El sábado el Mundial tuvo de todo, amigo. Qatar consiguió su primer punto en la historia, Brasil sufrió más de la cuenta, Escocia volvió por la puerta grande y Australia dio el batacazo. Agarrá la birra y ponete cómodo que te cuento cómo fue la cosa.
Qatar 1 – 1 Suiza (Grupo B)
Suiza arrancó como una aplanadora. A los 13 minutos, el arquero catarí Mahmoud Abunada salió de manera temeraria y derribó a Remo Freuler dentro del área. Penalazo. La jugada fue revisada por el VAR, que incluía a los árbitros mexicanos Guillermo Pacheco y Erick Miranda, pero no revocaron la decisión. Breel Embolo se paró frente a la pelota y la clavó con una sangre fría que te la regalo. 1 a 0.
Suiza dominó el resto del partido. Tuvo más del 75% de posesión, generó muchísimas ocasiones, pero se topó una y otra vez con Abunada, que se convirtió en la figura del partido. El arquero catarí atajó de todo: remates de Denis Zakaria, de Ruben Vargas, de Dan Ndoye.
Cuando todo el mundo cantaba victoria suiza, en el minuto 95, Homam Ahmed metió un centro desde la izquierda y Boualem Khoukhi apareció con un cabezazo imposible para el arquero Gregor Kobel. Golazo. 1 a 1 final.
Con este empate, Qatar consiguió su primer punto en la historia de los Mundiales. Después de la experiencia catastrófica como local en 2022 (tres derrotas en tres partidos), los asiáticos por fin suman. Suiza, en cambio, se fue con la bronca de haberse dormido en la siesta.
Brasil 1 – 1 Marruecos (Grupo C)
Acá se puso picante, amigo. Brasil llegó como el máximo candidato y se encontró con una Marruecos que no se achicó. A los 21 minutos, Brahim Díaz le metió un pase perfecto a Ismael Saibari. El delantero del PSV quedó mano a mano con Alisson y la picó por encima con una tranquilidad que te la regalo. Golazo. 1 a 0.
Marruecos no especuló. Le jugó de igual a igual al pentacampeón. Pero Brasil reaccionó rápido. A los 32 minutos, Vinicius Jr., la estrella del Real Madrid, agarró la pelota, dejó atrás a dos defensores y definió al ángulo. Golazo también. 1 a 1.
El segundo tiempo fue más trabado. Ambos equipos mostraron mayor cautela, conscientes de la importancia de no empezar el torneo con una derrota. Las defensas se impusieron sobre los ataques. El marcador ya no se movió.
Brasil se fue con un empate que sabe a poco. Marruecos confirmó que no fue casualidad en Qatar 2022. Y ojo, amigo, que si Brasil no levanta el nivel, este grupo se va a poner complicado.
Haití 0 – 1 Escocia (Grupo C)
Haití volvía a un Mundial después de 52 años. La última vez fue en 1974, cuando perdieron los tres partidos. Salieron con la garra, la mística y las ganas de escribir una historia nueva. Pero Escocia, que también regresaba después de 28 años de ausencia, demostró oficio.
A los 28 minutos, John McGinn, el volante del Aston Villa, aprovechó una acción ofensiva que se originó tras dos remates consecutivos y empujó la pelota al fondo de la red. 1 a 0.
En el segundo tiempo, Haití lo intentó, generó algunas oportunidades, pero le faltó puntería. Escocia se llevó los tres puntos y se subió a la cima del Grupo C.
Australia 2 – 0 Turquía (Grupo D)
El cierre de la jornada fue un batacazo. Turquía volvía a un Mundial después de 24 años. La última vez fue en Corea-Japón 2002, cuando terminaron terceros. Llegaron con la ilusión de repetir la épica, pero se encontraron con una Australia firme, ordenada y letal de contra.
Turquía dominó la posesión casi todo el partido. Arda Güler, la joya del Real Madrid, manejó los hilos, pero la defensa australiana aguantó. En el minuto 27, un contragolpe letal: Nestory Irankunda, un pibe de 19 años, definió con calidad para poner el 1 a 0.
En el segundo tiempo, la historia fue más de lo mismo. Turquía atacó, Australia esperó. Y en otra contra de libro, a los 75 minutos, Connor Metcalfe puso el 2 a 0 definitivo.
Australia dio el golpe y se ilusiona con la clasificación. Turquía, una de las candidatas a dar pelea en el grupo, se fue con las manos vacías y muchas dudas en el cuerpo.
El resumen de la jornada
Qatar consiguió su primer punto histórico. Suiza se quedó con las manos vacías por dormirse en el final. Brasil llegó como candidato y se fue con un empate que sabe a poco. Marruecos confirmó que no es casualidad. Escocia volvió por la puerta grande. Haití se fue con la cabeza alta, pero sin puntos. Australia dio el batacazo y complicó a Turquía.
La cosa está que arde, amigo. Y esto recién empieza.


























