El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una dura advertencia al primer ministro británico, Keir Starmer, luego de que Londres analizara enviar dos portaaviones a Medio Oriente en el marco de la guerra contra Irán. En un mensaje publicado en su red Truth Social, Trump afirmó que el despliegue ya no es necesario y cuestionó la demora británica en involucrarse en el conflicto. «No necesitamos gente que se una a las guerras después de que ya las hayamos ganado», escribió, en un tono que marca un nuevo episodio de tensión entre dos aliados históricos.
Washington/Londres, 8 de marzo de 2026 – La guerra en Medio Oriente sigue sumando capítulos, y no todos se libran en el campo de batalla. El último frente abierto es diplomático y tiene como protagonistas a dos aliados de larga data: Estados Unidos y el Reino Unido. Donald Trump utilizó su plataforma Truth Social para dejar en claro su malestar con la actitud del gobierno de Keir Starmer.
«El Reino Unido, nuestro antiguo gran aliado, quizás el más grande de todos, finalmente está considerando seriamente enviar dos portaaviones a Oriente Medio», escribió Trump. «No pasa nada, primer ministro Starmer, ya no los necesitamos, pero lo recordaremos. No necesitamos gente que se una a las guerras después de que ya las hayamos ganado» .

La oferta que llegó tarde
Horas antes del mensaje presidencial, el Ministerio de Defensa británico había confirmado que el portaaviones HMS Prince of Wales, uno de los buques de guerra más modernos de la Royal Navy, fue colocado en alerta máxima ante la posibilidad de un despliegue en Oriente Medio . Las tripulaciones recibieron la orden de prepararse y el tiempo de reacción para el envío se redujo a la mitad, a solo cinco días .
Sin embargo, funcionarios británicos aclararon que aún no se ha tomado una decisión definitiva y que el buque podría ser destinado a otras operaciones programadas, como ejercicios de la OTAN . La nave, de 65.000 toneladas y 280 metros de eslora, puede transportar hasta 36 cazas F-35B y encabezar un grupo de ataque con destructores, fragatas y submarinos .
Las tensiones de fondo
El choque entre Trump y Starmer no es nuevo. Desde el inicio del conflicto, el presidente estadounidense ha criticado repetidamente la postura cautelosa de Londres. Inicialmente, el gobierno británico bloqueó el uso de sus bases militares para los ataques estadounidenses contra Irán, por temor a violar el derecho internacional .
Starmer defendió su decisión en el Parlamento: «No nos estamos uniendo a los ataques ofensivos de Estados Unidos e Israel», afirmó, citando la necesidad de proteger el «interés nacional» británico . Recién después autorizó el uso de las bases con fines «defensivos limitados» .
Trump no disimuló su disgusto y esta semana calificó a Starmer como «no es Winston Churchill con quien estamos tratando» . También criticó la decisión británica de transferir el control de las islas Chagos a Mauricio, donde se encuentra la base militar conjunta de Diego García, utilizada por Estados Unidos .
La opinión pública británica
Mientras los líderes se enfrentan, la sociedad británica observa con escepticismo. Una encuesta de Survation reveló que el 43% de los británicos considera que la guerra contra Irán no es justificable. Además, el 56% apoya la decisión inicial de Starmer de no permitir el uso de bases británicas para los ataques . El sábado, miles de personas se manifestaron frente a la embajada de Estados Unidos en Londres para exigir el fin del conflicto .
Las bajas y el balance de la guerra
La guerra, que comenzó el 28 de febrero con la «Operación Furia Épica», dejó hasta el momento más de 1.300 muertos en Irán, incluyendo al líder supremo Alí Jamenei, y seis soldados estadounidenses fallecidos . Trump asistió el viernes a la Base Aérea Dover para la repatriación de los cuerpos, en una ceremonia solemne .
A pesar de las críticas internacionales, el presidente se mantiene firme en su postura. En declaraciones a la prensa a bordo del Air Force One, insistió: «No los necesitamos. Hubiera sido bueno tenerlos hace dos semanas» .
📍 La guerra contra Irán ya no es solo una cuestión de misiles y bombas. También es una cuestión de alianzas, de tiempos y de memoria. Trump ya avisó: «lo recordaremos». Para el Reino Unido, la advertencia llega en un momento incómodo, cuando la opinión pública cuestiona el conflicto y los líderes intentan equilibrar el respaldo a Washington con el rechazo interno. La «relación especial» entre ambos países parece, por estas horas, más especial que nunca. Y no en el buen sentido.




























