El proceso judicial se retoma el 12 de abril de 2026 luego de semanas paralizado por el estado de emergencia. El primer ministro enfrenta cargos de soborno, fraude y abuso de confianza que niega.
El juicio por corrupción contra el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se reanudará este domingo 12 de abril de 2026, luego de haber sido suspendido durante varias semanas a raíz del estado de emergencia impuesto en el país por el conflicto militar en Medio Oriente.
Según reportaron agencias internacionales como Reuters y CBS News, la reactivación del proceso judicial se produce tras el levantamiento de restricciones que habían paralizado gran parte de la actividad institucional en Israel, incluidos los tribunales.
Un juicio histórico en pausa por la guerra
El proceso contra Netanyahu no es reciente. Se trata de una causa iniciada formalmente en 2020, en la que el mandatario es acusado de soborno, fraude y abuso de confianza en distintos expedientes vinculados a beneficios indebidos y presiones sobre medios de comunicación.
Durante las últimas semanas, el avance del conflicto con Irán obligó al gobierno israelí a declarar el estado de emergencia, lo que implicó la suspensión de actividades judiciales no esenciales. En ese contexto, el juicio quedó temporalmente detenido.
Con la progresiva normalización de la actividad civil —que incluyó la reapertura de instituciones públicas— el sistema judicial retomó su funcionamiento, habilitando la continuidad del proceso.
Los cargos y la defensa
Las acusaciones contra Netanyahu incluyen la presunta recepción de regalos de lujo a cambio de favores políticos y la utilización de su posición para influir en la cobertura mediática a su favor. El primer ministro ha rechazado sistemáticamente todas las imputaciones y sostiene que se trata de una persecución política en su contra.
Este proceso lo convierte en uno de los pocos jefes de gobierno en funciones en enfrentar un juicio penal mientras permanece en el poder, lo que agrega una dimensión institucional inédita al caso.
Un proceso atravesado por la coyuntura
La reanudación del juicio no implica necesariamente una normalización completa del proceso. De hecho, según reportes de Reuters, el propio Netanyahu solicitó recientemente postergar su testimonio, argumentando razones vinculadas a la situación de seguridad y a sus responsabilidades en medio del conflicto regional.
Esto refleja cómo el expediente judicial sigue condicionado por el contexto político y militar que atraviesa el país.
Entre la justicia y la política
La continuidad del juicio ocurre en un escenario donde confluyen múltiples tensiones: una guerra activa en la región, negociaciones internacionales en curso y una fuerte polarización interna.
El caso de Netanyahu se ha convertido así en un punto de cruce entre la justicia y la política, donde cada decisión judicial tiene impacto no solo en el plano legal, sino también en la estabilidad institucional del país.
La reanudación del proceso judicial marca un nuevo capítulo en una causa que lleva años y que sigue abierta. En un contexto de conflicto, el avance de la justicia se vuelve también parte de la disputa por el poder.



























