La directora gerente del FMI reunió en Recoleta a referentes de bancos, energía, minería, industria, comercio electrónico y fintech. No participaron funcionarios nacionales. La cena formó parte de la gira de Georgieva por la Argentina y ocurrió después de sus reuniones con Javier Milei, Luis Caputo y el Gabinete.
Kristalina Georgieva cerró este lunes su primera jornada oficial en la Argentina con una cena reservada junto a diez referentes del empresariado local. El encuentro se realizó en el Palacio Duhau, en Recoleta, fue organizado por la representación argentina del Fondo Monetario Internacional y tuvo un objetivo preciso: escuchar de primera mano cómo evalúa el sector privado la situación económica del país y el rumbo de la gestión de Javier Milei.
La reunión tuvo una característica política relevante: no participaron funcionarios del Gobierno nacional. Georgieva llegó acompañada exclusivamente por integrantes de su equipo en el FMI, después de haber mantenido durante el día encuentros con Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, integrantes del Gabinete y estudiantes universitarios.
La ausencia de funcionarios permitió al Fondo mantener un intercambio directo con empresarios de algunas de las actividades más importantes de la economía argentina, desde petróleo y minería hasta siderurgia, bancos, fintech, comercio electrónico y desarrollos inmobiliarios.

Quiénes estuvieron en la mesa del FMI
La cena reunió a diez empresarios y ejecutivos de primera línea. Participaron Pierpaolo Barbieri, fundador y presidente de Ualá; Jorge Brito, presidente de Banco Macro; Isela Costantini, asesora del directorio de Grupo ST; Eduardo Elsztain, referente de IRSA; Mariana Schoua, presidenta de AmCham Argentina; Marcos Bulgheroni, de Pan American Energy; Martín Pérez de Solay, de Glencore; Daniel Novegil, de Ternium; Juan Martín de la Serna, presidente de Mercado Libre Argentina; y Catalina Cascio, de Ferrosider.
La composición de la mesa permite observar qué sectores eligió el Fondo para tomar el pulso de la economía privada.
El sistema financiero estuvo representado por Banco Macro y Ualá; la energía, por Pan American Energy; la minería, por Glencore; la siderurgia y la industria, por Ternium y Ferrosider; los desarrollos inmobiliarios, por IRSA; y la economía digital y el comercio electrónico, por Mercado Libre.
AmCham aportó, además, la mirada de las compañías estadounidenses que operan en el país.
No fue, por lo tanto, una reunión con pequeñas y medianas empresas ni con sectores directamente ligados al consumo popular, sino con actores de gran escala y actividades consideradas estratégicas para la inversión, las exportaciones y el financiamiento.
Georgieva buscó una mirada empresarial sin intermediación del Gobierno
La cena fue organizada exclusivamente por el FMI y las invitaciones fueron gestionadas por la representación local del organismo. La decisión de realizarla sin miembros del Ejecutivo diferencia el encuentro de las actividades oficiales desarrolladas durante el resto del día.
Para el Fondo, este tipo de reuniones permite contrastar el diagnóstico que recibe de las autoridades con la percepción de quienes toman decisiones de inversión, contratación, producción y financiamiento.
La propia agenda anunciada por el organismo antes de la visita contemplaba encuentros con autoridades gubernamentales y con otros actores relevantes de la economía argentina.
La composición empresarial también resulta significativa porque varias de las compañías presentes operan en sectores sobre los cuales el Gobierno deposita buena parte de sus expectativas de crecimiento.
Pan American Energy participa del negocio petrolero y gasífero; Glencore tiene una presencia importante en minería; Ternium y Ferrosider forman parte del entramado siderúrgico; Mercado Libre y Ualá representan actividades financieras y tecnológicas de fuerte expansión.
Son precisamente sectores que el oficialismo presenta como motores de una economía basada en exportaciones, inversión privada y grandes proyectos de infraestructura.
Una cena después del respaldo público al programa económico
El encuentro empresarial se produjo pocas horas después de que Georgieva volviera a respaldar públicamente el programa económico.
Durante una conferencia conjunta con Caputo en el Palacio de Hacienda, el ministro aseguró que la relación entre la Argentina y el organismo se encuentra en un nivel “excelente”, mientras Georgieva afirmó que el país está actualmente en una posición económica “mucho más sólida”.
La directora gerente vinculó ese resultado con las políticas aplicadas por el Gobierno y con el esfuerzo realizado por la población.
Sin embargo, la visita ocurre en un contexto mucho más complejo que el que muestran algunos indicadores macroeconómicos. La propia agenda del Fondo incorpora preocupación por la sostenibilidad del crecimiento, la acumulación de reservas y la capacidad de extender los beneficios de la estabilización a sectores que todavía permanecen rezagados.
Ese contraste explica parte del interés por escuchar al sector privado.
El empresariado puede aportar información sobre inversión, financiamiento, costos, importaciones, demanda doméstica, empleo y expectativas que no siempre aparece inmediatamente reflejada en las estadísticas oficiales.
Los sectores ganadores de la nueva economía estuvieron sobrerrepresentados
La lista de invitados también deja una fotografía particular del modelo productivo que observa el Fondo.
Energía, minería, finanzas y grandes compañías exportadoras tuvieron una presencia destacada. Son precisamente algunas de las ramas que vienen mostrando mayor dinamismo dentro de una economía caracterizada por fuertes diferencias sectoriales.
En contraste, no aparecen entre los nombres difundidos representantes relevantes de sectores particularmente castigados por la caída del mercado interno, como pequeñas industrias manufactureras, comercio minorista o construcción.
Tampoco participaron representantes sindicales durante esta cena específica.
Eso no significa que el Fondo ignore esas actividades, pero sí muestra que para este encuentro privado eligió interlocutores vinculados principalmente con grandes inversiones y sectores capaces de generar exportaciones y dólares.
La selección coincide con una de las preocupaciones centrales del programa económico: cómo incrementar la capacidad argentina para producir divisas suficientes para reforzar las reservas y afrontar sus obligaciones externas.
Quiénes acompañaron a Georgieva
La directora gerente estuvo acompañada por algunos de los funcionarios más relevantes del organismo para América Latina y para el seguimiento del caso argentino.
Participaron Joyce Wong, jefa de la misión del FMI para la Argentina; Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental; y Luis Cubeddu, vicedirector del mismo departamento.
Su presencia le dio al encuentro un carácter más técnico que protocolar.
Wong participa directamente del seguimiento del programa argentino, mientras Chalk y Cubeddu forman parte de la conducción regional encargada de evaluar la evolución macroeconómica y las relaciones del Fondo con sus países miembros en América.
Las opiniones recogidas durante la cena pueden, por lo tanto, alimentar el diagnóstico del organismo sobre las condiciones de inversión y las perspectivas de crecimiento del país.
De Milei y Caputo al círculo rojo
La jornada de Georgieva había comenzado con una agenda eminentemente política.
La titular del Fondo mantuvo reuniones con Caputo y con Milei, participó de un encuentro con funcionarios del Gabinete y posteriormente tuvo una actividad con estudiantes universitarios.
La conferencia de prensa con el ministro de Economía estuvo cargada de señales de respaldo mutuo. Caputo destacó la relación de confianza construida con el organismo y Georgieva ponderó la estabilización conseguida por el Ejecutivo.
Horas más tarde, la escena cambió.
Sin ministros y fuera de la Casa Rosada, la directora del Fondo se sentó frente a empresarios que conocen desde adentro algunos de los principales sectores productivos y financieros del país.
El intercambio permite al organismo obtener una segunda lectura: la del capital privado que debe decidir si invierte, amplía capacidad, contrata personal o mantiene posiciones defensivas.
Vaca Muerta, la siguiente parada
La elección de empresarios ligados a energía y minería también anticipó el eje de la agenda de este martes.
Georgieva tiene previsto trasladarse a Neuquén para visitar Vaca Muerta, uno de los principales activos económicos que el Gobierno exhibe ante inversores internacionales.
Durante la jornada recorrerá el bloque Loma Campana, acompañada por Caputo y por el presidente de YPF, Horacio Marín. Luego continuará sus contactos con representantes vinculados con el sector energético antes de partir el miércoles hacia Uruguay.
La visita a Vaca Muerta tiene un fuerte componente económico.
El crecimiento de las exportaciones de petróleo y gas es uno de los factores sobre los que el Ejecutivo apuesta para mejorar estructuralmente la disponibilidad de dólares en los próximos años. Para el FMI, esa capacidad exportadora resulta especialmente relevante debido al desafío que representa la acumulación de reservas internacionales.
La foto que buscó el Fondo
La cena en Recoleta dejó una imagen distinta de las reuniones protocolares con el Gobierno.
En una misma mesa quedaron reunidos representantes de algunos de los grupos económicos con mayor peso en bancos, petróleo, minería, siderurgia, desarrollos inmobiliarios, tecnología y comercio electrónico.
No hubo funcionarios argentinos que mediaran la conversación.
Para Georgieva, fue la oportunidad de escuchar qué piensan algunos de los principales jugadores privados sobre el programa de Milei después de más de dos años y medio de gestión.
Para los empresarios, el encuentro ofreció una línea directa con la conducción del principal acreedor multilateral de la Argentina.
Y para el FMI, la cena permitió observar algo que ninguna planilla macroeconómica puede mostrar por sí sola: si detrás del respaldo oficial al programa existe también confianza empresarial suficiente para transformar la estabilización en inversión, producción y crecimiento sostenido.


























