El domingo 22 de febrero, en un paraje rural de Tapalpa, Jalisco, las Fuerzas Especiales del Ejército mexicano ejecutaron la operación más importante de los últimos años contra el crimen organizado. El objetivo: Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el capo más buscado por la DEA, con una recompensa de 15 millones de dólares sobre su cabeza .
El operativo fue un éxito. «El Mencho» cayó herido de gravedad en el enfrentamiento y murió mientras era trasladado en helicóptero a la Ciudad de México. Junto a él, otros siete sicarios perdieron la vida y dos fueron detenidos . Pero la foto del capo abatido no tardó en revelar lo que estaba detrás: una guerra que recién empieza.
LA MANO QUE MEce LA CUNA (DESDE WASHINGTON)
La Casa Blanca no perdió tiempo en adjudicarse su parte del botín. La secretaria de Prensa, Karoline Leavitt, confirmó en X que EE.UU. proporcionó «apoyo de inteligencia» para la operación, y agradeció al Ejército Mexicano por su «cooperación» . El mensaje fue acompañado de un recordatorio: el CJNG fue designado por Donald Trump como «Organización Terrorista Extranjera» en 2025 por ser uno de los principales traficantes de fentanilo a EE.UU. .
Lo que Leavitt no dijo en su tuit triunfal es que el apoyo no fue un simple dato pasajero. Según funcionarios de defensa citados por The Washington Post, la información clave provino de una unidad de inteligencia recién creada: la Fuerza de Tarea Interinstitucional Conjunta Anticartel (JIATF-CC), supervisada por el Comando Norte de EE.UU. . Una estructura diseñada para mapear redes criminales en ambos lados de la frontera y que, en su primer gran golpe, demostró que la cooperación bilateral ya no es un tabú: es un hecho.
El subsecretario de Estado, Christopher Landau, lo celebró con un mensaje que luego tuvo que matizar: «Los buenos somos más que los malos. Felicidades a las fuerzas de orden público de la gran nación mexicana» . Horas después, cuando los primeros incendios comenzaron a aparecer, Landau agregó: «No sorprende que los malos respondan con terror. Pero nunca debemos flaquear. ¡Ánimo México!» .
EL DÍA DESPUÉS (O CÓMO ARDER EN 20 ESTADOS)
La muerte de «El Mencho» no fue el final. Fue el detonante.
Horas después del operativo, el CJNG desplegó su manual de represalia. En al menos 20 estados de México, incluyendo Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Colima y Quintana Roo, se registraron bloqueos carreteros, quema de vehículos, tiroteos y enfrentamientos con fuerzas de seguridad . En Puerto Vallarta, uno de los destinos turísticos favoritos de los estadounidenses, las imágenes de incendios en la vía pública y pasajeros varados en el aeropuerto dieron la vuelta al mundo .
La Embajada de EE.UU. emitió una alerta urgente instando a sus ciudadanos a «refugiarse en el lugar» y «evitar movimientos innecesarios» . Aerolíneas como United, American Airlines y Southwest suspendieron sus vuelos a Puerto Vallarta, Guadalajara y Manzanillo . La Secretaría de Seguridad mexicana reportó más de 250 bloqueos en todo el país, aunque hacia la noche lograron despejar la mayoría .
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, decretó alerta roja y suspendió las clases presenciales en todo el estado . La Liga MX pospuso cuatro partidos de fútbol, incluyendo uno de la primera división masculina y otro de la femenina, por razones de seguridad .
LA PREGUNTA QUE QUEDA
«El Mencho» era el enemigo público número uno. Su caída era cuestión de tiempo. Pero lo que vino después demuestra una verdad incómoda: en la guerra contra el narcotráfico, los capos son reemplazables, las estructuras no.
Según el consultor en seguridad David Saucedo, la línea de sucesión del CJNG está rota. El hijo de «El Mencho», «El Menchito», cumple cadena perpetua en EE.UU. . Los otros posibles sucesores —»El Doble R», «El Jardinero», «El Sapo»— se disputarán el control en una lucha interna que podría ser tan sangrienta como la que ya se vio este domingo .
Mientras tanto, los turistas varados miran las llamas desde sus ventanas. Los vuelos siguen suspendidos. Las carreteras, aún peligrosas. Y en Washington, el gobierno de Trump celebra un triunfo que en México se paga con violencia.
📍 EL MENCHO CAYÓ. EL CJNG ARDE. LOS TURISTAS ESPERAN. Y LA COOPERACIÓN BILATERAL, ESA QUE TODOS CELEBRAN, DEJA UN RASTRO DE INCENDIOS QUE NADIE SABE CUÁNDO SE VA A APAGAR.



























