Desde mayo, otro golpe al bolsillo: colectivos, subtes y peajes aumentan 5,4% en promedio. Mientras tanto, usuarios viales denuncian una «estafa vial»: los peajes se multiplicaron hasta 450.000% desde 2008. La SUBE nominalizada es la única tabla de salvación, pero igual duele.
Póngase en situación. Sale de su casa a las 6 de la mañana. Toma el bondi para ir a trabajar. Paga 753,74 pesos. Se baja. Toma el subte. Paga 1.490 pesos. En dos viajes, ya gastó más de 2.200 pesos. Y todavía no llegó a la oficina. Después, a la vuelta, la misma historia.
Total del día: casi 4.500 pesos en transporte. Por mes, más de 90.000 pesos solo para ir y volver del laburo.
Bienvenido a mayo. Bienvenido al nuevo aumento del transporte en el AMBA.
Los números que duelen
Desde el primero de mayo, los colectivos porteños, las 28 líneas que circulan solo en la Ciudad de Buenos Aires, aumentan 5,4 por ciento en promedio. El boleto mínimo pasa de 715,24 a 753,74 pesos. Pero ojo, ese es el mínimo. Si viaja entre 3 y 6 kilómetros, paga 837,52 pesos. Entre 6 y 12 kilómetros, paga 902,04 pesos. Y si es de los que viaja más de 12 kilómetros, prepare 966,61 pesos.

El subte, por su parte, se va a 1.490 pesos con la SUBE registrada. Si usted es de los que todavía no registró la tarjeta, prepárese: 2.369,10 pesos por viaje. Casi mil pesos de multa por no hacer un trámite. Una locura.
¿Y los peajes? También suben. En la autopista 25 de Mayo y Perito Moreno, un auto paga 4.319,63 pesos en horario normal, y se va a 6.121,62 pesos en hora pico.
En la provincia de Buenos Aires, la actualización llega el lunes 4 de mayo. El boleto mínimo será de 918,35 pesos. En provincia el boleto mínimo es 22 por ciento más caro que en la Ciudad. ¿Alguien me explica qué lógica tiene?
La estafa vial que nadie frena
Porque si uno mira hacia atrás, el indignado es poco. El Comité Nacional de Defensa del Usuario Vial viene denunciando desde hace años lo que define como una estafa vial. Y los números que ponen sobre la mesa son difíciles de ignorar.
Según la entidad, en 2008 el peaje en la Autopista Illia costaba 0,50 centavos. Hoy, en hora pico, alcanza los 2.346 pesos. En las autopistas 25 de Mayo y Perito Moreno, el salto fue de 2 pesos a más de 5.600 pesos en la misma franja horaria.

Las cuentas son brutales. Autopista Illia: aumento superior al 450.000 por ciento. Autopista 25 de Mayo y Perito Moreno: aumento del 270.000 por ciento.
Es una burla a la ciudadanía, sostienen desde el Comité. Y no es solo el monto. También cuestionan el mecanismo. Tras audiencias públicas que califican como formales y decorativas, los aumentos se aplican igual. No son vinculantes. No condicionan nada.
Una estructura que recauda cada vez más
La discusión no termina en el valor del peaje. También está en qué se hace con esa plata.
Desde el Comité señalan que solo el 40 por ciento de lo recaudado por AUSA se destina a operación y mantenimiento. El resto se distribuye en otros destinos, incluyendo obras que no están directamente vinculadas a las autopistas.
En los hechos, sostienen, el peaje deja de ser una tarifa por uso y pasa a funcionar como un impuesto al tránsito.
El costo de moverse
El impacto no es solo individual. También pega en la estructura económica.
Un camión que cruza la Ciudad por la autopista 25 de Mayo paga más de 39.000 pesos por apenas 14 kilómetros. Si repite ese recorrido durante el mes, el costo anual puede superar los 23 millones de pesos solo en peajes.
Eso no desaparece: se traslada a precios.
La comparación que incomoda
Cuando se compara el valor por kilómetro en hora pico, la diferencia es todavía más evidente.
En las autopistas de AUSA, en la Ciudad de Buenos Aires, un auto paga 403 pesos por kilómetro y un camión paga 2.797 pesos.
En AUBASA, en la provincia de Buenos Aires, un auto paga 90 pesos y un camión paga 533 pesos.
En el Acceso Norte, un auto paga 20 pesos y un camión paga 100 pesos.
En el Acceso Oeste, un auto paga 40 pesos y un camión paga 200 pesos.
Circular por autopistas porteñas cuesta entre 4 y 20 veces más que en otros accesos.
El combo completo
Porque el aumento del transporte no viene solo. Mayo arranca con una seguidilla de ajustes en servicios clave: las prepagas, el agua y la VTV también aumentan.
Mientras se habla de orden fiscal y de bajar la inflación, los costos que impactan todos los días en la vida cotidiana siguen escalando.
El gobierno porteño sostiene que el ajuste busca recomponer el atraso tarifario y reducir los subsidios. Traducido: el peso pasa al usuario.
El cierre
Viajar en el AMBA se está convirtiendo en un privilegio. Desde mayo, gastar más de 100.000 pesos por mes en transporte va a ser parte de la rutina para cualquier trabajador.
El subte a 1.490 pesos. El bondi mínimo a 753,74 pesos, y más de 900 pesos en provincia. Los peajes por las nubes.
Mientras tanto, los salarios corren atrás, el consumo se enfría y el endeudamiento crece.
El gobierno dice que lo peor ya pasó.
Pero para el que toma el 60 en Constitución a las 6 de la mañana, lo peor no parece haber pasado: parece repetirse todos los días.



























