A horas del regreso del gendarme tras 448 días de detención en Venezuela, la senadora y exministra de Seguridad reconoció que el oficialismo no tenía información sobre las gestiones que la AFA venía realizando en paralelo. «Las gestiones para liberar a Gallo las hicimos desde el primer segundo, pero de esto no estábamos al tanto», aseguró Bullrich. El operativo que permitió el retorno del cabo primero se concretó a través de un avión privado de la AFA, en una foto que expuso el vacío diplomático dejado por la ruptura de relaciones con Caracas.
Buenos Aires, 2 de marzo de 2026 – La llegada de Nahuel Gallo a la Argentina en la madrugada del lunes no solo significó el fin de 448 días de cautiverio para el gendarme. También destapó una interna política incómoda para el gobierno de Javier Milei. Patricia Bullrich, actual senadora y exministra de Seguridad, admitió este lunes que el Ejecutivo no tenía conocimiento de las gestiones que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) venía realizando en paralelo para lograr la liberación .
En declaraciones a Antonio Laje, Bullrich reconoció: «Las gestiones para liberar a Gallo las hicimos desde el primer segundo, pero de esto no estábamos al tanto» . La exministra detalló que las negociaciones oficiales se canalizaron a través del gobierno de Italia, que actualmente representa los intereses argentinos en Venezuela, y de Estados Unidos, pero sin contacto directo con Caracas. «Cuando se lo llevan a la cárcel, suponíamos que se iban a entregar a la embajada italiana. Sin embargo, eso no sucedió y evidentemente se había armado algo en paralelo», explicó .

El desconcierto de Gallo y la desconfianza en el operativo
Bullrich reveló un dato que expone la fragilidad del operativo y la falta de comunicación con el gendarma. Según su relato, Gallo no tenía certeza de que estaba siendo repatriado hasta que escuchó hablar a los funcionarios argentinos a bordo del avión. «Cuando subieron dos miembros de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y dos de la Gendarmería al avión, él les preguntó: ‘¿Dónde estoy? ¿Estoy en la Argentina?’. No sabía con quién estaba ni qué había pasado», sostuvo la senadora .
La funcionaria profundizó en el desconcierto del liberado: «Me dijeron que tenía una cierta desconfianza porque él sabía que lo tenía que buscar el consulado italiano y lo subieron a un avión con gente que no conocía. Es raro que te busque la AFA y no tu gobierno. Él tenía la información de que lo iba a buscar Italia» . El momento del encuentro fue particularmente tenso: cuando Bullrich lo saludó, Gallo le dijo «buenos días, ministra», y ella tuvo que aclararle que ya no ocupaba ese cargo, lo que evidencia «la situación en la que estaba, que no tenía información» .

El gobierno, entre la celebración y la incomodidad
Mientras la imagen de Gallo junto a dirigentes de la AFA daba la vuelta al mundo, el oficialismo intentaba navegar las aguas turbulentas de haber quedado afuera de la foto. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, también se refirió al tema y confirmó que Venezuela no estaba dispuesta a negociar con el gobierno argentino. «La interpretación que tenemos como gobierno es que está claro que Venezuela no iba a entregarnos a Nahuel al gobierno argentino, ni a Estados Unidos, ni a Italia, ni a Brasil», declaró .
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, fue más allá y apuntó contra los vínculos de la AFA con el chavismo. «Los involucrados tendrán que explicar la relación con el régimen chavista», reclamó, en un intento por desplazar el foco de la exitosa gestión de la entidad deportiva . Desde la oposición, las críticas no se hicieron esperar. Dirigentes señalaron la paradoja de que una organización deportiva haya logrado lo que la Cancillería no pudo en más de un año, en un contexto de ruptura de relaciones diplomáticas .
El rol de la AFA y el «puente humanitario»
La AFA fue el primer organismo en informar sobre la liberación, con un comunicado titulado «El fútbol, un puente humanitario», acompañado de una foto de Gallo junto a Luciano Nakis, prosecretario de la entidad, y Fernando Isla Casares, secretario de protocolo . El presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, destacó el «trabajo silencioso y mancomunado con la Federación Venezolana de Fútbol y CONMEBOL» que permitió el regreso del gendarme .
Milei, consultado sobre el tema tras su discurso en el Congreso, minimizó la intervención de la AFA y se limitó a decir: «Lo importante es que Nahuel Gallo vuelva a estar con nosotros. Si vuelve por la gestión de Estados Unidos e Italia o gracias al vehículo que haya puesto a disposición otra persona, bienvenido» .
📍 448 días de cautiverio, cero canales diplomáticos y un avión de la AFA como única vía. El gobierno celebra la liberación pero admite que no estaba al tanto de las negociaciones. Mientras Gallo se reencuentra con su familia, la pregunta que queda flotando es cómo es posible que un organismo deportivo haya logrado lo que la Cancillería no pudo. Y si el precio de la ideología es dejar a los ciudadanos sin Estado que los proteja.


























