LIZZETH: el coraje de soñar en medio de la desolación
Lizzeth era delgada y alta como una espiga. Tenía su piel del color del chocolate dulce, no del amargo, y su mirada amarga, que una vez fue dulce. La primera…







Lizzeth era delgada y alta como una espiga. Tenía su piel del color del chocolate dulce, no del amargo, y su mirada amarga, que una vez fue dulce. La primera…






