En el peronismo bonaerense creen que Kicillof analiza juntar las elecciones provinciales con las nacionales, mientras los intendentes presionan para desdoblar. La decisión esperará a que se defina qué ocurre con las PASO y, sobre todo, cómo llega Milei a 2027. La estrategia electoral bonaerense encontró su brújula: mirar quién se está ahogando antes de elegir bote.
Axel Kicillof todavía no decidió cuándo van a votar los bonaerenses.
Pero ya apareció una variable científica:
cuánto se hunde Milei.
La teoría fue sintetizada por un intendente axelista con una sinceridad que debería cotizar en Bolsa: si Milei llega en caída, quizá convenga unificar porque “va a hundir a todos sus candidatos”.
Magnífico.
La política dejó de discutir calendarios electorales.
Ahora calcula lastre.
Si Milei llega fuerte: elecciones separadas.
Si llega débil: todos juntos.
Si se desploma: pegamos hasta la elección del centro de estudiantes.
El asunto tiene una pequeña belleza histórica. En 2025 Kicillof convirtió el desdoblamiento en bandera, se enfrentó públicamente con Cristina Kirchner y defendió separar la elección bonaerense de la nacional.
El peronismo arrasó en la provincial.
Después perdió la nacional.
Dos años más tarde, el desdoblamiento sigue siendo una convicción profundísima.
Sujeta a encuestas.
Los intendentes, en cambio, quieren volver a separar.
Gastón Granados ya avisó que la inmensa mayoría preferirá desdoblar y adelantar todo lo posible. También recordó algo que los jefes comunales vienen repitiendo desde 2025: ellos tienen territorio, estructura y votos.
La conversación puede imaginarse:
—Axel, nosotros ponemos los votos.
—Sí.
—Movemos fiscales.
—Sí.
—Movemos territorio.
—Sí.
—Entonces desdoblamos.
—Pará, que Milei viene bajando.
Porque si el Presidente llega suficientemente golpeado, la boleta libertaria podría convertirse en una extraordinaria herramienta electoral peronista.
No hace falta derrotar candidato por candidato.
Se los ata a Milei y se espera que funcione la gravedad.
Pero Kicillof tampoco puede decidir todavía porque falta saber qué ocurrirá con las PASO nacionales, a las que están vinculadas las provinciales.
La política bonaerense quedó entonces esperando otra decisión que tampoco está tomada para poder tomar una decisión que nadie quiere tomar antes de conocer las encuestas.
Gobernabilidad en modo “última conexión: recientemente”.
Los mismos intendentes que en marzo de 2025 firmaron un documento reclamando desdoblar ahora, en varios casos, prefieren guardar silencio.
No cambiaron de posición.
La pusieron en plazo fijo hasta diciembre.
Porque diciembre aparece como límite para resolver el calendario.
Para entonces habrá que mirar PASO, candidatos, encuestas, intendentes, Cristina, Milei y las aspiraciones presidenciales del propio Kicillof.
Después se tomará una decisión basada, naturalmente, en profundas convicciones institucionales.
Y si Milei se recupera, se desdobla.
Si Milei cae, se unifica.
Si Milei se hunde, se pega todo.
Porque en el peronismo bonaerense todavía no saben cuándo votar.
Pero ya descubrieron que un ancla también puede encabezar la boleta del adversario.

























