La renovación del acuerdo con el Banco Popular de China garantiza el acceso a una línea de liquidez equivalente a unos US$ 5.000 millones ya activados y extiende hasta 2031 una herramienta clave para las reservas del Banco Central. El entendimiento llega en medio de la reforma de la Carta Orgánica del BCRA y de la necesidad oficial de sostener la estabilidad cambiaria.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) renovó este martes el acuerdo de swap de monedas con el Banco Popular de China (PBoC), una herramienta financiera que se convirtió en uno de los principales respaldos de las reservas internacionales del país. El nuevo entendimiento mantiene el monto total de 130.000 millones de yuanes y, por primera vez, amplía su vigencia de tres a cinco años, otorgándole continuidad hasta 2031.
La renovación asegura además la continuidad de la activación de 35.000 millones de yuanes, equivalentes a unos US$ 5.000 millones, que Argentina utiliza desde principios de 2023 como respaldo para administrar la liquidez del Banco Central.
La decisión llega en un momento sensible para la política económica del Gobierno, que busca fortalecer las reservas internacionales, sostener la estabilidad cambiaria y avanzar simultáneamente con la reforma de la Carta Orgánica del BCRA.
Un respaldo clave para las reservas
Desde la autoridad monetaria señalaron que la extensión del acuerdo apunta a brindar «mayor previsibilidad» sobre la continuidad de esta herramienta financiera.
También remarcaron que el swap continuará respaldando «la estabilidad financiera de Argentina» y facilitará el comercio y las inversiones entre ambos países.
El convenio fortalece además una relación financiera que ya lleva más de 17 años. El primer acuerdo entre ambos bancos centrales fue firmado en 2009 y desde entonces fue renovado periódicamente por distintas administraciones.
¿Cómo funciona el swap con China?
El swap es un mecanismo de intercambio de monedas entre bancos centrales.
En la práctica, permite que Argentina utilice yuanes sin necesidad de recurrir inmediatamente a sus reservas en dólares. A cambio, el Banco Central entrega pesos a la autoridad monetaria china y posteriormente revierte la operación junto con el pago de intereses correspondientes.
El esquema ofrece dos modalidades de utilización:
- Cuenta onshore: los fondos permanecen dentro del sistema financiero chino y permiten acceder a financiamiento con menores costos.
- Cuenta offshore: habilita convertir yuanes en dólares para utilizarlos en operaciones internacionales, otorgando mayor flexibilidad para administrar las reservas.
Según explicó anteriormente el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, la parte activada del swap puede utilizarse sin autorizaciones adicionales, lo que la convierte en una herramienta importante para afrontar necesidades de liquidez.
Una pieza central de la estrategia financiera
La renovación se produce mientras el Gobierno continúa priorizando la acumulación de reservas internacionales sin abandonar el esquema de flotación administrada del dólar.
En paralelo, el Ministerio de Economía busca fortalecer la posición financiera mediante colocaciones de deuda, compras de divisas y nuevas herramientas de financiamiento.
En ese contexto, el swap con China sigue siendo uno de los principales activos financieros con los que cuenta el Banco Central para respaldar su balance y administrar episodios de tensión cambiaria.
En medio de la reforma del Banco Central
El anuncio también coincide con el inicio del debate legislativo sobre la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central impulsada por Javier Milei.
El proyecto oficial busca reforzar la independencia de la entidad, limitar el financiamiento monetario al Tesoro y redefinir el mandato del organismo concentrándolo exclusivamente en la estabilidad de precios.
Mientras avanza esa discusión, la continuidad del swap con China garantiza que el Banco Central conservará durante al menos cinco años una herramienta de liquidez considerada estratégica para la administración de las reservas internacionales.
Aunque el Gobierno mantiene como objetivo reducir la dependencia del financiamiento monetario y fortalecer la credibilidad del Banco Central, la renovación del acuerdo con Beijing muestra que el swap continúa ocupando un lugar relevante dentro de la arquitectura financiera argentina.



























