El diputado Sebastián Pareja, armador de la secretaria general de la Presidencia en la provincia de Buenos Aires, fue electo presidente de la comisión Bicameral Permanente de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia. La vicepresidencia recayó en el senador del PRO Martín Goerling. La oposición advierte que la interna oficialista se traslada al control de los servicios de inteligencia.
El «triángulo de hierro» que conduce el gobierno de Javier Milei volvió a tensarse. Este martes, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, logró imponer a un hombre de su confianza en la presidencia de la comisión Bicameral que controla los servicios de inteligencia, un área que hasta ahora estaba bajo la órbita exclusiva del asesor presidencial Santiago Caputo.
El diputado nacional de La Libertad Avanza (LLA) Sebastián Pareja fue electo presidente de la comisión Bicameral Permanente de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia, en la reunión constitutiva que se realizó este martes. Pareja es el titular del partido LLA en la provincia de Buenos Aires y el principal armador de la hermana del Presidente en territorio bonaerense. De esta manera, supervisará el accionar de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), que comanda Cristian Auguadra, un hombre que responde directamente a Santiago Caputo.
La vicepresidencia de la comisión recayó en el senador del PRO Martín Goerling. El resto de las autoridades quedaron en reserva. Fuentes consultadas por El Destape calificaron la reunión como «muy protocolar».
El trasfondo político
La designación de Pareja no es un dato menor. La comisión Bicameral es el órgano encargado de fiscalizar los servicios de inteligencia, una de las áreas más sensibles del Estado. Hasta ahora, la SIDE manejada por Auguadra respondía exclusivamente a Santiago Caputo, el asesor estrella de Milei que opera desde las sombras. Con la llegada de Pareja, Karina Milei gana una cuota de poder en un territorio que hasta ahora le era ajeno.
La interna libertaria, que en los últimos meses había quedado relegada a un segundo plano, resurge con fuerza. La oposición ya se mofa de la disputa. «A Caputo y su banda lo controla Karina. La interna libertaria full», dijeron desde una bancada opositora.
El rol de la Bicameral
La comisión Bicameral tiene a su cargo la fiscalización de los organismos de inteligencia, entre ellos la SIDE. En enero de 2026, el Presidente Milei envió al Congreso un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para modificar la Ley de Inteligencia Nacional y otorgar mayores facultades a la SIDE. El decreto, que generó fuertes críticas de la oposición y de organismos de derechos humanos, aún está en tratamiento en el Congreso.
La conformación de la Bicameral era un reclamo insistente de la oposición, que buscaba acelerar el control sobre los servicios de inteligencia en un contexto de facultades ampliadas. Con la designación de Pareja, el oficialismo se asegura el control de la comisión, pero también expone las tensiones internas entre los dos brazos más poderosos del gobierno.
Los otros integrantes
La comisión Bicameral está integrada por diputados y senadores de distintos bloques. Entre los miembros se encuentran los diputados Gabriel Bornoroni y César Treffinger (LLA), Ramiro Gutiérrez, Agustín Rossi y Rodolfo Tailhade (Unión por la Patria), y Cristian Ritondo (PRO). Por el Senado, integran la comisión los senadores Agustín Coto y Ezequiel Atauche (LLA), Maximiliano Abad (UCR), Edith Terenzi (Despierta Chubut) y Carolina Moisés (Convicción Federal). Resta definir un cupo para un senador del peronismo, que reclama mayor representación en las comisiones.
La presencia de Ritondo no es casual. El jefe de la bancada del PRO había pulseado durante meses para quedarse con la presidencia de la Bicameral, amparándose en un supuesto acuerdo con el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem. El desmentido de Menem dejó a Ritondo sin la presidencia, pero el PRO logró quedarse con la vicepresidencia a través de Goerling, en un momento en que el partido amarillo evalúa distanciarse del oficialismo.
El contexto del DNU
La conformación de la Bicameral adquiere particular relevancia a la luz del DNU enviado por Milei a principios de año. La norma otorga a la SIDE facultades ampliadas en materia de inteligencia nacional, incluyendo la posibilidad de requerir información a organismos públicos sin necesidad de autorización judicial. El año pasado, el gobierno también intentó avanzar con un Plan de Inteligencia Nacional (PIN) que habilitaba el espionaje contra quienes «erosione la confianza» en el plan económico del Poder Ejecutivo, aunque luego se eliminaron algunos de los puntos más controversiales.
Conclusión
La designación de Sebastián Pareja como presidente de la comisión Bicameral de Inteligencia expone las tensiones internas dentro del oficialismo. Karina Milei gana una cuota de poder en un área sensible, mientras que Santiago Caputo pierde influencia. El PRO, por su parte, se asegura la vicepresidencia en un gesto de autonomía frente al gobierno.
La oposición mira con atención la disputa interna y reclama una fiscalización efectiva de los servicios de inteligencia en un contexto de facultades ampliadas. La Bicameral deberá ahora ejercer su rol de control, aunque el hecho de que el presidente de la comisión sea un hombre de Karina Milei no es garantía de independencia.



























