Un informe actualizado al 9 de abril de 2026 advierte un aumento de la represión estatal.
Señala más herramientas legales para el uso de la fuerza y más víctimas.
El foco está en jóvenes, cárceles y el uso de armas fuera de servicio.
Un diagnóstico crítico sobre la violencia estatal
El informe “Situación Represiva Nacional 2025”, elaborado por la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), plantea que Argentina atraviesa una etapa de escalada en la violencia estatal.
El documento analiza el período 2024–2025 como un punto de inflexión, donde decisiones políticas, reformas normativas y prácticas policiales habrían ampliado el margen de uso de la fuerza.
Según la organización, lo que en los papeles aparece como reformas administrativas, en la práctica se traduce en más detenciones, mayor uso de armas y un aumento de muertes bajo custodia estatal.
Las normas que ampliaron el uso de la fuerza
El informe identifica una serie de resoluciones y medidas que, acumuladas, habrían corrido los límites del accionar policial.
Entre ellas:
- Normativas que habilitan el uso de armas en situaciones más amplias
- Incorporación de dispositivos como pistolas Taser
- Programas de formación y control con enfoque más punitivo
La advertencia central es que estos cambios podrían derivar en mayor impunidad en casos de uso letal de la fuerza.
Muertes bajo custodia: el dato más alarmante
Uno de los ejes más fuertes del informe es el crecimiento de las muertes en contextos de encierro.
Los datos marcan:
- Más de 121.000 personas privadas de libertad en 2024
- Una tasa de encarcelamiento récord de 258 cada 100.000 habitantes
- Más de 13.000 detenidos en dependencias no carcelarias
Según CORREPI, muchas muertes son registradas como suicidios o quedan sin explicación clara, en un contexto de sobrepoblación y deterioro de las condiciones de detención.
El dato clave: armas fuera de servicio
El informe subraya un patrón preocupante: El 66% de las muertes por violencia policial ocurre con armas reglamentarias fuera de servicio
Esto se vincula con el llamado “estado policial”, que permite a los agentes portar armas fuera de su horario laboral.
Según la organización, esta práctica aumenta el riesgo de uso letal en conflictos cotidianos y fuera de controles institucionales.
Qué fuerzas aparecen más involucradas
El análisis comparativo señala que:
- La Policía de la Ciudad presenta una alta tasa de letalidad
- La Policía Bonaerense concentra el mayor número total de casos
El dato relevante no es solo la cantidad, sino la proporción de muertes en relación al número de efectivos.
Perfil de las víctimas: jóvenes y varones
El informe repite un patrón histórico:
- 40% de las víctimas tienen entre 15 y 25 años
- 28% entre 26 y 35 años
La mayoría son varones jóvenes, lo que refuerza la idea de una violencia estatal que impacta de forma desproporcionada sobre ciertos sectores.
También se incluye un capítulo sobre violencia de género:
- 856 femicidios y transfemicidios en 25 meses
- 494 vinculados a fuerzas de seguridad, según el informe
Lectura política de la represión
CORREPI plantea que el aumento de la violencia no es un fenómeno aislado, sino parte de una lógica estructural:
- Endurecimiento de políticas penales
- Expansión del encarcelamiento
- Mayor presencia policial en conflictos sociales
En ese marco, vincula la represión con desigualdades sociales y con la protección de intereses económicos.
Una advertencia que reabre el debate
El informe no solo presenta estadísticas.
Plantea una hipótesis fuerte: que Argentina atraviesa una fase de intensificación de la violencia estatal en democracia
La discusión que abre no es nueva, pero sí más urgente:
- ¿Hasta dónde puede ampliarse el uso de la fuerza?
- ¿Qué controles existen sobre las fuerzas de seguridad?
- ¿Quiénes son los más expuestos a esa violencia?
En un contexto de crisis social y económica, estas preguntas dejan de ser teóricas.
Y pasan a definir cómo se ejerce el poder en la vida cotidiana.



























