El Gobierno anunció un nuevo régimen que reduce Ganancias al 15% y elimina cargas para grandes inversiones ligadas a minería, litio y energía. El esquema amplía las ventajas del RIGI y limita impuestos provinciales y municipales. Mientras se profundiza el ajuste interno, el Ejecutivo apuesta a atraer capitales externos con exenciones récord.
8 de mayo de 2026. El Gobierno nacional avanzó un paso más en su estrategia de apertura económica y anunció la creación de un nuevo esquema de incentivos para grandes inversiones, bautizado oficialmente por Luis Caputo como “SUPER RIGI”. El proyecto amplía los beneficios ya contemplados en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones y apunta especialmente a sectores vinculados a recursos naturales, minería, litio, energía y fertilizantes.
El núcleo del programa es una fuerte reducción de la carga tributaria para empresas consideradas estratégicas.
Entre los principales beneficios aparecen:
- impuesto a las Ganancias reducido al 15%
- amortización acelerada de inversiones
- arancel cero para exportaciones
- exenciones para importaciones vinculadas a producción
El esquema mejora incluso las condiciones del RIGI original, donde Ganancias tributaba al 25%.
Qué significa bajar Ganancias al 15%
En términos económicos, el cambio es enorme.
La alícuota corporativa general en Argentina ronda actualmente:
- entre 25% y 35% según escala
Con el “Super RIGI”, grandes proyectos pasarían a tributar, menos de la mitad en algunos casos
Esto implica:
- menor recaudación inmediata
- mayor rentabilidad empresaria
- transferencia de recursos fiscales hacia grandes capitales
El modelo: exportar recursos con industrialización parcial
El Gobierno sostiene que el objetivo es desarrollar cadenas industriales asociadas a:
- cobre
- litio
- fertilizantes
- energías renovables
- autos eléctricos
- baterías
- paneles solares
La apuesta oficial es transformar materias primas en productos con mayor procesamiento local.
Sin embargo, el esquema vuelve a concentrarse en sectores extractivos y exportadores.
El argumento oficial: atraer inversiones
Caputo justificó el programa señalando que Argentina necesita competir con otros países para captar capitales.
Según el ministro:
- el país debe ofrecer ventajas fiscales extraordinarias
- las industrias tienen “márgenes bajos”
- las inversiones requieren estabilidad
El Gobierno asegura que el régimen podría impulsar proyectos por:
- hasta USD 140.000 millones
El costo fiscal: el debate de fondo
El punto más controvertido del programa es su impacto fiscal.
Mientras el Gobierno:
- ajusta universidades
- recorta subsidios
- frena partidas de salud
- reduce obra pública
al mismo tiempo:
- baja impuestos a grandes inversiones
- elimina aranceles
- reduce cargas regulatorias
Esto abre una discusión central quién sostiene el ajuste y quién recibe beneficios fiscales
Provincias y municipios: menos margen de recaudación
El proyecto también limita la capacidad tributaria subnacional.
Las provincias que adhieran:
- no podrán cobrar Ingresos Brutos por encima de 0,5%
Los municipios:
- no podrán aplicar tasas sobre ventas
Esto implica una fuerte restricción para:
- provincias mineras
- municipios donde se desarrollen proyectos
El modelo económico detrás del “Super RIGI”
El programa profundiza una lógica ya presente en el actual esquema económico:
- apertura externa
- beneficios al capital exportador
- reducción de impuestos corporativos
- desregulación
El supuesto central es que menores impuestos atraerán inversiones. Pero el debate económico aparece en otro punto:
- cuánto empleo generan estos sectores
- cuánto valor agregado queda en el país
- cuánto resigna el Estado en recaudación
Recursos naturales y capital extranjero
Otro eje crítico es la dependencia de inversión externa.
El esquema está diseñado principalmente para:
- multinacionales
- grandes grupos internacionales
- proyectos de escala exportadora
Esto refuerza un modelo basado en:
- explotación de recursos naturales
- orientación exportadora
- concentración económica
El “Super RIGI” representa mucho más que un incentivo sectorial
Es una definición de política económica.
El Gobierno apuesta a:
- atraer capital extranjero
- reducir impuestos a grandes inversiones
- consolidar sectores extractivos como motor económico
Pero el costo del esquema también es concreto:
- menor recaudación
- más beneficios fiscales
- menos margen para provincias y municipios
En medio de un ajuste generalizado, el nuevo régimen deja una señal clara el Estado reduce gasto social, pero amplía beneficios para los grandes capitales.



























