La escena ocurrió en la madrugada del 8 de abril de 2026 durante la votación de la Ley de Glaciares. La ausencia del jefe de Gabinete volvió a quedar en el centro de la disputa política.
La aprobación de la reforma de la Ley de Glaciares en la Cámara de Diputados dejó una escena cargada de tensión política. En la madrugada del 8 de abril de 2026, la presencia de Karina Milei en uno de los balcones del recinto fue rápidamente interceptada por cánticos de la oposición: “¿Adorni dónde está?”.
El episodio expuso en vivo una interna que ya venía creciendo en el oficialismo, marcada por el bajo perfil del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, tras las denuncias sobre su patrimonio.
Una ausencia que hizo ruido
Karina Milei ingresó al recinto pasadas las 2 de la madrugada, acompañada por funcionarios del Ejecutivo, pero sin Adorni, quien en otras ocasiones había sido parte de este tipo de apariciones públicas.
La ausencia no pasó desapercibida. Desde la bancada kirchnerista comenzaron los cantos que apuntaban directamente al jefe de Gabinete, en una clara señal de desgaste político tras los recientes escándalos.
El momento generó confusión incluso dentro del oficialismo, mientras el presidente de la Cámara, Martín Menem, intentaba ordenar la sesión ante los gritos y cruces entre bloques.
El trasfondo: crisis y exposición
La escena se produce en un contexto de cuestionamientos hacia Adorni por operaciones inmobiliarias bajo investigación y denuncias sobre presuntas irregularidades patrimoniales.
En ese marco, distintos sectores políticos interpretan su ausencia como una estrategia del oficialismo para reducir la exposición pública del funcionario.
No es la primera vez: según trascendió, ya son al menos tres las ocasiones recientes en las que Adorni quedó fuera de actos o apariciones clave del gobierno.
Un clima de creciente tensión
La sesión que aprobó la reforma de la Ley de Glaciares, lejos de cerrar un capítulo legislativo, dejó en evidencia el clima de confrontación política dentro del Congreso.
Los cánticos y cruces reflejan no solo la disputa entre oficialismo y oposición, sino también las tensiones internas que atraviesan al gobierno en un momento de alta exposición mediática.
La pregunta que resonó en el recinto —“¿dónde está Adorni?”— no solo apuntó a una ausencia puntual, sino que sintetizó una escena política donde los silencios también dicen.



























