclamar ajustes parciales o cambios de nombres. La opción mayoritaria exige reemplazar tanto las políticas como el equipo encargado de ejecutarlas.
La desaprobación de Milei llegó al 58,1%
La gestión de Javier Milei obtiene una aprobación nacional del 36,6% y una desaprobación del 58,1%. Otro 5,3% no respondió.
Respecto de julio, la aprobación cayó medio punto, mientras que la desaprobación se mantuvo prácticamente estable. Sin embargo, las diferencias sociales son marcadas: el rechazo llega al 63,9% entre las mujeres y al 60,1% entre las personas mayores de 40 años.
La confianza en el Gobierno también permanece en terreno negativo. El 37,4% manifiesta mucha o alguna confianza, frente al 60,8% que expresa algún grado de desconfianza. Dentro de ese último grupo, casi la mitad de los consultados —el 49,4%— dice sentir “mucha desconfianza”.
El dato contradice el relato oficial sobre una sociedad mayoritariamente dispuesta a sostener el rumbo económico a la espera de resultados futuros. La encuesta muestra que la paciencia social se acorta mientras aumentan las preocupaciones vinculadas con el empleo, los ingresos y el costo de vida.
Bullrich supera a Milei, pero ninguno logra saldo positivo
Patricia Bullrich aparece como la dirigente con mayor imagen positiva entre las figuras nacionales evaluadas por Management & Fit. Alcanza el 33%, frente al 31,2% de Javier Milei.
Sin embargo, la medición no significa que Bullrich tenga una valoración mayoritariamente favorable. Su imagen negativa asciende al 49,7%, por lo que conserva un diferencial de 16,7 puntos en contra. Milei registra una negativa del 52,7% y un saldo desfavorable de 21,5 puntos.
La diferencia positiva entre ambos es de apenas 1,8 puntos, dentro del margen de error general del estudio. Por lo tanto, corresponde hablar de una ventaja numérica y no de una distancia estadísticamente concluyente.
Myriam Bregman obtiene el mejor diferencial entre todos los dirigentes analizados: reúne un 26,4% de imagen positiva y un 38,4% de negativa, con un saldo de 12 puntos en contra.
Cristina Fernández de Kirchner alcanza un 31% de valoración positiva y un 51,3% de negativa. Su diferencial es de 20,3 puntos desfavorables, ligeramente mejor que el de Milei.
Axel Kicillof registra un 28,1% de imagen positiva y un 50,6% de negativa. Mauricio Macri obtiene un saldo negativo de 38,9 puntos; Sergio Massa, de 39,8; y Karina Milei aparece en el último lugar, con apenas 14,2% de positiva, 59,3% de negativa y un diferencial adverso de 45,1 puntos.
Crece el pesimismo sobre el futuro
El 46,4% considera que el país estará peor o mucho peor dentro de un año. Esa expectativa negativa aumentó 3,2 puntos desde julio.
En sentido contrario, el 33,8% cree que la Argentina estará mejor o mucho mejor, mientras que el 17,4% piensa que seguirá igual. El pesimismo alcanza el 50,7% entre las mujeres y se acerca al 50% entre los mayores de 40 años.
La evaluación sobre el presente también muestra un cuadro adverso. El 56,7% califica como mala o muy mala la situación económica y social del país, frente a solo un 16,8% que la considera buena o muy buena. La valoración negativa creció 1,9 puntos en dos meses.
Los sentimientos acompañan ese deterioro: el 65,1% manifiesta preocupación, desconfianza, tristeza, enojo o inseguridad frente a la situación nacional. Los sentimientos positivos representan apenas el 32,9%.
La desocupación desplazó a la inflación
La falta de trabajo se convirtió en el principal problema del país para el 19,8% de los encuestados, con un aumento de 2,2 puntos desde julio. Por primera vez en esta medición, la desocupación desplazó a los aumentos de precios y tarifas, mencionados por el 18,9%.
Después aparecen la corrupción, con el 15,9%; la inseguridad, con el 13,7%; y la pobreza, con el 13,5%.
En el plano personal, el 22% señala como principal preocupación la dificultad para llegar a fin de mes. Otro 17,2% menciona los bajos ingresos, mientras que el 10,4% identifica los problemas de endeudamiento familiar.
En conjunto, las preocupaciones económicas concentran el 69,1% de las respuestas.
La encuesta también revela que al 52,4% de las familias los ingresos no les alcanzan o les alcanzan con dificultades. Dentro de ese grupo, el 21,2% atraviesa “grandes dificultades” para cubrir sus necesidades.
La mejora económica se corre cada vez más lejos
El 59,1% todavía considera que la economía podría mejorar en algún momento. Sin embargo, la mayor parte de ese grupo ubica la recuperación en un horizonte lejano.
El 45,8% cree que habrá que esperar más de un año, cinco puntos más que en julio. Apenas el 0,8% proyecta una mejora dentro de los próximos tres meses, el 2,4% la espera entre cuatro y seis meses y el 10,1% la ubica entre seis meses y un año.
Otro 35,2% directamente considera que la situación ya no puede mejorar o que no va a afrontarla.
En la provincia de Buenos Aires, el rechazo es todavía mayor
El deterioro oficialista se profundiza en territorio bonaerense. La aprobación de Milei cae al 33,7%, mientras que la desaprobación alcanza el 63%. Desde julio, el respaldo al Presidente perdió 3,3 puntos.
Entre las mujeres bonaerenses, el rechazo llega al 70,1%. También supera el 70% entre las personas con menor nivel educativo, alcanza el 61% en el nivel medio y se ubica en el 60,9% entre quienes tienen formación alta.
En la provincia, Milei registra un 28,5% de imagen positiva y un 57% de negativa. Bullrich también cae: obtiene un 29% de positiva y un 53,6% de negativa.
Los resultados muestran un Gobierno que conserva un núcleo duro cercano a un tercio del electorado, pero enfrenta una mayoría que desaprueba la gestión, desconfía de su conducción y reclama un cambio completo del rumbo económico. El problema para la Casa Rosada ya no es solamente explicar cuándo llegará la recuperación: cada vez más argentinos dejaron de creer que pueda llegar con las mismas políticas y el mismo equipo.
Fuente primaria consultada: Encuesta Management & Fit Septiembre.pdf



























