La presidenta encargada de Venezuela llamó «amigo» al mismo tipo que hace dos meses mandó comandos a secuestrar a Maduro y se lo llevó esposado a EE.UU. El amor es más fuerte que la dignidad, parece.
LO QUE PASÓ:
Delcy Rodríguez, la vice de Maduro que ahora quedó al mando después de que EE.UU. se llevara al jefe en una valija el 3 de enero, salió a declararle su amor a Donald Trump. En un acto con jóvenes chavistas (los que quedan, que deben ser contados con los dedos de una mano), la señora soltó: «Presidente Trump, como amigo, como socio, estamos abriendo una nueva agenda de cooperación».
O sea: el mismo Trump que ordenó el bloqueo naval en diciembre, que mandó comandos a Caracas en enero, que tiene a Maduro preso en Nueva York esperando juicio, ahora es «amigo y socio». El amor es así de raro.
LO QUE NO DICE DELCY:
Que mientras ella habla de «amistad», EE.UU. ya se llevó 80 millones de barriles de petróleo venezolano. Trump lo dijo en su discurso del Estado de la Unión: «Recibimos 80 millones de barriles de nuestro nuevo amigo y socio, Venezuela». Amigo es el que te da el petróleo, claro.
Que recibió en Caracas al jefe de la CIA, al jefe del comando militar de EE.UU. para Latinoamérica y al encargado de negocios yanqui. Todos «amigos» visitando la casa.
Que reformó las leyes petroleras bajo presión de Washington para abrir el sector a las multinacionales. Todo por «amor».
EL DATO CÓMICO (O TRÁGICO, SEGÚN SE MIRE):
El 3 de enero, cuando los comandos gringos secuestraron a Maduro, Delcy dijo que era «una agresión militar de una potencia nuclear». Hoy dice que son «amigos». En dos meses pasaron de «potencia agresora» a «socio». Récord mundial de garrote y zanahoria.
LO QUE HAY QUE ENTENDER:
El bloqueo y las sanciones siguen. Delcy pide que los saquen. Trump, mientras tanto, ya tiene el petróleo. Capaz que cuando terminen de vaciar los pozos, se vuelven «enemigos» otra vez. Así funciona el «amor» entre naciones.
LA PREGUNTA INCÓMODA:
¿Alguien le explicó a los pibes chavistas del Teatro Teresa Carreño que su «amigo y socio» es el mismo que se llevó preso a su líder esposado?, ¿O eso no se menciona en el guion?.
Mientras tanto, en la Casa Blanca, Trump debe estar pensando: «Qué lindo tener amigos que te regalan petróleo después de que les secuestraste al presidente».
La amistad es lo más lindo que hay.




























