Dos drones iraníes alcanzaron este lunes las instalaciones de Ras Tanura, el complejo de refinación y exportación de crudo más importante de Arabia Saudita, con capacidad para procesar 550.000 barriles diarios. Las defensas sauditas interceptaron los artefactos, pero los escombros cayeron sobre la planta y provocaron un incendio que obligó a su cierre preventivo. El ataque, parte de la «Operación Verdadera Promesa 4» lanzada por Teherán en represalia por la muerte del ayatolá Alí Jamenei, disparó el precio del crudo Brent por encima de los 80 dólares y dejó al descubierto la vulnerabilidad de la infraestructura energética saudí. Mientras tanto, el Estrecho de Ormuz permanece virtualmente paralizado, las aseguradoras cancelan coberturas de guerra y los fletes navieros se disparan a niveles récord.
Riad/Doha, 2 de marzo de 2026 – La madrugada de este lunes, a las 7 de la mañana hora local, dos drones provenientes de Irán se dirigieron hacia el corazón de la industria energética saudita. Su objetivo: la refinería de Ras Tanura, ubicada en la costa del Golfo Pérsico y considerada una de las más grandes del planeta. Las defensas antiaéreas del reino lograron interceptarlos, pero los restos de los proyectiles cayeron sobre las instalaciones, provocando un incendio que llevó a Saudi Aramco a cerrar la planta de manera preventiva .
El complejo de Ras Tanura no es una instalación más. Con una capacidad de refinación de 550.000 barriles por día (bpd), es el mayor centro de procesamiento de crudo de Arabia Saudita y uno de los puertos de exportación más importantes del mundo, por donde sale una parte sustancial del petróleo destinado a los mercados asiáticos y occidentales . Fuentes oficiales del Ministerio de Energía saudí se apresuraron a declarar que los daños fueron «limitados» y que el suministro a los mercados locales no se vería afectado . Pero el mensaje de fondo era claro: la guerra ya llegó a la infraestructura crítica del reino.
El contexto: una represalia en cadena
El ataque a Ras Tanura es solo una pieza de un tablero mucho más grande. Se enmarca en la «Operación Verdadera Promesa 4», la respuesta iraní a los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel del pasado sábado, que acabaron con la vida del líder supremo Alí Jamenei, su esposa, una hija, un nieto, una nuera y un yerno, además de más de 48 altos cargos militares y de seguridad . Teherán prometió una represalia «sin precedentes» y, en menos de 48 horas, sus misiles y drones alcanzaron objetivos en Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Bahrein y ahora Arabia Saudita.
La elección del blanco no fue casual. Ras Tanura ya había sido atacada en 2019 por los rebeldes hutíes de Yemen, en un operativo que entonces se atribuyó a Irán y que dejó fuera de servicio durante semanas la mitad de la producción petrolera saudita . Ahora, con el régimen iraní golpeado en su cúpula y sin nada que perder, la estrategia es clara: golpear donde más duele a los aliados de Washington.
El mercado reacciona con pánico
Las consecuencias no se hicieron esperar. El precio del barril de crudo Brent, referencia internacional, superó este lunes los 80 dólares, con un alza que llegó al 12% en las primeras operaciones, su nivel más alto desde junio de 2025 . El West Texas Intermediate (WTI) estadounidense también trepó más del 8%, hasta los 72,79 dólares . Los analistas coinciden en que la suba responde no solo al ataque puntual, sino a la certeza de que la infraestructura energética de todo el Golfo ha pasado a ser un objetivo legítimo.
El Estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor del 20% del petróleo mundial y un tercio del gas natural licuado (GNL), se ha convertido en el principal foco de tensión . Las imágenes satelitales muestran al menos 150 buques, incluidos petroleros y metaneros, fondeados o dando vueltas sin rumbo en sus aguas, mientras las principales navieras internacionales han suspendido sus operaciones . Irán declaró cerrada la vía, aunque fuentes diplomáticas admiten que es más un anuncio político que una realidad fáctica: el tránsito se ha detenido por iniciativa de las propias compañías, que temen por la seguridad de sus embarcaciones y tripulaciones .
El costo de asegurar un barco en zona de guerra
El pánico se ha trasladado al mercado de seguros marítimos. Al menos cinco grandes aseguradoras internacionales (Gard, Skuld, NorthStandard, el London P&I Club y el American Club) notificaron que a partir del 5 de marzo cancelarán la cobertura de riesgos de guerra para cualquier nave que opere en aguas iraníes, el Golfo Pérsico y sus adyacencias . Esto significa que los petroleros que quieran seguir navegando deberán hacerlo por su cuenta y riesgo, o contratar pólizas especiales a precios astronómicos, lo que encarecerá aún más el costo final del crudo.
Los fletes ya se han disparado. La ruta clave desde Medio Oriente a Asia (conocida como TD3C) ha triplicado su valor desde enero y este lunes subió otro 4%, alcanzando un costo equivalente a más de 12 millones de dólares por viaje . Emril Jamil, analista senior de LSEG, advierte que «las tarifas seguirán elevadas mientras los países se apresuren a cubrir sus necesidades energéticas» .
Lo que los números no dicen
El analista Torbjorn Soltvedt, de la consultora Verisk Maplecroft, fue tajante: «El ataque a la refinería de Ras Tanura marca una escalada significativa, con la infraestructura energética del Golfo firmemente en la mira de Irán» . A su juicio, esto podría empujar a Arabia Saudita y a los demás estados del Golfo a alinearse aún más con las operaciones militares estadounidenses e israelíes, abandonando cualquier pretensión de neutralidad.
La pregunta que flota sobre los mercados no es si el precio del petróleo seguirá subiendo, sino cuánto y por cuánto tiempo. Los analistas de Barclays creen que un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz podría llevar el crudo a los 100 dólares por barril . Y en ese escenario, como siempre, los que pagarán la factura serán los consumidores de todo el mundo, desde las fábricas europeas hasta los automovilistas argentinos, atrapados en una guerra que no eligieron pero que ya les llegó al bolsillo.
📍 550.000 barriles diarios fuera de línea, 150 buques varados, el Estrecho de Ormuz convertido en un cementerio de petroleros y el Brent galopando hacia los 100 dólares. Irán ya no necesita tomar represalias militares directas contra Estados Unidos: con un puñado de drones sobre Ras Tanura logró lo que ningún misil había conseguido. Desestabilizar el corazón energético del mundo y recordarle a todos que, en esta guerra, el precio de la gasolina es el primer frente de batalla.


























