Este lunes 2 de marzo, unos 8,5 millones de estudiantes deberían volver a las aulas en 15 provincias argentinas. Sin embargo, el inicio del ciclo lectivo estará marcado por un paro nacional docente convocado por los cinco sindicatos nacionales (CTERA, UDA, CEA, Sadop y Amet). En la provincia de Buenos Aires, el salario de un maestro de grado con un año de antigüedad ronda los $740.000 de bolsillo, muy por debajo de los $860.000 que cobra un cargo similar en CABA y de los más de $1.200.000 que se negocian en Santa Fe. Los gremios denuncian que el poder adquisitivo cayó entre un 25% y un 30% desde diciembre de 2023, y que el salario promedio se encuentra en el nivel más bajo de las últimas dos décadas. El reclamo incluye la restitución del FONID (eliminado en 2024) y una nueva ley de financiamiento educativo, en un contexto donde la inversión nacional en educación obligatoria se redujo un 76,5% entre 2023 y 2025.
El calendario escolar marcaba que este lunes 2 de marzo comenzaban las clases en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Tucumán, Salta, Jujuy, Catamarca, Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, La Rioja, Misiones, Río Negro y San Juan . Pero la realidad golpeó antes que el timbre. Los cinco gremios docentes nacionales (CTERA, UDA, CEA, Sadop y Amet) convocaron a un paro que afectará a todo el país, en un contexto donde el salario docente toca su piso histórico .
Los números del deterioro
Según un análisis del economista Alejandro Morduchowicz, el salario docente promedio –tomando como referencia un maestro de grado de jornada simple con 10 años de antigüedad– está por debajo del nivel de 2005, cuando la crisis salarial motivó la sanción de la Ley de Financiamiento Educativo . Desde diciembre de 2023, el poder adquisitivo cayó entre un 25% y un 30% . En las universidades nacionales, la pérdida ronda el 40%.
La situación es aún más grave si se analizan las disparidades provinciales. En septiembre de 2025, un docente de jornada simple con 10 años de antigüedad cobraba $1.471.200 en Neuquén (la provincia mejor pagada), pero apenas $677.246 en Misiones (la peor pagada) . En la provincia de Buenos Aires, un maestro de grado con un año de antigüedad percibe alrededor de $740.000 de bolsillo, por debajo de los $860.000 que se pagan en CABA y muy lejos de los $1.300.000 que el gobierno de Santa Fe ofrece para febrero de 2026.

El conflicto en la provincia más grande
En territorio bonaerense, el paro tendrá especial impacto. El Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), que nuclea a Suteba, FEB, Udocba, Sadop y Amet, rechazó la última oferta del gobierno de Axel Kicillof: una actualización del 3% para febrero . Sería la primera vez en seis años de gestión que un paro masivo demora el inicio de clases en la provincia . La FEB, uno de los gremios del FUDB, remarcó que la medida es un «paro provincial» para reclamar un «urgente aumento del salario docente», el normal funcionamiento de IOMA y en rechazo a la sobrecarga laboral.
El fantasma del FONID y la paritaria nacional
El reclamo docente no se limita a las provincias. Los gremios exigen la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), un aporte del presupuesto nacional que representaba entre el 8% y el 15% del salario según la provincia, y que fue eliminado en enero de 2024 por el gobierno de Javier Milei . La CTERA estima que, desde entonces, el Estado nacional les adeuda a los docentes alrededor de 5 millones de pesos por trabajador.
Además, reclaman la convocatoria a la paritaria nacional docente, que establece el piso salarial para todo el país y que no se reúne desde febrero de 2025, cuando se fijó un mínimo de $500.000 (hoy ampliamente superado por la inflación) . El miércoles 25 de febrero, el Ministerio de Capital Humano citó a los gremios para este lunes a las 12 del mediodía, acatando una decisión judicial que suspendió el decreto 341/2025, mediante el cual el gobierno intentaba desentenderse de la negociación salarial . La ironía es que la reunión fue convocada para el mismo día del paro.
El desfinanciamiento como política de Estado
Los números de la inversión educativa explican el conflicto. Según un análisis de Argentinos por la Educación, el presupuesto educativo nacional cayó del 1,52% del PBI en 2016 al 0,75% proyectado para 2026 . La caída fue más pronunciada en la educación obligatoria: entre 2023 y 2025, los fondos nacionales para ese nivel se redujeron un 76,5%, mientras que la inversión en infraestructura educativa cayó un 58,5% . El Presupuesto 2026, además, derogó el artículo 9 de la Ley de Educación Nacional, que establecía un piso de inversión del 6% del PBI entre Nación y provincias . Esa meta solo se cumplió una vez desde su creación, en 2015.
El gobierno nacional también eliminó los fondos para la Educación Técnico Profesional, dejó sin efecto las leyes de financiamiento universitario y de emergencia en discapacidad, y suspendió las partidas para el Hospital Garrahan.
La respuesta de los docentes
Frente a este panorama, los sindicatos no solo reclaman recomposición salarial. También rechazan el proyecto de ley de «libertad educativa» anunciado por el Gobierno, que según los gremios «detonará el sistema educativo argentino» . En el Congreso, un grupo de diputados opositores presentó un proyecto de ley de «fortalecimiento salarial educativo» que declara la emergencia salarial docente y crea un complemento federal financiado con el 1% de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Ese suplemento podría significar entre un 7,7% y un 17% de mejora en las provincias con salarios más bajos.
📍 Ocho millones y medio de estudiantes, 15 provincias, 5 gremios unificados y un paro que no es capricho: es la consecuencia de dos años de ajuste, eliminación del FONID y salarios que perdieron un 30% de su valor. Mientras el gobierno convoca a paritaria el mismo día de la huelga, los docentes sostienen la medida. El ciclo lectivo 2026 empieza con aulas vacías y una pregunta flotando: ¿cuánto más puede resistir la escuela pública?.


























