El Decreto N° 67/26, firmado por Jorge Macri el 19 de febrero de 2026, ordena la desocupación administrativa inmediata de los sectores bajo las tribunas del Autódromo Oscar y Juan Gálvez. El argumento: hay obras de «remodelación y modernización» que ponen en riesgo a los ocupantes. La realidad: 15 días después de la firma, la topadora avanza y las familias, no. Bienvenidos a la Ciudad de Buenos Aires, donde el patrimonio se defiende y los pobres se desalojan.
El 19 de febrero, mientras el país debatía la reforma laboral y la CGT paralizaba el transporte, en la Ciudad de Buenos Aires se firmaba un decreto que pasará desapercibido para los medios, pero no para las familias que viven bajo las tribunas del Autódromo. El Decreto N° 67/26, con la firma de Jorge Macri y su ministro Sánchez Zinny, ordena la «desocupación administrativa inmediata» de los sectores correspondientes a las tribunas 9 a 15 y una construcción frente a las tribunas 12 y 13 .
El documento es una joya de la burocracia porteña. Tiene considerandos, artículos, referencias a leyes, decretos previos y hasta un «Anexo» con la delimitación exacta de los terrenos . Lo que no tiene es una sola línea que mencione dónde van a ir las personas que hoy viven ahí.
LOS NÚMEROS DEL DESALOJO (LO QUE EL DECRETO NO DICE)
El decreto menciona que los sectores están «ocupados irregularmente» y que los ocupantes fueron «intimados en varias ocasiones a restituir el inmueble» . Lo que no dice es:
🔹 Cuántas familias viven ahí. El documento habla de «personas, ocupantes y subocupantes», pero no da números. Es más fácil contar las tribunas que los seres humanos.
🔹 Desde cuándo están. La ocupación podría tener años, décadas incluso. Pero el decreto no lo aclara. La historia de esas familias no importa; sólo importa que están donde no deberían.
🔹 Dónde van a ir. No hay mención a relocalizaciones, a soluciones habitacionales, o programas de inclusión. Sólo está la orden de desocupar, con auxilio de la fuerza pública si hace falta.
🔹 Qué pasó con los bienes. El artículo 2 ordena labrar un acta notarial con inventario de los bienes muebles que existieren, su estado de conservación y el lugar al que fueren trasladados . Traducción: les van a secuestrar sus cosas y después veremos.
LOS ARGUMENTOS (O CÓMO JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE)
El gobierno porteño tiene tres argumentos para el desalojo, y los tres son técnicamente sólidos. El problema es lo que dejan afuera.
📌 Argumento 1: Ocupación ilegítima del dominio público. Es cierto. Las tierras son del Estado. Pero el Estado también tiene la obligación de garantizar vivienda digna. La Constitución de la Ciudad lo dice en su artículo 31: «La Ciudad reconoce el derecho a una vivienda digna y a un hábitat adecuado». El decreto no menciona ese artículo.
📌 Argumento 2: Obras de remodelación y modernización. También es cierto. El autódromo se está renovando: demolición de boxes viejos, construcción de nuevos, ampliación de pista, montaje de estructuras . Todo muy lindo. Pero las obras no se caen porque haya familias viviendo al lado. Las obras se hacen CON la gente, no CONTRA la gente.
📌 Argumento 3: Riesgos para la integridad física de los ocupantes. Acá está la perversidad más grande. El gobierno dice: «Hay maquinaria pesada, demoliciones, excavaciones. Si ustedes se quedan, se pueden lastimar. Por eso los sacamos». Es como prender fuego una casa y decir «la incendiamos para que no se mueran de frío». El riesgo lo genera el propio Estado con sus obras, y después usa ese riesgo como excusa para echar a la gente.
EL ANDAMIAJE JURÍDICO (Y LA TRAMPA DE LA EJECUTORIEDAD)
El decreto se apoya en el artículo 12 de la Ley de Procedimientos Administrativos de la Ciudad, que consagra el principio de ejecutoriedad. Eso significa que la administración puede usar la fuerza sin intervención judicial previa cuando deba proteger el dominio público, desalojar, demoler edificios que amenacen ruina o higienizar inmuebles .
Es una herramienta pensada para emergencias, para situaciones de peligro inminente. Acá se usa para sacar gente de un terreno que el gobierno quiere para hacer obras. La «emergencia» la crea el propio gobierno con sus topadoras.
LOS ACTORES (Y SUS RESPONSABILIDADES)
El decreto no es una firma abstracta. Detrás hay personas con nombre y apellido, y áreas específicas que van a ejecutar el desalojo:
👤 Jorge Macri: Jefe de Gobierno, firma el decreto. La responsabilidad política es suya.
👤 Sánchez Zinny: Jefe de Gabinete, refrenda el decreto. Su firma valida todo.
🏢 Subsecretaría Autódromo: Coordina la desocupación.
🏢 Dirección General Red de Atención: Depende del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat. Sí, el mismo que debería «atender» a la gente, va a colaborar con el desalojo.
🏢 Direcciones de Guardia de Auxilio y Emergencias, y Logística: Dependen del Ministerio de Seguridad. Van a poner la fuerza.
🏢 SAME: El servicio de emergencias médicas va a estar presente. Por si alguien se lastima durante el operativo.
🏢 Escribanía General: Va a labrar acta de los bienes secuestrados.
Es un operativo completo, con todas las áreas del Estado coordinadas para un solo fin: sacar gente de un terreno.
LO QUE EL DECRETO NO DICE (Y NUNCA VA A DECIR)
No dice que muchas de estas familias viven ahí desde hace años. No dice que los niños que crecieron en esas tribunas hoy van a la escuela en el barrio. No dice que los trabajadores que ocupan esos espacios tienen sus redes, sus vínculos, su vida.
No dice que el gobierno no ofreció alternativas. No dice que la «modernización» del autódromo es más importante que la vida de esas personas. No dice que el derecho a la propiedad privada (del Estado) pesa más que el derecho a la vivienda (de los ciudadanos).
No dice que, mientras las topadoras avanzan, las familias van a terminar en otro asentamiento, en una villa, en la calle. Y que dentro de unos años, otro gobierno va a firmar otro decreto para desalojarlas de nuevo.
LA PREGUNTA QUE QUEDA
El autódromo se va a renovar. Las obras van a seguir. Los boxes nuevos van a quedar impecables. Las tribunas, limpias. El día de la carrera, los autos van a rugir y la gente va a aplaudir.
Nadie se va a acordar de las familias que vivían abajo.
El decreto 67/26 es una pieza más en la maquinaria de la Ciudad que produce pobres y los mueve de un lado a otro como fichas de un tablero. Primero fue la Villa 31, después el Parque Indoamericano, después los bajo autopistas, ahora las tribunas del Gálvez.
La pregunta no es si el desalojo es legal. Es si es justo. Y en esta Ciudad, lo legal y lo justo hace rato que dejaron de hablarse.
📍 EL AUTÓDROMO SE MODERNIZA. LAS FAMILIAS, TAMBIÉN: MODERNIZAN SU FORMA DE SOBREVIVIR EN LA CALLE. EL GOBIERNO DE JORGE MACRI FIRMA DECRETOS, LAS TOPADORAS AVANZAN Y LOS OCUPANTES SE CONVIERTEN EN ESTADÍSTICA. LA CIUDAD DE BUENOS AIRES ES UNA VITRINA. ADENTRO, TODO BRILLA. AFUERA, LA GENTE SE APILA.




























