El ministro de Economía se despachó este jueves en el simposio del IAEF con una catarata de optimismo: la Argentina Week fue «espectacular», los inversores están «históricamente interesados» y «lo que se viene es un boom que no se imagina nadie». Los números que presentó son para alquilar balcones: US$16.150 millones en inversiones anunciadas. Pero cuando uno rasca la superficie, descubre que la mayoría los ponen empresas argentinas. Mercado Libre, TGS, Pampa Energía. La única extranjera es una minera canadiense. Mientras tanto, Caputo confirmó que ya tienen financiamiento para pagar US$9.000 millones de deuda y que no van a salir a los mercados porque «hay opciones más baratas». Todo viento en popa. Lástima que los números del desempleo, esos que miden la vida real, acaban de marcar el nivel más alto desde la pandemia.
Jueves 19 de marzo. Luis Caputo se paró frente al 21° Simposio de Mercado de Capitales y Finanzas Corporativas del IAEF y soltó una frase que debería estar enmarcada en la entrada del Ministerio de Economía: «Lo que se viene en inversiones es fenomenal. Los frutos se van a empezar a ver en el corto plazo, esto es un boom que no se imagina nadie».
El ministro venía de pasar cuatro días en Nueva York, en la llamada «Argentina Week», una cumbre donde el gobierno juntó a CEOs globales, banqueros y fondos de inversión para vender el país como una ganga. Según su relato, fue un éxito rotundo: «Fue espectacular. Fueron cuatro días intensísimos y realmente nos fue espectacular. Vas a vender las oportunidades de inversión en el país. Tuvimos tantas reuniones que no las pude contar».
LAS DECLARACIONES TEXTUALES (PARA QUE NO DIGAN QUE INVENTAMOS)
«Que vengan inversores importantes contribuye porque lo que te permite eso es atraer el sector de servicios», dijo Caputo, con esa mezcla de entusiasmo y tecnicismo que lo caracteriza.
Pero lo más jugoso vino después, cuando habló de números. Anuncios concretos por US$16.150 millones, según el comunicado oficial de Presidencia. Y confirmó que el gobierno ya tiene financiamiento identificado para cubrir los próximos tres vencimientos de deuda: julio 2026, enero 2027 y julio 2027, por un total de US$9.000 millones.
Sobre la posibilidad de volver a los mercados internacionales, fue tajante: «No tenemos pensado ir al mercado. Lo descartamos. Este es un Gobierno que no toma deuda, sino que hemos cancelado vencimientos». Y agregó: «No es un capricho con Wall Street, es un tema de costo. Si uno puede refinanciar una deuda a una tasa más baja, lo hace. Nosotros vamos a seguir primando la opción más barata».
LOS NÚMEROS QUE VENDIÓ (Y LOS QUE NO)
Según el detalle de las inversiones anunciadas, el desglose es el siguiente:
- First Quantum Minerals (canadiense): US$5.250 millones para el proyecto de cobre Taca-Taca en Salta. Es la única inversión extranjera pura de la lista.
- Pampa Energía: US$4.500 millones para producir petróleo en Rincón de Aranda y construir plantas de tratamiento, oleoductos y gasoductos.
- Mercado Libre: US$3.400 millones para expandir su operación logística, fortalecer su plataforma de comercio electrónico y desarrollar su ecosistema fintech.
- Transportadora de Gas del Sur (TGS) : US$3.000 millones para desarrollar infraestructura destinada al procesamiento y exportación de líquidos de gas natural.
Total: US$16.150 millones. Pero más del 80% de esa cifra corresponde a empresas argentinas. El periodista Sebastián Lacunza, exdirector del Buenos Aires Herald, citó a una fuente que asistió al evento y soltó una frase lapidaria: «Más del 80% de los asistentes eran argentinos en casi todas las sesiones. Podría haberse hecho en Puerto Madero».
EL CONTEXTO QUE NO SALE EN LOS COMUNICADOS
Mientras Caputo celebraba el «boom» que se viene, el INDEC publicaba los datos de desempleo del cuarto trimestre de 2025. La tasa de desocupación subió al 7,5%, el nivel más alto desde la pandemia. En el Gran Rosario, el desempleo escaló al 6,5% y la subocupación al 13% . Los que tienen laburo, además, perdieron poder adquisitivo mes a mes durante todo el año pasado.
Pero Caputo no habla de eso. Él prefiere enfocarse en lo que viene, en ese «boom que no se imagina nadie» que promete solucionar todo a futuro. Mientras tanto, los problemas de hoy siguen ahí: la inflación mensual ronda el 2,5%, los salarios no alcanzan y las empresas siguen cerrando.
LA RELACIÓN CON EL FMI (QUE SIEMPRE ESTÁ)
El ministro también se refirió al vínculo con el Fondo Monetario Internacional. Lo calificó como «espectacular» y dijo que «se generó una relación de mucha confianza. Hoy es un placer trabajar con el FMI». Sin embargo, el desembolso de US$1.000 millones sigue siendo postergado. La portavoz del organismo, Julie Kozack, dijo esta semana que «sigue habiendo avances» y que el trabajo «es cercano».
LA POLÉMICA QUE NO SE CALLA
En el evento de Nueva York, Milei aprovechó para atacar a dos empresarios: Paolo Rocca (Techint) y Javier Madanes Quintanilla (FATE). Los llamó «empresarios prebendarios» y generó malestar entre los ejecutivos presentes.
Marcelo Elizondo, presidente de la International Chamber of Commerce en Argentina, trató de bajarle el tono al asunto: «Veo una buena cantidad de incentivos para que la Argentina reciba inversión en los rubros más competitivos: minerales, energía, agro, economía de servicios y de conocimiento. Creo que va a haber más inversiones, no solamente por las reuniones en Nueva York, sino por el saneamiento de la economía».
Pero el analista Marco Kofman, del Observatorio MATE, fue más crudo: «Estos son grandes grupos empresarios que han sido parte de nuestra economía durante muchas décadas y lo seguirán siendo, independientemente de los gobiernos o la dirección de la política económica. Son grupos poderosos que seguirán siéndolo incluso cuando Milei ya no esté en la Casa Rosada, y saldrán de esta administración más financierizados y más dependientes del dólar que nunca»..
Lo único que le hace boom a Caputto es el culo cuando cuando nos caga
Caputo dice que se viene un boom. Puede ser. Los números de inversiones anunciados son gruesos, aunque vengan mayormente de empresas argentinas que ya operan acá. Pero mientras él vende el futuro en Nueva York, los que se quedaron miran los números del desempleo, los precios que no aflojan y los salarios que no alcanzan.
El ministro asegura que «los frutos se van a empezar a ver en el corto plazo». Ojalá. Pero el corto plazo, para los que hoy no llegan a fin de mes, es demasiado largo. Lo único que le hace boom a Caputto es el culo cuando cuando nos caga.


























