El sistema de defensa aérea de la legación diplomática estadounidense repelió un ataque con cohetes de origen desconocido en la capital iraquí. El hecho, ocurrido este domingo, es el primero contra la sede diplomática desde que comenzó la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán, desatada por el asesinato del líder supremo iraní Alí Jameneí. Irak, de mayoría chií y gobernado por un aliado de Teherán, ya había decretado tres días de luto por la muerte del ayatolá y registró el sábado una intentona de irrupción en la Zona Verde con gritos de «Muerte a América». En paralelo, misiles y bombas alcanzaron en los últimos días posiciones de las milicias proiraníes de la Multitud Popular, integradas formalmente en las fuerzas de seguridad iraquíes pero señaladas por Washington como una amenaza persistente. La guerra regional ya tiene un nuevo frente: Irak.
Bagdad, 8 de marzo de 2026 – El domingo comenzó con explosiones en el corazón del poder iraquí. La embajada de Estados Unidos en Bagdad, ubicada en la céntrica y fuertemente custodiada Zona Verde, fue atacada con cohetes de origen desconocido que fueron repelidos por el sistema de defensa aérea de la legación . Fuentes del servicio de seguridad iraquí confirmaron a la agencia EFE el ataque, aunque señalaron que aún se desconoce si hubo daños materiales o víctimas .
Imágenes difundidas en redes sociales, no verificadas de manera independiente, mostraron una intensa humareda en la zona donde se sitúa el complejo diplomático . El ataque marca un punto de inflexión: es el primer lanzamiento de cohetes contra la sede estadounidense desde el inicio de la guerra entre Israel y EE.UU. contra Irán, que estalló tras el asesinato del líder supremo iraní Alí Jameneí en un bombardeo conjunto el sábado 28 de febrero .

El contexto: un país de luto y una Zona Verde tomada por la ira
El ataque con cohetes no fue un hecho aislado. El sábado, varias decenas de personas intentaron irrumpir en la Zona Verde coreando gritos de «Muerte a América» en repudio por la muerte del ayatolá . Irak, de mayoría chií, es uno de los países que más duramente ha criticado los ataques contra Irán. El gobierno de Mohamed Shia al Sudani decretó tres días de luto nacional por el «martirio» de Jameneí, al que calificó como víctima de «un acto flagrante de agresión y una acción condenable que viola todas las normas humanitarias y morales» .
La reacción oficial, sin embargo, matizó el ataque a la embajada. El primer ministro iraquí emitió un comunicado en el que calificó el bombardeo como «una amenaza para la seguridad nacional» y advirtió que «atacar misiones diplomáticas y embajadas que operan en Irak es un acto inaceptable bajo cualquier circunstancia» .
Las milicias proiraníes, en la mira
La tensión en Irak no se limita a la embajada estadounidense. Durante esta semana, el territorio iraquí recibió misiles y bombas de origen desconocido que afectaron fundamentalmente emplazamientos de las milicias de la denominada Multitud Popular, una agrupación de grupos de distinto signo, en su gran mayoría chiíes y simpatizantes de Irán .
Estas milicias, que en 2016 se integraron de facto en las Fuerzas Armadas iraquíes, forman parte del sistema oficial de seguridad del país, pero varias de sus facciones han sido acusadas por Estados Unidos de lanzar ataques contra intereses estadounidenses en Irak. De hecho, Washington ha designado a determinadas milicias integrantes como organizaciones terroristas .
La guerra se expande
El ataque a la embajada y los bombardeos sobre posiciones proiraníes confirman que el conflicto desatado por el asesinato de Jameneí ya no se limita a las fronteras de Irán e Israel. Irak, históricamente un campo de batalla por delegación entre Washington y Teherán, vuelve a ser el escenario de una escalada que amenaza con desestabilizar aún más la región.
Mientras las defensas aéreas estadounidenses repelieron los cohetes en Bagdad, en el norte del país, las fuerzas kurdas informaban de movimientos de tropas iraníes cerca de la frontera. El tablero regional se recalienta, y los primeros en pagar el precio, como siempre, son los civiles atrapados en el fuego cruzado.
📍 Un ataque con cohetes, una Zona Verde tomada por la ira chií y un gobierno que condena pero no puede contener a sus propias milicias. La embajada de EE.UU. en Bagdad sobrevivió esta vez, pero la pregunta que flota sobre Irak es cuánto tiempo más podrá mantener el equilibrio entre su alianza con Teherán y su necesidad de no romper del todo con Washington. La guerra ya tiene un nuevo frente. Y los cohetes, esta vez, fueron solo el aperitivo.




























