Una encuesta nacional de AtlasIntel y Bloomberg revela un cambio en el humor social: el desempleo ya supera a la inflación entre las principales preocupaciones de la población. El deterioro del mercado laboral, la caída de la actividad y la incertidumbre económica comienzan a pesar más que la desaceleración de los precios.
El empleo pasó a ocupar un lugar central en las preocupaciones de los argentinos. La última encuesta Latam Pulse Argentina, elaborada por AtlasIntel para Bloomberg, muestra que el 46,5% de los consultados ubica al desempleo entre los principales problemas del país, apenas por debajo de la corrupción (47,7%) y por encima de los altos precios y la inflación, mencionados por el 37,4%. El resultado refleja un cambio significativo respecto de los primeros meses del gobierno de Javier Milei, cuando la aceleración inflacionaria concentraba la mayor parte de las inquietudes sociales.
El relevamiento, realizado entre el 30 de julio y el 3 de agosto sobre una muestra nacional de 1.120 personas, confirma que la desaceleración del Índice de Precios al Consumidor no alcanzó para disipar la incertidumbre económica. En cambio, la atención de buena parte de la sociedad comenzó a trasladarse hacia la posibilidad de conservar el empleo o encontrar uno nuevo, en un contexto de recuperación económica todavía desigual.
La encuesta también muestra que la situación económica continúa ocupando un lugar destacado entre las preocupaciones de la población, con el 32,5% de las menciones, seguida por la impunidad y el funcionamiento del sistema judicial (27,7%), el debilitamiento de la democracia y las instituciones (22,5%), la educación (18,8%) y la inseguridad (18,4%). El panorama refleja que, aunque la inflación perdió protagonismo relativo, las variables económicas siguen dominando la percepción ciudadana.
El cambio en las prioridades coincide con la evolución de distintos indicadores económicos. Durante 2026 la inflación continuó desacelerándose, pero la actividad mostró una recuperación heterogénea entre sectores y el mercado laboral todavía no logró recomponer el nivel de empleo perdido durante el ajuste inicial del programa económico.
Diversos estudios publicados en los últimos meses por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) y otros centros de análisis registraron una caída del empleo registrado, cierre de pequeñas y medianas empresas y una recuperación insuficiente en sectores intensivos en mano de obra, como la construcción y parte de la industria manufacturera.
La propia encuesta refleja ese cambio de percepción. Mientras durante 2024 el aumento de precios monopolizaba las preocupaciones de los hogares, hoy la incertidumbre laboral comienza a pesar con mayor intensidad. No significa que la inflación haya dejado de ser un problema, sino que para una parte importante de la sociedad la posibilidad de perder el trabajo o no conseguir uno nuevo pasó a representar una amenaza más inmediata.
Los datos recientes de la economía ayudan a explicar ese fenómeno. La construcción continúa operando por debajo de los niveles previos al ajuste, mientras que distintos indicadores industriales muestran una recuperación parcial. La industria automotriz, por ejemplo, informó recientemente una caída cercana al 18% en la producción acumulada del año y un descenso aún mayor en las ventas mayoristas, reflejando un mercado interno todavía debilitado.
Al mismo tiempo, los informes oficiales sobre empleo muestran que la recuperación económica aún no logró traducirse en una creación sostenida de puestos de trabajo. A ello se suma el crecimiento de modalidades laborales precarias y de la informalidad, que continúa afectando a más del 40% de los trabajadores argentinos, según las últimas estadísticas disponibles.
El estudio incorpora además el Índice de Confianza del Consumidor (ICC), construido a partir de siete indicadores que evalúan tanto la percepción actual como las expectativas para los próximos seis meses respecto de la economía, la situación familiar, el mercado laboral y la posibilidad de realizar compras importantes. Según la metodología de AtlasIntel, un puntaje superior a 100 refleja optimismo, mientras que un valor inferior expresa una visión pesimista de la economía.
El informe también incluye indicadores específicos sobre inflación percibida y esperada, con el objetivo de medir cómo evalúan los hogares la evolución reciente de los precios y cuáles son sus expectativas para el semestre siguiente. Sin embargo, el dato político más relevante del relevamiento es otro: el empleo desplazó a la inflación como la principal preocupación económica de millones de argentinos, una señal de que la estabilidad de los precios ya no alcanza por sí sola para mejorar el ánimo social mientras persistan las dificultades para acceder y sostener un trabajo.



























