La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y el mandatario colombiano, Gustavo Petro, mantuvieron este viernes una reunión en el Palacio de Miraflores, Caracas, en la que acordaron avanzar en mecanismos de cooperación bilateral en materia de seguridad, defensa, energía y turismo.
El encuentro, el primero de estas características entre ambos líderes, se produjo en un contexto regional signado por la necesidad de coordinar estrategias frente a amenazas transnacionales. Rodríguez señaló que se realizó «un abordaje muy serio y muy concreto del combate a bandas criminales y delitos transnacionales», y adelantó que los acuerdos alcanzados «deben entrar en vigencia de manera inmediata».
Entre los puntos centrales de la agenda se encuentra el establecimiento de mecanismos conjuntos para el intercambio de inteligencia y la planificación de operaciones militares coordinadas. Si bien no se brindaron detalles específicos sobre el alcance de estos acuerdos, fuentes cercanas a la reunión indicaron que ambos gobiernos consideran prioritario actuar sobre las estructuras criminales que operan en la extensa frontera común.
Petro, por su parte, realizó una reflexión en tono integracionista: «Si lo logramos —dijo en referencia a la unidad regional— nos podría llevar a ser unas de las naciones más fuertes del mundo, más poderosas, una nación diversa, plural, respetando la autonomía de cada cual». Y añadió: «La humanidad hermana comienza por los vecinos».
El encuentro se inscribe en un proceso de recomposición de las relaciones bilaterales, luego de años de tensiones políticas entre Caracas y Bogotá. La cooperación en seguridad constituye uno de los ejes más sensibles y prometedores de esta nueva etapa, especialmente en lo relativo al control del narcotráfico, el contrabando y los grupos armados ilegales que encuentran refugio en zonas limítrofes.
En materia energética y turística, los mandatarios acordaron profundizar las líneas de trabajo existentes, aunque no se anunciaron acuerdos concretos en estas áreas durante la declaración pública posterior a la reunión.
El acercamiento entre ambas naciones adquiere particular relevancia en el actual escenario sudamericano, caracterizado por una creciente fragmentación ideológica y disputas geopolíticas. La capacidad de Venezuela y Colombia para articular políticas conjuntas en seguridad podría constituir un caso testigo sobre la viabilidad de la integración regional en un contexto adverso.
No se informó, hasta el cierre de esta edición, la fecha de una próxima reunión ni la conformación de equipos técnicos bilaterales para dar seguimiento a los compromisos asumidos.




























