El senador libertario Francisco Paoltroni cuestionó duramente a Manuel Adorni por seguir sin presentar su declaración jurada en medio de la causa por enriquecimiento ilícito. “Pasaron 70 días”, lanzó el formoseño, mientras crece la tensión interna en el oficialismo por el impacto político del escándalo patrimonial del jefe de Gabinete.
La crisis política alrededor de Manuel Adorni sumó este domingo una nueva fractura dentro del oficialismo. El senador libertario Francisco Paoltroni salió públicamente a cuestionar al jefe de Gabinete por continuar sin presentar la declaración jurada patrimonial que prometió difundir para intentar cerrar el escándalo por el crecimiento de sus bienes y las denuncias judiciales que lo rodean.
Las declaraciones de Paoltroni golpearon especialmente porque provinieron de un dirigente de La Libertad Avanza y porque apuntaron directamente al costo político que el caso Adorni está generando sobre el propio gobierno de Javier Milei.
“Lo de Adorni tapa todo”, resumió el senador formoseño durante una entrevista radial en Continental, donde sostuvo que el escándalo patrimonial del funcionario terminó eclipsando la agenda política y económica del Gobierno durante las últimas semanas.
Paoltroni fue todavía más lejos y cuestionó directamente la demora del funcionario en presentar documentación sobre su patrimonio. “Si yo hubiese sido Adorni y tengo un problema así, estoy tres noches sin dormir y presento la declaración jurada”, afirmó.
El senador además dejó una frase que cayó como una bomba dentro del oficialismo: “Pasaron 70 días, flaco. ¿Cómo vas a tener a todo un país pendiente?”.
La crítica interna aparece en uno de los momentos más delicados para el jefe de Gabinete. Adorni sigue bajo presión judicial y política luego de las denuncias sobre el fuerte incremento de su patrimonio desde la llegada de Milei al poder, la compra de propiedades y las revelaciones sobre gastos millonarios en refacciones de su vivienda en el country Indio Cuá.
El caso escaló todavía más cuando un contratista declaró ante la Justicia que las obras realizadas en la casa del funcionario habrían costado alrededor de 245 mil dólares pagados en efectivo, una cifra que superaría ampliamente el valor original de compra del inmueble.
La situación derivó en una causa por presunto enriquecimiento ilícito que tramita en la Justicia federal bajo la instrucción del fiscal Gerardo Pollicita.
En ese contexto, Milei anunció públicamente hace dos semanas que Adorni presentaría “de manera inminente” su declaración jurada patrimonial para despejar sospechas. Sin embargo, pasaron catorce días desde aquella promesa presidencial y el documento todavía no apareció.
Esa demora empezó a generar incomodidad incluso dentro del oficialismo.
Paoltroni no solamente cuestionó la estrategia política del jefe de Gabinete sino que además lo acusó de perjudicar directamente la imagen presidencial. “Me parece una falta de respeto al Presidente, que le da todo el apoyo y la confianza, que se tome todo el tiempo del mundo para presentar la declaración jurada”, lanzó.
Y remató con una frase especialmente incómoda para el mileísmo: “El Presidente el 1° de marzo fue contundente: la moral como política de Estado”.
Las críticas del senador formoseño se suman a las diferencias que ya había expresado públicamente Patricia Bullrich, quien también cuestionó internamente el manejo político del caso y presionó para que Adorni transparentara rápidamente su situación patrimonial.
Pero detrás del conflicto aparece otro problema todavía más delicado para el Gobierno: el temor dentro de la propia Casa Rosada a que sigan apareciendo nuevos gastos, propiedades o testimonios que compliquen aún más la situación judicial del jefe de Gabinete.
Fuentes oficiales admitieron durante los últimos días que Adorni decidió demorar la presentación de su declaración jurada mientras espera que la fiscalía termine de convocar a todos los testigos vinculados a la causa. El objetivo sería evitar contradicciones futuras entre lo declarado públicamente y la información que pueda surgir durante la investigación judicial.
“Manuel espera que la Justicia tenga la cuenta total de sus gastos para tener de dónde agarrarse para armar la declaración jurada”, reconocieron fuentes del oficialismo.
Esa definición expone el nivel de preocupación interna alrededor del caso.
Porque el problema para el Gobierno ya no pasa solamente por las denuncias opositoras o la cobertura mediática del escándalo.
Empieza a convertirse en una crisis de credibilidad dentro del propio discurso libertario.
La construcción política de Milei estuvo atravesada desde el inicio por una narrativa de transparencia, combate contra “la casta” y superioridad moral frente a la dirigencia tradicional. Por eso, cada día que pasa sin que Adorni explique su patrimonio erosiona directamente uno de los pilares discursivos más importantes del oficialismo.
Y las críticas de Paoltroni muestran que esa incomodidad ya empezó a romper incluso el blindaje interno que Karina Milei intentó construir alrededor del jefe de Gabinete.

























