La vicepresidenta encabezó el acto central por el Día del Veterano y de los Caídos en Malvinas en la ciudad de Ushuaia, donde llamó a «no olvidar a las víctimas de la guerra» y cuestionó a las potencias que apoyaron al Reino Unido. Pero el momento más tenso llegó cuando un ex combatiente, al hacer uso de la palabra, criticó abiertamente al presidente Javier Milei por sus políticas de ajuste y desmalvinización. El acto expuso una vez más las grietas internas en la relación entre la titular del Senado y el jefe de Estado, en un contexto donde la guerra por el relato sobre las islas vuelve a estar en el centro de la escena.
Ushuaia, 2 de abril de 2026 – La ciudad más austral del país fue el escenario elegido por Victoria Villarruel para conmemorar un nuevo aniversario de la guerra de Malvinas. La vicepresidenta presidió el acto central en Ushuaia, donde se realizó una ofrenda floral en el monumento a los caídos y se rindió homenaje a los veteranos y caídos en el conflicto de 1982.
En su discurso, Villarruel evitó mencionar directamente al presidente Javier Milei, pero deslizó críticas hacia lo que consideró «el olvido de las grandes gestas nacionales» y reclamó «memoria completa» para quienes combatieron en las islas. También apuntó contra las potencias extracontinentales que apoyaron al Reino Unido durante la guerra y citó al papa Francisco al hablar de la «patria como herida que no cierra».
«Malvinas no es una causa partidaria, es una causa nacional. No podemos permitir que el paso del tiempo borre el sacrificio de quienes dieron todo por la soberanía», sostuvo la vicepresidenta ante un público compuesto por veteranos, familiares y autoridades locales.
El acto, sin embargo, tuvo un momento de alta tensión cuando un ex combatiente tomó la palabra y criticó con dureza al gobierno de Milei. «Acá hay muchos que hablan de Malvinas pero después ajustan a los veteranos, nos quitan derechos y nos dejan sin obra social», disparó, en una clara alusión a las políticas de ajuste implementadas por la administración libertaria.
El veterano también cuestionó la falta de presencia del Presidente en Tierra del Fuego y señaló que «Malvinas no puede ser una foto para la campaña, sino un compromiso de todos los días». Sus palabras fueron aplaudidas por un sector del público, mientras Villarruel mantenía un gesto adusto.
El contexto político: una grieta que no cierra
La presencia de Villarruel en Ushuaia y su discurso enmarcado en la defensa de la causa Malvinas se da en un momento de creciente tensión con el presidente Milei. La vicepresidenta ha sido una voz crítica dentro del propio espacio libertario, especialmente en temas vinculados a las Fuerzas Armadas y la memoria histórica.
En febrero pasado, Villarruel ya había expresado su malestar por la falta de convocatoria a actos oficiales y por lo que considera un desplazamiento sistemático de su figura. La relación con Milei, que nunca fue fluida, se enfrió aún más tras la decisión del Presidente de no asistir a la cena posterior a la apertura de sesiones legislativas, a la que Villarruel no fue invitada.
El acto en Ushuaia fue organizado por el Centro de Ex Combatientes de Malvinas de Tierra del Fuego, que históricamente mantuvo vínculos con el espacio que lidera Villarruel. La vicepresidenta aprovechó la ocasión para reivindicar el rol de las Fuerzas Armadas y cuestionar a quienes «prefieren mirar para otro lado cuando se habla de soberanía».
La guerra por el relato
Mientras Villarruel refuerza su perfil vinculado a la causa Malvinas y a los veteranos, el gobierno de Milei enfrenta críticas por el vaciamiento de programas destinados a ex combatientes y por la falta de una política de Estado clara en relación a las islas.
Según denuncias de asociaciones de veteranos, durante 2025 se recortaron partidas destinadas a la contención y asistencia de ex combatientes, y se suspendieron programas educativos sobre Malvinas en escuelas. «El discurso de la soberanía no puede estar disociado de las políticas concretas», señaló a este medio un referente del Centro de Ex Combatientes de La Plata.
El gobierno, por su parte, intentó despegarse de las críticas y destacó la presencia del canciller Pablo Quirno en la vigilia de Malvinas en Buenos Aires. Pero la ausencia de Milei en la provincia fue interpretada como un gesto de desinterés hacia la causa fueguina y malvinera.
Lo que viene
La fractura entre Villarruel y Milei no parece tener solución a corto plazo. La vicepresidenta buscará consolidar su propio espacio político de cara a 2027, y Malvinas será uno de los ejes de su construcción. Mientras tanto, los veteranos siguen esperando que las palabras se conviertan en hechos.
📍 En Ushuaia, Villarruel habló de Malvinas y de memoria. Los veteranos le recordaron que la memoria también duele cuando no hay plata para comer. Y Milei, ausente, fue el blanco de todas las críticas. La guerra por el relato sobre las islas recién empieza.


























