Este 7 de marzo, en la víspera del 8M, la organización feminista panameña CIMUF da inicio a su Escuela para Desobedientes 2026 con una clase abierta de la teórica dominicana Ochy Curiel. La invitación es directa: preguntarnos cómo lo colonial sigue gobernando nuestras ideas y qué sesgos arrastramos cuando hablamos de feminismo. En tiempos donde el discurso de género se ha vuelto mercado, volver a las preguntas incómodas es un acto de resistencia.
Hay quienes piensan que el feminismo es una doctrina cerrada, un manual de instrucciones que se aplica igual en cualquier latitud. Luego está Ochy Curiel. Y luego está la Escuela para Desobedientes que CIMUF (Centro de Investigación de la Mujer Universitaria y Feminista de Panamá) pone en marcha este 7 de marzo, víspera del 8M, con una clase abierta a cargo de la teórica dominicana.
No es casual que arranquen un día antes de la marcha. Porque la Escuela Cimufiana para Desobedientes no es un curso más de autoayuda con perspectiva de género. Es un espacio para quienes entienden que la conmemoración también se construye con pensamiento crítico, con preguntas que incomodan, con la certeza de que el feminismo hegemónico, blanco y eurocéntrico no puede liberar a todas porque fue construido sobre las mismas bases coloniales que oprimen a las racializadas, a las pobres, a las del Sur global.
¿QUIÉN ES OCHY CURIEL Y POR QUÉ SU VOZ IMPORTA?
Ochy Curiel es una de esas pensadoras que no se dejan domesticar. Dominicana, lesbiana feminista, antropóloga y cantante, forma parte de la Garganta Poderosa y es una de las principales exponentes del feminismo decolonial en América Latina. Su obra, que incluye libros como La nación heterosexual y decenas de artículos, parte de una premisa incómoda: el feminismo no puede pensarse por fuera del racismo y el colonialismo porque ambos son constitutivos de nuestras realidades.
Curiel no se limita a señalar. Propone. Su pensamiento invita a desmontar la idea de que existe una experiencia universal de «ser mujer», y a entender que el género, la raza, la clase y la sexualidad operan como sistemas de opresión entrelazados que no pueden abordarse por separado. En sus palabras: «El feminismo hegemónico ha privilegiado la lucha contra el patriarcado como si fuera la única opresión, ignorando que el racismo y el colonialismo son constitutivos de nuestras realidades».
LAS PREGUNTAS QUE ATRAVIESAN LA CLASE
La invitación de CIMUF plantea dos preguntas que funcionan como un misil contra la corrección política:
➡️ ¿Cómo lo colonial aún gobierna nuestras ideas?
➡️ ¿Qué sesgos tengo cuando hablo de feminismo?
No son preguntas inocentes. En un contexto donde el feminismo se ha vuelto mainstream, donde las grandes marcas se tiñen de violeta cada 8M y los discursos de «empoderamiento» se venden como productos, volver a preguntarse por las bases coloniales de nuestro pensamiento es un acto de resistencia epistémica.
Porque lo colonial no es algo que pasó en el pasado y quedó enterrado. Es una estructura que sigue operando, que jerarquiza conocimientos, que define qué voces son legítimas y cuáles quedan en los márgenes. Y cuando hablamos de feminismo, arrastramos sesgos que muchas veces no vemos: la centralidad de autoras europeas, la invisibilización de pensadoras negras e indígenas, la suposición de que las experiencias de las mujeres blancas de clase media son universales.
Curiel invita a mirar hacia adentro. A preguntarnos, por ejemplo, por qué en muchos espacios feministas las mujeres negras, indígenas o migrantes siguen siendo «invitadas» a hablar de sus experiencias pero rara vez son las que definen la agenda. O por qué ciertas demandas (como el techo de cristal) tienen más visibilidad que otras (como la mortalidad materna en comunidades afrodescendientes). O por qué, como ella misma ha señalado, «la diversidad se ha convertido en un discurso que incluye sin transformar las estructuras de poder».
LA ESCUELA PARA DESOBEDIENTES: EDUCACIÓN COMO ACTO POLÍTICO
La iniciativa de CIMUF no es nueva. La Escuela para Desobedientes ya lleva varios años formando a activistas, académicas y curiosas en una perspectiva feminista antipatriarcal, antirracista y descolonial. Pero este 2026 tiene un ingrediente especial: la alianza con el Instituto de la Mujer de la Universidad de Panamá, que institucionaliza el espacio sin quitarle un ápice de su potencia crítica.
La escuela se propone como un lugar para aprender, sí, pero también para desaprender. Para cuestionar los propios privilegios, para revisar las mochilas teóricas que cargamos, para entender que el feminismo no es una doctrina cerrada sino un campo de disputa permanente. Y en ese sentido, que la primera clase sea abierta y gratuita (vía Zoom, con registro previo) es una invitación a todas y todos a sumergirse en esas aguas turbias y necesarias.
POR QUÉ ESTO IMPORTA AHORA
Vivimos tiempos de reacción. La extrema derecha avanza en la región y en el mundo, y con ella, discursos que niegan la violencia de género, que atacan la diversidad sexual, que pretenden devolver a las mujeres al lugar de lo privado, de lo doméstico, de lo silenciado. Frente a eso, el feminismo no puede darse el lujo de ser complaciente. Necesita, más que nunca, herramientas para pensar críticamente, para desmontar no solo los discursos de la derecha sino también los propios vicios internos.
Ochy Curiel viene a eso. A incomodar. A preguntar. A señalar que si nuestro feminismo no es antirracista, no es decolonial, no cuestiona las jerarquías epistémicas y económicas, entonces quizás está contribuyendo a perpetuar lo que dice combatir.
LA CITA ES EL 7 DE MARZO
La clase será el sábado 7 de marzo a las 12 del mediodía (hora de Panamá), vía Zoom. El link de registro está disponible en la biografía de Instagram de CIMUF (@cimuf) y también puede solicitarse escribiendo a monitora@cimuf.org o cimufpanama@gmail.com.
Para quienes no puedan asistir en vivo, la organización tiene previsto subir el material a su canal de YouTube. Pero, como toda experiencia educativa que se precie, lo valioso estará en el encuentro, en la posibilidad de escuchar en directo a una de las pensadoras más lúcidas del continente y, sobre todo, en animarse a formular las preguntas que incomodan.
Porque, como bien sabe Ochy Curiel, el pensamiento decolonial no es una teoría para archivar. Es una práctica cotidiana de desobediencia.
Y en estos tiempos, desobedecer es urgente.
FICHA TÉCNICA
Evento: Clase abierta de la Escuela para Desobedientes 2026
A cargo de la clase: Ochy Curiel (República Dominicana)
Organiza: CIMUF (Centro de Investigación de la Mujer Universitaria y Feminista, Panamá)
En alianza con: Instituto de la Mujer de la Universidad de Panamá
Fecha: Sábado 7 de marzo de 2026
Hora: 12:00 p.m. (hora de Panamá)
Modalidad: Virtual vía Zoom (transmisión también por YouTube)
Inscripciones: https://us02web.zoom.us/j/82470349372?pwd=ko3P7GfYPM4oKR025P2VYG9ZEzLsGS.1
Contacto: monitora@cimuf.org / cimufpanama@gmail.com
Redes: @cimuf (Instagram)



























