El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció este domingo 8 de marzo la prohibición de los casinos online en todo el territorio nacional. La medida apunta directamente a plataformas como el popular «Jogo do Tigrinho», que han proliferado en los últimos años endeudando a millones de brasileños. «No tiene sentido permitir que el juego entre en los hogares a través de los celulares», declaró Lula en un video difundido en sus redes sociales. El mandatario también lanzó una advertencia al Congreso y al Poder Judicial para que actúen en conjunto en el combate a esta industria que, según datos oficiales, ya afecta a más de 2 millones de personas con ludopatía y ha desviado más de 103.000 millones de reales del comercio formal.
Brasilia, 9 de marzo de 2026 – En un mensaje contundente difundido este domingo, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció la prohibición de los casinos digitales en Brasil. La decisión, tomada en el marco del Día Internacional de la Mujer, apunta directamente a las plataformas de apuestas online que se han convertido en una epidemia silenciosa en el país vecino.
«Los casinos están prohibidos en Brasil. No tiene sentido permitir que juegos de azar entren en los hogares, endeudando a las familias a través de sus celulares», escribió Lula en su cuenta de X . El mandatario fue más allá y expuso la dimensión de género de la crisis: «La mayoría de los apostadores son hombres y las consecuencias recaen en la comida de la familia. Es el dinero de la comida, del alquiler, de la escuela de los niños desapareciendo en la pantalla del celular» .
Un «cassino en cada bolsillo»: la crisis de salud pública que explotó en Brasil
Lo que comenzó como una forma de entretenimiento se transformó en una crisis sanitaria y social de proporciones alarmantes. El psiquiatra Hermano Tavares, coordinador del Ambulatorio de Juego Patológico del Hospital das Clínicas de la Universidad de São Paulo (USP), lo describe con crudeza: «Es como si hubiésemos instalado un casino en cada bolsillo» .
El crecimiento de las plataformas de apuestas, conocidas localmente como «bets», fue exponencial tras la sanción de la Ley Federal 13.756 en 2018, pero la regulación efectiva recién llegó en 2025, dejando un vacío legal de siete años donde la industria operó sin control . En ese período, los algoritmos fueron perfeccionados para retener a los jugadores, creando un ciclo de recompensa y pérdida similar al de las drogas.
Los datos son escalofriantes. Según la Universidad de São Paulo (USP), en 2024 Brasil ya tenía cerca de 2 millones de personas con ludopatía, un número que crece exponencialmente . La Universidad Federal de São Paulo (Unifesp) elevó la alarma: 11 millones de brasileños están en riesgo de desarrollar dependencia, y casi 1,5 millones ya presentan adicción grave .
El Banco Central reveló que las empresas de apuestas recibieron cerca de 21.000 millones de reales solo en agosto de 2025, a través de transacciones vía Pix . El impacto es especialmente cruel con los más vulnerables. Un estudio del Banco Central mostró que cerca de 2 millones de personas con más de 60 años gastan, en promedio, 3.000 reales por mes en apuestas, una cifra que supera ampliamente el valor promedio de las jubilaciones brasileñas .
El impacto económico: dinero que no vuelve
La CNC (Confederación Nacional del Comercio de Bienes, Servicios y Turismo) divulgó un estudio en enero de 2025 que cuantificó el desastre económico: el varejo brasileño dejó de facturar 103.000 millones de reales en 2024 debido al desvío de recursos de las familias hacia las apuestas online . Casi 2 millones de brasileños entraron en situación de moratoria por causa de las bets .
El estudio reveló además que al menos el 80% de los pagos en estas plataformas corresponden a modalidades de casino online, como el «Jogo do Tigrinho», y no a apuestas deportivas, lo que expone el verdadero rostro de la industria .
El impacto también se sintió en las cuentas públicas. En septiembre de 2024, una nota técnica del Banco Central reveló que beneficiarios del programa Bolsa Família habían gastado 3.000 millones de reales en apuestas en un solo mes . El Supremo Tribunal Federal (STF) determinó que el gobierno adoptara medidas para impedir que los recursos del programa de transferencia de renta fueran utilizados en juegos de azar .
Las víctimas silenciosas: mujeres y familias
Lula eligió el 8 de marzo para anunciar la medida por una razón: las mujeres son las principales víctimas colaterales de esta epidemia. «La mayoría de los adictos al juego son hombres, pero la cuenta recae en las mujeres», sentenció el presidente .
Los especialistas confirman esta visión. El psiquiatra Tavares explica que los grupos más vulnerables son los menos favorecidos: «personas que viven una exclusión social avanzada o parcial. Para ellas, el juego parece un canto de sirena seductor prometiendo dinero y ascenso social» . Cuando ese dinero no llega, son las mujeres quienes terminan sosteniendo el hogar con menos recursos, endeudándose para cubrir lo que el esposo perdió en la pantalla.
El psicólogo Edilson José, del grupo Mantevida, detalla el mecanismo cerebral detrás de la adicción: «El juego eleva rápidamente los niveles de dopamina, generando sensación de placer, euforia y una falsa percepción de control. Pero esa elevación es seguida por una caída abrupta, que alimenta el deseo de repetir la apuesta» .
El desafío regulatorio y el futuro
La prohibición anunciada por Lula deberá enfrentar ahora el escrutinio del Congreso y el Poder Judicial. El sector de apuestas online, que mueve miles de millones, cuenta con un poderoso lobby. La Confederación Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han manifestado su apoyo a medidas restrictivas, advirtiendo que el vicio en juegos de azar es un problema de salud pública .
Mientras tanto, los números siguen siendo devastadores. El dossiê «A saúde dos brasileiros em jogo», elaborado por el Instituto de Estudios para Políticas de Salud (IEPS), estima que el costo social de los daños asociados a las apuestas es de al menos 38.800 millones de reales por año, incluyendo 17.000 millones relacionados con muertes por suicidio y 13.400 millones ligados a pérdida de calidad de vida y tratamientos por depresión .
Brasil ya es el quinto mercado de apuestas online del mundo, detrás de Estados Unidos, Reino Unido, Italia y Rusia . La decisión de Lula intenta ponerle un freno a una epidemia que, en palabras del psiquiatra Tavares, «no genera renda, solo transfiere la renta de los muchos perdedores a las manos de algunos pocos vencedores» .
📍 Lula dijo basta. Los casinos digitales, que operaron durante años en un limbo legal mientras destruían familias enteras, quedan prohibidos en Brasil. Los números son contundentes: 2 millones de adictos, 103.000 millones de reales perdidos por el comercio, 3.000 millones del Bolsa Família esfumados en apuestas. La pregunta que queda flotando es si el Congreso y la Justicia estarán a la altura de esta crisis o si el lobby de las bets logrará torcer una decisión que, antes que política, es de salud pública.




























