El sacerdote sanrafaelino Jorge Hernández fue testigo directo de los bombardeos israelíes en Gaza en 2014. Su parroquia fue parcialmente destruida y su testimonio se convirtió en pieza central de una denuncia penal presentada en Argentina. El caso, impulsado por el mendocino Aldo Sergio Parodi, busca que la Justicia investigue presuntos crímenes de guerra.
Un testigo argentino en el conflicto de Gaza
El nombre del sacerdote sanrafaelino Jorge Hernández aparece en una denuncia judicial radicada en el Juzgado Federal N°1 de Mendoza que investiga bombardeos ocurridos en la Franja de Gaza durante el año 2014. La causa apunta a determinar responsabilidades penales por ataques que, según los denunciantes, habrían alcanzado zonas que el derecho internacional humanitario considera protegidas.
Entre esos lugares se encuentran templos religiosos, hospitales, monumentos históricos y edificios dedicados a la ciencia o a la cultura, espacios que las normas de la guerra prohíben atacar.
La denuncia sostiene que durante los bombardeos de julio y agosto de 2014 una parroquia católica ubicada en Gaza —donde se desempeñaba Hernández— resultó parcialmente destruida.
El caso cobró relevancia judicial porque el sacerdote es argentino, nacido en San Rafael, Mendoza. Su condición de ciudadano argentino y de testigo directo del ataque lo convirtió en una figura central dentro del expediente.
La denuncia en la Justicia argentina
La presentación judicial fue impulsada por el mendocino Aldo Sergio Parodi, quien sostiene desde hace años una serie de denuncias vinculadas a presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad en distintos conflictos internacionales.
Según explicó el propio Parodi en declaraciones periodísticas, la denuncia busca que la Justicia penal investigue los bombardeos y determine si constituyen crímenes de guerra.
“La información es de relevancia internacional. Cuando vimos las declaraciones públicas de la familia de Jorge Hernández, lo único que podíamos hacer como mendocinos era radicar la denuncia penal por esto que consideramos un brutal genocidio”, afirmó.
El denunciante sostiene que el testimonio del sacerdote puede aportar un relato directo de lo ocurrido en Gaza.
“Queremos que le cuente a la Justicia penal del horror y el infierno que se vive en Gaza, porque estamos hablando de un crimen de guerra”, expresó.
Un sacerdote en medio de los bombardeos
Hernández se encontraba desempeñando su misión pastoral en Gaza cuando se produjeron los bombardeos.
La parroquia donde trabajaba —según consta en la denuncia— fue alcanzada por ataques aéreos durante la ofensiva militar israelí de 2014.
Parodi sostiene que el sacerdote pudo haber muerto durante esos ataques.
“Los bombardeos sobre Gaza pudieron haber matado al sacerdote sanrafaelino y a otros miembros religiosos de la parroquia”, explicó.
Por ese motivo considera que su declaración es clave para esclarecer los hechos.
El denunciante afirma que durante años el expediente tuvo dificultades para avanzar porque se sostenía que no existían víctimas argentinas.
“El juzgado sostuvo siempre que no había víctimas argentinas, pero finalmente se quedó sin excusas y tienen que recibir la declaración de Jorge Hernández”, señaló.
La dimensión internacional del caso
El expediente judicial apunta contra el entonces primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, a quien la denuncia señala como responsable político de los bombardeos.
La acusación se basa en el principio de jurisdicción universal que rige para los crímenes de guerra y de lesa humanidad.
Este principio permite que tribunales de distintos países investiguen delitos internacionales graves, incluso cuando ocurrieron fuera de su territorio.
En ese contexto, el caso podría tener implicancias que exceden a la Justicia argentina.
Según Parodi, si el Estado argentino hubiera denunciado formalmente el hecho ante organismos internacionales, el escenario judicial habría sido distinto.
“El Estado argentino podría haber denunciado esto ante la Corte Penal Internacional. Si eso hubiera ocurrido, otro habría sido el destino de Netanyahu”, afirmó.
Un encuentro con el Papa
Tras los bombardeos, el sacerdote fue recibido por el papa Francisco en el Vaticano.
Según relató Parodi, durante ese encuentro el pontífice le habría ofrecido la posibilidad de trasladarse a otro destino pastoral.
Sin embargo, Hernández habría rechazado esa opción.
“Cuando el Papa lo recibió le preguntó si quería ser trasladado. Él respondió que prefería morir junto a sus fieles”, relató el denunciante.
La decisión del sacerdote fue interpretada por quienes impulsan la causa como una muestra de compromiso con la comunidad a la que asistía.
El testimonio que puede cambiar el expediente
La causa judicial considera a Hernández un testigo clave.
Su declaración podría aportar información directa sobre los ataques y sobre lo ocurrido en la parroquia durante los bombardeos.
Parodi sostiene que su relato permitirá reconstruir lo sucedido en uno de los episodios más intensos del conflicto en Gaza.
“Queremos que declare antes de que lo maten”, dijo en declaraciones periodísticas.
Para el denunciante, el testimonio del sacerdote podría incluso tener consecuencias judiciales de gran alcance.
“Su testimonio puede hacer que Netanyahu vaya preso a perpetuidad”, afirmó.
Un caso que vuelve a la agenda
El expediente también estuvo atravesado por tensiones políticas y diplomáticas.
Según el denunciante, durante el proceso existieron presiones para que la causa no avanzara.
En 2016, el profesor de estudios árabes Julio Neme llevó a Mendoza al embajador de Palestina en Argentina, quien visitó el Juzgado Federal y la Cámara Federal para interiorizarse del caso.
Durante esa visita se habría mantenido una reunión privada con autoridades judiciales.
El contenido de ese encuentro no trascendió públicamente.
Para Parodi, ese episodio refleja la dimensión internacional del conflicto.
“Esto tiene los ingredientes de un verdadero escándalo internacional”, sostuvo.
Un testigo del horror
Más allá de la discusión jurídica, el caso pone en primer plano la experiencia personal de un sacerdote argentino que vivió la guerra desde adentro.
Hernández trabajaba con personas discapacitadas y ancianos en Gaza cuando ocurrieron los ataques.
Su testimonio podría ofrecer una mirada directa sobre el impacto de los bombardeos en la población civil.
Los impulsores de la denuncia consideran que escuchar ese relato es una forma de comprender la dimensión humana del conflicto.
“Queremos que diga toda la verdad de lo que vio”, expresó Parodi.
Entre la fe y la guerra
Para San Rafael, la figura de Hernández tiene además un valor simbólico.
El sacerdote fue reconocido por instituciones locales y su historia es vista como un ejemplo de compromiso religioso en un contexto extremo.
“Para San Rafael es un honor tener a una persona de estas características”, afirmó el denunciante.
El caso sigue abierto en la Justicia federal.
Y aunque su resolución aún es incierta, la posible declaración de Jorge Hernández podría convertirse en un punto de inflexión dentro de la investigación.
Porque, como señalan quienes impulsan la causa, no se trata solo de un expediente judicial.
También es el relato de un sacerdote argentino que vio de cerca el horror de la guerra.



























