La senadora Juliana Di Tullio denunció penalmente al ministro de Desregulación y a su esposa por un contrato millonario de Cancillería para cursos de inglés. La asociación que dirige María Josefina Rouillet cobrará $191.993 por hora cátedra mientras el discurso oficial pregona el «no hay plata». El canciller Quirno, lejos de denunciar la irregularidad, la defendió en redes. La denuncia incluye a 9 funcionarios más. La «casta» no es un fantasma: tiene nombre, apellido y vínculo matrimonial.
EL CURSO DE INGLÉS MÁS CARO DE LA HISTORIA
El mismo gobierno que construyó su relato sobre el odio a la «casta política» acaba de regalarle a la oposición un capítulo digno de manual: un contrato por $114.044.133 para que la esposa del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, le enseñe inglés a los diplomáticos argentinos . La adjudicación, realizada mediante el mecanismo de «Adjudicación Simple por Especialidad», benefició a la Asociación Argentina de Cultura Inglesa (AACI), entidad dirigida desde al menos 2020 por María Josefina Rouillet .
La senadora Juliana Di Tullio presentó este miércoles una denuncia penal que debería hacer temblar los cimientos de la Quinta de Olivos. El escrito, que recayó en el Juzgado Criminal y Correccional N°1 a cargo de María Servini de Cubría, apunta directamente a Sturzenegger por presunto «tráfico de influencias» . La denuncia sostiene que «no se puede descartar su mediación ante las autoridades de Cancillería para obtener la adjudicación directa que benefició a la entidad dirigida por su cónyuge» .

LA LISTA COMPLETA DE LOS IMPUTADOS
La denuncia no se detiene en la pareja ministerial. El canciller Pablo Quirno también está en la mira, acusado de «encubrimiento por omisión de denuncia». Según el escrito, «el canciller optó por justificar públicamente la contratación a través de sus redes sociales en lugar de denunciar las irregularidades» .
María Cristina Dellepiane, subsecretaria de Coordinación y Administración del Ministerio de Relaciones Exteriores, fue denunciada como «coautora» del delito de defraudación, ya que fue quien adjudicó la contratación directa a través de la Disposición 21/2026 . Pero la red es más extensa: Di Tullio también solicitó que se investigue como «partícipes necesarios» a los titulares de las áreas técnicas que permitieron la viabilidad del contrato, incluyendo directores de Recursos Humanos, Compras, Asuntos Jurídicos de Cancillería, más dos directores de la Oficina Anticorrupción .
LOS NÚMEROS DEL NEGOCIO (PARA LLORAR EN INGLÉS)
El contrato, formalizado a través de la Disposición DI-2026-06694033-APN-SSCYAE#MRE, tiene una duración de nueve meses con opción de prórroga por un período igual . El servicio incluye 594 horas totales de capacitación presencial para 132 diplomáticos y empleados de Cancillería, con un costo de $191.993 por cada hora cátedra .
Los números gruesos son aún más escandalosos: si se dividen los $114 millones por la cantidad de alumnos prevista, cada cursante le costará al Estado casi $864.000 . El paquete incluye cursos regulares, talleres para diplomáticos del ISEN, evaluaciones de nivelación, plataforma virtual, seguimiento académico, certificación internacional y, por supuesto, los libros de texto originales de Oxford y Cambridge . Todo pagado con la platita de los argentinos que el gobierno dice no tener.
EL ANTECEDENTE QUE DELATA LA MENTIRA
La Asociación Argentina de Cultura Inglesa tiene contratos con Cancillería desde 2018, durante el gobierno de Macri . Pero hay un dato que los defensores del oficialismo no pueden explicar: en 2025, según consta en la plataforma Compr.ar, solo 10 alumnos tomaron los cursos . La AACI justificó la baja matrícula en una «reestructuración funcional» de la Cancillería . Sin embargo, para 2026, el gobierno decidió multiplicar por 13 la cantidad de alumnos prevista y pagar más del doble por cada uno (en 2024 el Estado pagó un promedio de $400.000 por alumno) .
La pregunta que ningún funcionario responde es simple: ¿Qué cambió en un año para justificar este salto?. La respuesta incómoda: Sturzenegger pasó de asesor ad honorem a ministro con despacho y poder real.
LA DEFENSA QUE CONFIRMA LA CULPA
El canciller Pablo Quirno salió a bancar el negociado con un entusiasmo que resulta sospechoso. En su cuenta de X, escribió: «¡No hay absolutamente ninguna irregularidad sino todo lo contrario! Cancillería ha contratado a AACI desde 2018 para capacitar en idioma inglés a nuestro personal. En esta oportunidad, al ser la Directora Ejecutiva la esposa de Federico Sturzenegger, se activó el procedimiento de integridad previsto con la intervención de la Oficina Anticorrupción y la SIGEN, quien revisó todo» .
Lo que Quirno omite mencionar es que, según consta en la denuncia penal presentada por los abogados José Lucas Magioncalda y Juan Martín Fazio (de la agrupación Reset Republicano), al 15 de febrero de 2026 no aparecía registro alguno en el buscador de «Casos informados a la OA» sobre la recepción de la declaración jurada vinculada al expediente . Esa presunta omisión comprometería un requisito considerado «clave» en materia de transparencia administrativa y podría configurar los delitos de incumplimiento de deberes de funcionario público (artículo 248 del Código Penal) y negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública (artículo 265) .
EL NEPOTISMO COMO POLÍTICA DE ESTADO
El gobierno que juró combatir la «casta» y eliminar los privilegios de la política tiene un historial que lo delata. El mismo Milei colocó a su hermana Karina en la cima del Estado. El vocero Manuel Adorni ha metido familiares en distintos organismos. El clan Menem continúa operando como si el apellido fuera un título nobiliario .
Sturzenegger, además, no es precisamente un improvisado en materia de denuncias. El ministro fue procesado por ser promotor del megacanje durante el gobierno de De la Rúa, una operación que armó un negocio monumental para un grupo de bancos . También fue denunciado junto a Luis Caputo por «un esquema financiero fraudulento que permitió la fuga de más de 10.000 millones de dólares, que benefició a fondos especulativos, principalmente al JP Morgan» .
LO QUE VIENE
La denuncia de Di Tullio ya está en manos de la jueza Servini. La Cámara Criminal y Correccional Federal tiene en su poder el expediente . Mientras tanto, Sturzenegger sigue en su despacho, Quirno tuitea defensas insólitas y Rouillet se prepara para dar clases de inglés a 132 alumnos que quizás nunca existan.
La pregunta que flota en el aire es simple: si esto es lo que hacen cuando dicen combatir la «casta», qué habrían hecho si no la combatieran?.
Ellos juraron terminar con la casta. Terminaron siendo la casta. $114 millones después, la pregunta ya no es si hay irregularidades, sino cuántas más hace falta para que alguien haga algo.




























