El municipio de Colonia Aurora organizó un concurso de «reina de la limpieza» donde las ganadoras se llevaron escobillones, baldes y escurridores. El intendente, Cali Goring, explicó que los premios eran parte de un juego de mímicas y que «a cualquier mujer de la colonia le viene bien una plancha». Las redes sociales explotaron, pero el funcionario no entendió por qué. Mientras tanto, en la Argentina del 2026, el Día de la Mujer se celebra como siempre: con machismo berreta y mucha, pero mucha falta de autocrítica.
Sábado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. En Buenos Aires las organizaciones feministas salían a la calle con pañuelos verdes y violetas. En Colonia Aurora, un pueblito misionero de unos 9.000 habitantes, la Municipalidad decidió celebrar a su manera. Música en vivo, juegos, mesa comunitaria y el plato fuerte de la jornada: la elección de la “reina de la limpieza” y sus dos princesas. Las ganadoras subieron al escenario con sus certificados y sus premios: escobas, baldes y escurridores adornados con cintas de colores.
La foto no tardó en recorrer las redes. Tres mujeres sonrientes al lado del intendente Cali Goring, que entregaba los artículos de limpieza con una seriedad casi ceremonial, como si estuviera repartiendo coronas de verdad. La reina levantó el escobillón en alto, lista para la foto y, si hacía falta, para empezar a trapear ahí mismo. Pero tampoco pidamos milagros. El concurso se llamaba “reina de la limpieza”. Nadie estaba compitiendo por Miss Universo. En Colonia Aurora la corona viene con balde incluido.

EL INTENDENTE EXPLICA (Y SE ENTIERRA SOLITO)
Ante la lluvia de críticas, el intendente Cali Goring salió a dar explicaciones por radio. Y cuando uno cree que la cosa no puede empeorar, aparece un micrófono. Dijo que los premios no tenían nada que ver con ser mujer. Según él, todo formaba parte de un juego de mímicas: las participantes imitaban tareas domésticas y el público tenía que adivinar. Por eso —explicó muy serio— aparecieron las escobas, los baldes y los escurridores. Representaban el “trabajo” que estaban actuando.
En criollo: mujeres haciendo mímica de lavar, barrer o trapear para que la tribuna adivine. Humor municipal de alto vuelo. Pero la frutilla llegó después. El intendente tiró la frase que terminó de acomodarlo en el podio del comentario desafortunado: “¿A qué mujer de la colonia no le viene bien una plancha?”, Y listo. Solo faltaba la banda que dijera “Sueño del 8M”.
Porque claro, según esta lógica brillante, el Día Internacional de la Mujer se celebra con electrodomésticos y artículos de limpieza. Nada más emancipador que recibir una plancha, una escoba o un balde para seguir cumpliendo con el mandato de siempre.
Una fiesta perfecta: escenario, aplausos… y el siglo pasado sentado en primera fila.

LAS REDES EXPLOTAN (Y EL INTENDENTE SE HACE EL OFENDIDO)
Las redes hicieron lo que hacen las redes: agarraron la foto y la pasearon por todo internet. En Facebook y Twitter empezaron a caer comentarios con más filo que cuchillo de carnicero. Una usuaria tiró: “¿Y en el Día del Hombre les van a regalar un cepillo para el inodoro?”. Otro fue más corto: “En Colonia Aurora la mujer sigue siendo la reina… de la escoba”. Y uno resumió la escena sin anestesia: “El patriarcado no se jubila, che”.
El intendente Cali Goring, lejos de decir “che, capaz metimos la pata”, eligió la clásica del político acorralado: hacerse el ofendido. Salió a hablar de “opositores con mala leche” que —según él— distorsionaron todo. Claro. El problema no es regalar escobas en el Día de la Mujer. El problema es la gente que lo señala. Lógica municipal de manual.

EL CONTEXTO: LA REALIDAD QUE NO ENTRA EN EL ACTO
Ahora bien. Argentina, año 2026. Las mujeres siguen ganando menos que los tipos por el mismo laburo. Siguen cargando la mayor parte del trabajo doméstico gratis. Y la violencia machista sigue cobrando vidas con una regularidad espantosa: 255 femicidios en 2025, uno cada 34 horas.
Pero bueno. En Colonia Aurora hubo juegos de mímica y una escoba nueva para la casa. Progreso institucional, versión balde.
El intendente remató su defensa con otra frase para el museo del papelón: habló de “actividades lúdicas” con desafíos de mímica y adivinanzas. Claro. Nada más divertido que representar cómo lavar platos frente a un escenario el Día Internacional de la Mujer. Falta que el próximo año armen el Gran Prix del Escurridor Olímpico y listo.
CIERRE: LA CORONA DE LA ESCOBA
Lo más jodido es que el episodio no cayó de Marte. Refleja algo que pasa todos los días en miles de casas: el laburo doméstico sigue cayendo casi siempre del mismo lado de la mesa.
Solo que en Colonia Aurora decidieron ponerle escenario, aplausos y una banda de reina.
El intendente se enoja si le dicen machista. Pero cuando organizás un concurso de “reina de la limpieza”, cuando regalás escobas como premio del 8M y encima preguntás qué mujer no quiere una plancha… y bueno, hermano, después no te sorprendas si la gente te dice que estás más atrasado que el televisor del almacén.
Porque en este país pasan cosas increíbles.
Hasta el Día de la Mujer logran convertirlo en una competencia para ver quién barre mejor.
Y eso, dicho en criollo, es un papelón. Una cagada. Y encima televisada.



























