El Frente de Sindicatos Unidos llevará el próximo martes 4 de agosto su reclamo contra el Estado argentino ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en Washington. Junto con organizaciones de derechos humanos, gremios y especialistas laboralistas, denunciará que la reforma impulsada por el Gobierno vulnera derechos laborales, restringe el ejercicio de la huelga y debilita la libertad sindical.
La disputa por la reforma laboral del gobierno de Javier Milei dejará el escenario doméstico para instalarse ante el sistema interamericano de derechos humanos. El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) participará el martes de una audiencia de la CIDH en la que expondrá las consecuencias que, según las organizaciones denunciantes, provocan las modificaciones laborales impulsadas por La Libertad Avanza.
La presentación cuestionará aspectos vinculados con el derecho al trabajo, las condiciones laborales dignas, la huelga y la organización sindical. Pero también incorporará otro elemento de la conflictividad social de los últimos años: el accionar de las fuerzas de seguridad durante las protestas contra las políticas del Gobierno.

La reforma laboral llega a Washington
La audiencia se desarrollará en el marco del 196º Período de Sesiones de la CIDH y tendrá una duración prevista de una hora y veinte minutos. Los representantes de las organizaciones dispondrán de un espacio para presentar sus argumentos y el Estado argentino tendrá oportunidad de responder.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE Nacional e integrante del FreSU, calificó la audiencia como una instancia de especial relevancia para el movimiento sindical.
“Es el primer paso del sistema interamericano para proteger derechos cuando la Justicia local no funciona”, sostuvo el dirigente.
La presentación no implica que la CIDH vaya a suspender automáticamente la reforma laboral. La importancia de la audiencia reside en que coloca las denuncias sindicales bajo análisis de un organismo internacional de derechos humanos y obliga al Estado argentino a responder ante los cuestionamientos formulados.

Huelga y libertad sindical, en el centro de la denuncia
El FreSU sostiene que las modificaciones laborales significan un retroceso respecto de derechos reconocidos históricamente por la legislación argentina.
Según el planteo sindical, la reforma desplaza al Estado de su función reguladora en las relaciones entre trabajadores y empleadores y genera un desequilibrio favorable a la parte empresarial.
Uno de los puntos centrales será el derecho de huelga. Las organizaciones consideran que las nuevas disposiciones introducen restricciones que pueden limitar sustancialmente la capacidad de los trabajadores para realizar medidas de fuerza.
También denunciarán consecuencias sobre la libertad sindical, las condiciones de contratación y la protección de sectores particularmente vulnerables del mercado laboral, entre ellos trabajadores informales y mujeres.
También denunciarán la represión de las protestas
La presentación excederá el contenido estrictamente laboral.
El FreSU, junto con el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SIPreBA), planteará ante la Comisión que el proceso de reformas estuvo acompañado por políticas destinadas a restringir la protesta social.
“El proceso de reformas encarado por el Gobierno combina el shock con la represión”, sostiene el documento citado por las organizaciones.
Los denunciantes cuestionarán especialmente la actuación de las fuerzas de seguridad durante distintas movilizaciones y sostendrán que existió un accionar particularmente grave contra trabajadores de prensa y personas mayores.
El Gobierno tendrá durante la audiencia la posibilidad de rechazar esas acusaciones y presentar ante los integrantes de la CIDH su propia posición sobre la legislación laboral y los operativos de seguridad.
Un frente sindical amplio contra Milei
La delegación gremial contará con dirigentes de distintos sectores. Entre los participantes anunciados aparecen Aguiar por ATE, Pablo Biró por APLA, Clara Chevalier por Conadu y Francisco Rabini por SIPreBA.
También participarán especialistas vinculados con la Asociación de Abogados y Abogadas Laboralistas y representantes de la Asociación Nacional de Jueces y Juezas del Trabajo.
El FreSU reúne además organizaciones como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), sindicatos aceiteros, aeronáuticos, docentes universitarios, papeleros y molineros, entre otros sectores que vienen enfrentando distintos capítulos de la política laboral y económica oficial.
La pelea sindical se internacionaliza
La audiencia supone un cambio de escenario en la estrategia gremial. A las huelgas, movilizaciones, presentaciones judiciales y negociaciones parlamentarias se suma ahora la exposición del conflicto ante un organismo internacional.
Para los sindicatos, la instancia puede convertirse en una herramienta de presión sobre el Gobierno y eventualmente derivar en observaciones o recomendaciones dentro de las competencias del sistema interamericano.
No significa, sin embargo, que la CIDH pueda simplemente derogar o suspender la legislación argentina. Ese alcance debe diferenciarse de la discusión política que rodeará inevitablemente la audiencia.
Lo que sí ocurrirá el próximo martes es políticamente significativo: el Gobierno deberá defender ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos una reforma que una parte importante del movimiento sindical argentino denuncia como regresiva en materia de huelga, libertad sindical y protección de los trabajadores.



























