El jefe de Gabinete declaró una propiedad en Caballito por USD 230 mil, muy por debajo del valor de mercado. La operación incluyó préstamos de jubiladas y se suma a otras investigaciones en curso.
Nuevas revelaciones sobre el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, vuelven a poner bajo la lupa sus movimientos inmobiliarios. Según información difundida en las últimas horas, el funcionario registró la compra de un departamento en el barrio porteño de Caballito con una estructura financiera que incluye préstamos de su madre jubilada y de otras personas mayores, lo que despertó sospechas sobre la justificación de los fondos.
La propiedad —de casi 200 metros cuadrados— fue declarada por un valor de USD 230 mil, una cifra que, según fuentes del mercado inmobiliario, se ubica aproximadamente un 50% por debajo del valor real para ese tipo de inmueble en la zona.

Préstamos y estructura de la operación
De acuerdo con los registros oficiales, Adorni figura como titular del 50% del inmueble desde noviembre de 2025, mientras que la otra mitad pertenece a su esposa, Bettina Angeletti.
Para justificar la compra, el funcionario habría declarado préstamos por alrededor de USD 200 mil, provenientes de dos mujeres —de 64 y 71 años—, entre ellas su madre. Además, se registraron otras deudas por unos USD 50 mil con una jubilada de 95 años y otras personas sin vínculo familiar directo.
El esquema llamó la atención de especialistas, que advierten que este tipo de mecanismos han sido utilizados históricamente para justificar incrementos patrimoniales no explicados.
Un contexto de otras investigaciones
El caso se da en paralelo a otras controversias que involucran al entorno del funcionario. La consultora de su esposa fue contratada por empresas estatales como YPF, Banco Nación, Aerolíneas Argentinas y AySA, en operaciones que están siendo analizadas por la Justicia bajo la hipótesis de posibles triangulaciones.
Además, la propiedad en Caballito presentaba antecedentes judiciales: había estado embargada desde 2011 y esa medida se levantó recién en febrero de 2026, cuando ya figuraba a nombre de Adorni y su esposa.
Comparaciones y antecedentes
El mecanismo utilizado fue comparado con el caso que involucra a Pablo Toviggino, tesorero de la AFA, investigado por presuntas maniobras de lavado vinculadas a la compra de una propiedad de alto valor mediante intermediarios y familiares.
En ambos casos, aparece un patrón: el uso de terceros —incluidas personas jubiladas— como prestamistas o titulares formales en operaciones inmobiliarias de gran magnitud.
Patrimonio en expansión
La compra del departamento se suma a otros bienes declarados por el funcionario, entre ellos otra propiedad en Parque Chacabuco y la adquisición de vehículos sin que se registren ventas previas de activos.
El propio Adorni reconoció recientemente la existencia del inmueble en Caballito, aunque no brindó mayores precisiones sobre la operación.
Las nuevas revelaciones no solo abren interrogantes sobre el origen de los fondos, sino que reactivan el debate sobre los mecanismos de control patrimonial de funcionarios públicos en Argentina, en un contexto donde la transparencia vuelve a estar en el centro de la escena política.



























