La menor desapareció de Santiago del Estero con 32 semanas de gestación y fue localizada en una clínica de Villa Ballester donde inicialmente negaron su presencia. En el lugar se hallaron ocho fetos, dos de ellos desmembrados. El destino del bebé es desconocido y hay pedidos de captura contra dos sospechosos.
Esto no es una crónica policial más. Es una causa que desborda cualquier categoría y que obliga a reconstruir, pieza por pieza, un recorrido que comienza con el abuso de una nena de 12 años y desemboca en una escena que hoy investiga la Justicia en al menos tres jurisdicciones.
La menor vivía en Monte Quemado. Había sido víctima de abuso sexual y cursaba un embarazo avanzado bajo seguimiento médico. A fines de abril, ella y su madre dejaron de presentarse a los controles y desaparecieron del sistema de salud. Nadie supo con certeza adónde fueron hasta que la investigación judicial permitió reconstruir el traslado hacia la provincia de Buenos Aires.
El viaje no fue improvisado. Según consta en la causa, una ONG con sede en la Ciudad de Buenos Aires, dedicada a la salud reproductiva, intervino en el caso, facilitó el contacto con la familia, financió el traslado y las derivó a un centro médico en Villa Ballester. Ese punto es hoy uno de los ejes de la investigación.
Cuando la Policía llegó a la clínica con una orden judicial emitida desde Santiago del Estero, el director del establecimiento negó que la menor estuviera internada. La negativa no se sostuvo. Tras insistir, los agentes la encontraron junto a su madre dentro del lugar. La declaración de la mujer profundizó el desconcierto: no sabe leer ni escribir y aseguró no poder precisar qué ocurrió con el embarazo. No sabe si el bebé nació, ni en qué condiciones, ni dónde se encuentra.
El allanamiento posterior marcó un punto de inflexión. Para entonces, la menor ya no estaba en la clínica. En un sector destinado a residuos, los investigadores encontraron ocho fetos humanos dentro de bolsas de consorcio. Dos de ellos presentaban signos de desmembramiento. Cinco estaban completamente formados y los restantes en distintos estadios de desarrollo. El hallazgo quedó bajo peritaje judicial.
A partir de ese momento, la causa adquirió otra dimensión. Los investigadores intentan determinar si alguno de esos restos corresponde al embarazo de la menor o si existe otro circuito detrás de las prácticas realizadas en el lugar. El destino del bebé sigue sin ser esclarecido.
En paralelo, la Justicia de Santiago del Estero identificó a dos sospechosos por el abuso. Ambos pertenecen al entorno familiar de la víctima y pesan sobre ellos pedidos de captura de alcance nacional e internacional. Hasta ahora, no fueron localizados.
El rol de la ONG que intervino en el traslado también es objeto de análisis. La investigación busca establecer si su actuación se limitó a asistir a una víctima en el acceso a una práctica de salud o si existieron irregularidades en la derivación y el seguimiento del caso.
La clínica, por su parte, intentó despegarse de los hechos mediante un comunicado en el que sostuvo que solo prestó infraestructura a una fundación externa y que no cuenta con servicios de obstetricia. Sin embargo, esa explicación no alcanza para cerrar las inconsistencias detectadas por la Justicia.
El caso se despliega en varias jurisdicciones y avanza con múltiples interrogantes abiertos. Una menor de edad, un embarazo de ocho meses, un traslado financiado, un establecimiento que primero negó su presencia y un hallazgo que no admite interpretaciones simples.
Tres jurisdicciones involucradas: Santiago del Estero, San Martín y Tres de Febrero. Una nena de 12 años violada. Un embarazo de ocho meses. Una madre que no sabe leer ni escribir. Una ONG que financió el traslado. Una clínica que primero negó y después admitió. Ocho fetos hallados en bolsas de residuos. Dos familiares prófugos con pedido de captura nacional e internacional.
La Justicia intenta reconstruir qué ocurrió en cada tramo de ese recorrido y determinar si entre esos restos se encuentra el bebé que la menor gestaba. Ese es el punto que ordena toda la causa.



























