Mientras Netanyahu hablaba de «liberar» al pueblo iraní, autoridades de la provincia de Hormozgan denunciaron que un ataque israelí impactó de lleno en una escuela primaria de niñas en la ciudad de Mínab. Según reportes oficiales iraníes, al menos 63 estudiantes murieron y otras decenas resultaron heridas. Israel no ha confirmado ni desmentido el ataque específico. La denuncia, si se confirma, podría constituir un crimen de guerra.
Buenos Aires, 28 de febrero de 2026 – Mientras las sirenas antiaéreas sonaban en Tel Aviv y los misiles cruzaban el cielo de Medio Oriente, una denuncia estremecedora comenzó a circular desde Irán. Autoridades de la provincia de Hormozgan, al sur del país, reportaron que un bombardeo israelí habría impactado de lleno en la escuela primaria de niñas «Shajareh Tayyebeh», ubicada en la ciudad de Mínab, durante el horario de clases.
La agencia estatal IRNA fue la primera en difundir la información: según fuentes oficiales, al menos 63 personas murieron en el ataque, la mayoría de ellas estudiantes. El gobernador de la región, Mohammad Radmehr, señaló que la cifra podría aumentar a medida que los equipos de rescate continúan retirando escombros. Otras 63 personas resultaron heridas, muchas de gravedad.
De acuerdo con los reportes, en el momento del impacto había aproximadamente 170 alumnas en el establecimiento. Imágenes que comenzaron a circular en redes sociales, aún no verificadas de manera independiente, muestran el edificio parcialmente destruido y pertenencias escolares esparcidas entre los restos de hormigón.
El silencio de Israel
Hasta el momento, el gobierno de Benjamín Netanyahu no ha confirmado ni desmentido el ataque específico contra la escuela de Mínab. En su mensaje televisado de este sábado, el primer ministro israelí reivindicó la ofensiva conjunta con Estados Unidos contra Irán, a la que calificó como una operación para «eliminar la amenaza existencial que representa el régimen terrorista iraní».
Netanyahu agradeció a Donald Trump por su «liderazgo histórico» y aseguró que la acción conjunta «creará las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome las riendas de su destino». También llamó a «todos los segmentos del pueblo iraní —los persas, los kurdos, los azeríes, los baluchis y los ahwazis— a liberarse del yugo de la tiranía».
En ninguna parte de su discurso mencionó la escuela de Mínab ni las denuncias sobre víctimas civiles.
El contexto de la ofensiva
El ataque a Mínab se habría producido en el marco de la «Operación Furia Épica», lanzada en la madrugada del sábado por Estados Unidos e Israel contra Irán. Los bombardeos alcanzaron el centro de Teherán y otras ciudades como Isfahán, Qom, Karaj y Kermanshah. Entre los objetivos declarados figuraron la oficina del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y la sede presidencial de Masud Pezeshkian.
Fuentes israelíes citadas por Reuters aseguraron que el ministro de Defensa iraní, Amir Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohammed Pakpour, murieron en los bombardeos. De confirmarse, serían las bajas de mayor rango en lo que va del conflicto.
La respuesta iraní
Irán respondió horas después lanzando la «Operación Verdadera Promesa 4». La Guardia Revolucionaria informó que atacó «todos los territorios ocupados y las bases criminales de Estados Unidos en la región».
Los misiles alcanzaron la base aérea de Al Udeid en Qatar (la mayor instalación militar estadounidense en la región), el cuartel general de la Quinta Flota en Bahréin, la base aérea de Al Dhafra en Emiratos Árabes Unidos y la base Ali Al Salem en Kuwait.
El canciller iraní, Abbas Araghchi, afirmó que el país está interesado en desescalar la situación, pero advirtió: «Esta es una guerra elegida por Estados Unidos, y tienen que pagar por eso».
Lo que dice el derecho internacional
El derecho internacional humanitario prohíbe los ataques contra civiles y establece que las partes en conflicto deben distinguir en todo momento entre objetivos militares y población civil. Si se confirmara que el bombardeo a la escuela de Mínab fue intencional o que no se tomaron las precauciones debidas para evitar víctimas civiles, podría constituir un crimen de guerra.
Hasta ahora, ninguna autoridad internacional se ha pronunciado específicamente sobre la denuncia. La ONU, a través de su secretario general António Guterres, condenó los ataques en general y llamó a un «cese inmediato de las hostilidades», pero sin mencionar el caso de la escuela.
Lo que falta saber
La denuncia iraní abre más preguntas que certezas. ¿Fue un error de puntería? ¿El misil tenía otro objetivo y falló? ¿O fue un ataque deliberado contra la escuela? Sin una investigación independiente, sin acceso de periodistas a la zona, sin que Israel confirme o desmienta, todo queda en el terreno de las acusaciones cruzadas.
Lo único concreto, por ahora, son los números que las autoridades iraníes reportan: 63 muertos, decenas de heridos, una escuela destruida. Y un gobierno que dice buscar la «liberación» de un pueblo mientras, según denuncian sus autoridades, sus bombas matan a sus niñas.




























