La madrugada de este lunes, las Fuerzas de Defensa de Israel lanzaron una intensa oleada de bombardeos aéreos sobre el sur de Beirut y diversas regiones del Líbano, en respuesta al primer ataque reivindicado por Hezbolá desde el alto el fuego de noviembre de 2024. El Ministerio de Salud libanés reportó al menos 31 personas fallecidas y 149 heridas, siendo el suburbio de Dahye, bastión de la milicia proiraní, el más afectado con 20 muertos. La escalada se produce en el marco de la guerra desatada tras el asesinato del líder supremo iraní Alí Khamenei por parte de Estados Unidos e Israel, y ha llevado al gobierno de Beirut a prohibir las actividades militares de Hezbolá y ordenar la entrega de sus armas al Estado.
Beirut/Tel Aviv, 2 de marzo de 2026 – La frágil calma que reinaba en la frontera norte de Israel desde el acuerdo de cese al fuego de noviembre de 2024 se rompió esta madrugada con la peor escalada de violencia en meses. Una serie de bombardeos aéreos israelíes de alta intensidad alcanzó los suburbios del sur de Beirut, el valle de la Becá y diversas localidades del sur del Líbano, dejando un saldo preliminar de 31 muertos y 149 heridos, según confirmó el Ministerio de Salud Pública libanés .
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) justificaron la operación como una respuesta a un ataque con misiles y drones ejecutado horas antes por la milicia chií Hezbolá contra territorio israelí. El portavoz militar israelí, Avichay Adraee, indicó que los bombardeos se dirigieron contra «nuevos objetivos» del grupo, incluyendo depósitos de armas e infraestructura militar en varias regiones del país . El comandante del Ejército israelí, general Eyal Zamir, advirtió que los ataques contra Hezbolá podrían durar «muchos» días .
La «línea roja» que desató la respuesta
El ataque de Hezbolá, el primero que reivindica desde el cese al fuego de 2024, no fue un hecho aislado. La milicia proiraní lo calificó como una «represalia» directa por la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Khamenei, ocurrida el sábado en un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel . Antes del inicio de los bombardeos sobre Irán, Hezbolá había advertido que cualquier ataque contra Khamenei sería considerado una «línea roja» que no dejaría pasar .
Según un comunicado del grupo, este lunes lanzaron misiles y drones contra el sitio de defensa antimisiles «Mishmar HaCarmel», al sur de Haifa, en el norte de Israel . El ejército israelí, por su parte, informó que un proyectil fue interceptado y que el resto cayó en «áreas abiertas», sin reportar víctimas en su territorio .
Evacuaciones masivas y el temor a una nueva guerra
La respuesta israelí no se limitó a objetivos militares. Antes del amanecer, las FDI emitieron una orden de evacuación preventiva para los residentes de al menos 53 localidades en el sur y este del Líbano, incluyendo Maarub, Deir Amess, Mahruna y áreas en el valle de la Becá . Un periodista de la agencia AFP reportó un éxodo masivo desde el sur, con las rutas hacia Sidón colapsadas por el tráfico de civiles que huían de los bombardeos .
El ataque ha reavivado el fantasma de la devastadora guerra de 2023-2024, que dejó más de 4.000 muertos y 1,2 millones de desplazados en el Líbano .
El gobierno libanés contra las cuerdas: «No seremos plataforma para guerras por delegación»
La reacción del gobierno libanés fue inmediata y contundente contra Hezbolá. El primer ministro, Nawaf Salam, calificó el lanzamiento de proyectiles desde el sur como un «acto irresponsable y sospechoso» que pone en peligro la seguridad del país y otorga a Israel «pretextos para continuar con su agresión» . Anunció que el gobierno tomará «todas las medidas necesarias para capturar a los autores» y que no permitirá que el Líbano sea arrastrado a «nuevas aventuras» .
En una reunión de emergencia del gabinete celebrada en el palacio presidencial, el gobierno fue más allá. El primer ministro Salam anunció la prohibición de todas las «actividades militares y de seguridad de Hezbolá», limitando su rol a la acción política, y ordenó al ejército implementar un plan para restringir las armas al control del Estado al norte del río Litani . «La decisión de guerra y paz recae exclusivamente en el Estado», sentenció .
El presidente Joseph Aoun, por su parte, condenó los ataques israelíes pero advirtió que quienes utilizan el Líbano como «plataforma para guerras por delegación» exponen al país a nuevos riesgos y serán considerados responsables . «El pueblo libanés, que aún trabaja para curar las heridas causadas por los conflictos anteriores, no lo aceptará», afirmó .
El tablero regional: el «eje de la resistencia» en llamas
Esta nueva escalada en la frontera israelo-libanesa no puede entenderse sin el contexto regional. La ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, que decapitó la cúpula del régimen de los ayatolás, ha encendido todos los frentes donde Teherán tiene influencia. La Guardia Revolucionaria de Irán advirtió que «Yemen también entrará en la batalla dentro de algunas horas», en referencia a los rebeldes hutíes .
La decisión de Hezbolá de lanzar su ataque, a pesar de los intentos del gobierno libanés por mantenerse al margen, confirma la activación del «eje de la resistencia» liderado por Irán, que incluye a las milicias en Irak, Siria, Hezbolá en Líbano y los hutíes en Yemen.


























