El presidente de Estados Unidos anunció este martes que su secretario de Comercio, Scott Bessent, tiene la orden de «cortar todos los tratos» comerciales con España. La decisión responde a la negativa del gobierno de Pedro Sánchez a autorizar el uso de las bases militares de Rota y Morón en la ofensiva contra Irán. Trump calificó a España como un aliado «terrible» y advirtió que podría imponerle un embargo comercial. La respuesta española no se hizo esperar: desde Moncloa insistieron en que las bases solo pueden utilizarse en el marco de la legalidad internacional y que la guerra unilateral no cuenta con el respaldo de Naciones Unidas. Israel y los sectores más duros del Partido Republicano se sumaron a las críticas, mientras Europa observa dividida.
Washington / Madrid, 3 de marzo de 2026 – La escalada bélica en Medio Oriente sumó este martes un nuevo frente inesperado, esta vez en el Atlántico. Durante una conferencia de prensa conjunta con el canciller alemán Friedrich Merz en la Casa Blanca, Donald Trump lanzó una andanada contra el gobierno de Pedro Sánchez. «España se portó fatal. De hecho, le dije a Scott que cortara todo trato con España», declaró el mandatario, en referencia al secretario del Tesoro, Scott Bessent .
El origen del conflicto diplomático fue la decisión del gobierno español de negar el uso de las bases de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla) para las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán. Trump no ahorró calificativos: «España dijo que no podíamos usar sus bases. Y está bien. Podríamos usar su base si quisiéramos. Podríamos simplemente volar hasta allá y usarla. Nadie nos va a decir que no la usemos», agregó, en un tono desafiante que marca un nuevo piso en las relaciones bilaterales .
La respuesta española: defensa del derecho internacional
La ministra de Defensa, Margarita Robles, fue tajante desde el primer momento: «Rotundamente no» se ha dado ni se dará apoyo desde las bases andaluzas a la ofensiva estadounidense . Robles recordó que el convenio bilateral con Estados Unidos solo permite operaciones dentro del marco de la legalidad internacional, algo que no ocurre con ataques unilaterales como los que viene ejecutando Washington en territorio iraní .
El canciller José Manuel Albares respaldó la postura y defendió la coherencia de la política exterior española. En declaraciones a Bloomberg, insistió en que el tratado entre ambos países establece los límites para el uso de las instalaciones, cuya soberanía es española . «No permitiremos que se utilice nuestra base para todo lo que se salga del ámbito del tratado y no cuente con el respaldo de la Carta de las Naciones Unidas», afirmó .
La Embajada de Irán en España expresó su respeto por la posición española, lo que fue rápidamente reposteado por el canciller israelí Gideon Sa’ar para cuestionar si el gobierno de Sánchez está realmente «en el lado correcto de la historia» .
El frente israelí y el ala dura republicana
Sa’ar fue más allá y vinculó la postura española con sus anteriores críticas a la gestión israelí en Gaza. «Primero, Hamas agradeció a Sánchez. Luego, los hutíes agradecieron a Sánchez. Ahora Irán le agradece. ¿Eso es estar en el lado correcto de la historia?», lanzó en su cuenta de X .
El senador republicano Lindsey Graham, uno de los aliados más cercanos a Trump, se sumó a la ofensiva. En un mensaje que se volvió viral, calificó al gobierno español como «el estándar de oro del liderazgo europeo patéticamente débil» y lamentó que Madrid muestre «indiferencia hacia el sufrido pueblo iraní» mientras condena los ataques estadounidenses . Graham concluyó con un deseo: «Espero que el actual gobierno español sea una aberración y no la norma. Qué triste» .
Figuras del mundo MAGA, como el influencer Joey Mannarino y el periodista Marc Thiessen, llegaron a pedir la expulsión de España de la OTAN . Thiessen fue directo: «¡Echenlos ya!».
La amenaza comercial: ¿es viable?
Trump insistió en que su administración tiene la facultad de imponer un embargo comercial a España por la vía ejecutiva. «Podría parar todo lo relacionado con España, todos los negocios relacionados con España; tengo derecho a pararlo», aseguró . Sin embargo, la medida enfrenta obstáculos legales, ya que la política comercial con terceros países es competencia de la Unión Europea, no de cada Estado miembro .
Alemania, presente en la conferencia, intentó mediar. El canciller Friedrich Merz afirmó que su gobierno está tratando de convencer a España de que cumpla con los compromisos de la OTAN en materia de gasto en defensa, pero evitó respaldar la ruptura comercial anunciada por Trump .
El tablero europeo: España, voz solitaria pero firme
La postura española contrasta con la de las principales potencias europeas. Mientras Francia y Alemania han evitado condenar los ataques de manera explícita, y Reino Unido se ha mostrado abierto a facilitar bases en la región, Madrid se erigió como la voz más crítica dentro de la UE . En su cuenta de X, Pedro Sánchez fue contundente: «Rechazamos la acción militar unilateral de Estados Unidos e Israel, que supone una escalada y contribuye a un orden internacional más incierto y hostil» .
Fuentes gubernamentales consultadas por medios españoles admitieron que la decisión es de «calado», pero aseguraron que están dispuestos a sostenerla porque consideran que es la única vía para evitar que el conflicto escale aún más . «El tiempo nos dará la razón», sostienen en Moncloa.
📍 Trump ordena cortar el comercio con España, los halcones republicanos piden su cabeza en la OTAN y los aviones cisterna ya abandonaron Rota y Morón. Pedro Sánchez resiste, apoyado en el derecho internacional y en una convicción: no se puede combatir fuego con más fuego. Pero en la guerra de Medio Oriente, la diplomacia suele ser la primera víctima.


























