El BCRA compra menos que en 2025, la inflación se acelera, las tasas suben y la actividad se desploma. El Gobierno insiste con el dólar barato como ancla, pero los precios no responden. El índice líder de la Di Tella advierte: 99% de probabilidad de entrar en recesión. Mientras tanto, el equipo económico festeja como si estuvieran ganando un partido.
A una semana de cerrar el primer bimestre, las estadísticas muestran una verdad incómoda para el relato oficial: es el peor arranque del Banco Central en el mercado de cambios desde que Milei asumió. En enero compró 1.158 millones de dólares. En lo que va de febrero, 1.255 millones. Total acumulado: 2.413 millones. En 2024, habían sido 5.630 millones en el mismo período. En 2025, 3.565 millones .
El Gobierno celebra haber alcanzado el 24% de la meta anual de acumulación de reservas (unos 10.000 millones prometidos al FMI), pero oculta que viene de incumplir la del año pasado y que necesita un perdón (waiver) del organismo . También oculta que los dólares que entran no son por un superávit comercial genuino, sino por colocaciones de deuda de empresas, conversión de préstamos bancarios y liquidación de bonos en pesos. Fuegos artificiales.
EL ANCLA QUE NO ANCLA
La estrategia es vieja y conocida: usar el tipo de cambio como ancla antiinflacionaria. Dejar que el dólar baje (hoy está en 1.395 pesos en el Banco Nación, 5,7% menos que en diciembre) para enfriar expectativas . Pero los precios no responden. En enero, la inflación fue del 2,9%, el dato más alto desde marzo de 2025. Quinta suba consecutiva . Y febrero no pinta mejor: los alimentos vienen con una inflación promedio del 2,4% en las últimas cuatro semanas, impulsados por la carne (3,6%) .
El equipo económico decidió no actualizar la canasta del IPC para ocultar el impacto de las tarifas, pero la carne se encargó de recordarles que la inflación no se esconde con trucos metodológicos. El decreto de Donald Trump autorizando 80 mil toneladas extras de importación disparó el precio de la hacienda en pie, y los ganaderos, en lugar de liquidar, retienen vientres para apostar al mercado externo. Resultado: más presión sobre los precios internos.
TASAS QUE MATAN
Para combatir la inflación, el Gobierno subió las tasas de interés. Hoy, un plazo fijo rinde entre 23% y 34% anual, según el banco . Tasas reales positivas, que encarecen el crédito y ahogan la actividad. La combinación letal: dólar barato + tasas altas + ingresos caídos = recesión.
El Índice Líder que elabora la Universidad Di Tella, diseñado para anticipar cambios en el ciclo económico, registró en enero una caída del 0,58% y estimó en 99% la probabilidad de entrar en una etapa recesiva en los próximos seis meses . Los componentes que más incidieron en el retroceso: índices bursátiles, producción industrial y recaudación del IVA en términos reales. Todo en rojo.
LA INDUSTRIA QUE SE APAGA
La balanza comercial de enero mostró el desplome de las importaciones de bienes de capital (inversión): cayeron 8,3%. Los repuestos y accesorios, 32,4%. Los bienes intermedios que demanda la industria, 23,4%. En paralelo, subieron las importaciones de bienes finales (5,8%) y se duplicó el ingreso de autos. Traducción: se trae producto terminado, no insumos para producir. La industria local, licuada.
El informe del grupo Desarrollo e Internacionalización Productiva (DESIP), de la UBA y el Conicet, advierte que el aumento del 37% en exportaciones de Manufacturas de Origen Industrial se explica en más del 90% por ventas de oro, carbonato de litio, obras de arte (que pasan entre museos) y barcos usados que cambian de bandera. Nada que ver con producción nueva.
EL FESTIVAL DE LA DEUDA
Mientras tanto, el Tesoro necesita renovar vencimientos en un contexto de tasas altas y credibilidad en baja. Las necesidades de dólares para 2026 superan los 40.000 millones, según la consultora Empiria . La cuenta corriente será deficitaria por unos 11.000 millones. La dolarización de carteras seguirá drenando otros 16.000 millones. Y el Gobierno dice que no tomará deuda nueva. Un imposible.
LA PREGUNTA QUE QUEDA
El equipo económico festeja las compras diarias del BCRA y la baja del dólar. Pero los números muestran otra cosa: la menor acumulación de reservas en tres años, la inflación que no cede, la recesión que se avecina con un 99% de probabilidad, la industria que se apaga y las pymes que cierran.
Milei y Caputo celebrarán el 1° de marzo en la apertura de sesiones. El discurso estará lleno de logros. Afuera, la economía real seguirá su curso: hacia abajo.
La estrategia del Gobierno es clara: dólar barato, tasas altas y ajuste. El resultado también: menos dólares, más recesión y un 99% de probabilidad de fracaso. Los indicadores no mienten. El relato, sí.



























