El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este lunes que la ofensiva contra Irán está lejos de terminar y que la fase más contundente aún no ha comenzado. En una entrevista telefónica con CNN, Trump afirmó: «Ni siquiera hemos empezado a golpearles fuerte. La gran oleada aún no ha sucedido. Lo grande viene pronto» . Las declaraciones se producen en medio de una escalada que ya dejó 49 líderes iraníes muertos, incluyendo al líder supremo Alí Jamenei, y cuatro bajas estadounidenses confirmadas . Mientras Trump asegura que la guerra durará «cuatro semanas» pero que tienen capacidad para ir «mucho más allá», el vacío de poder en Teherán es total: «Ellos mismos no saben quién los lidera ahora», admitió el mandatario. Los países árabes del Golfo, que Washington esperaba mantener al margen, ya están siendo atacados por Irán y responden con furia. La «Operación Furia Épica» recién comienza.
La guerra contra Irán entró en su cuarto día con una advertencia escalofriante desde la Casa Blanca. En una entrevista de nueve minutos con CNN, Donald Trump dejó claro que lo que el mundo ha visto hasta ahora es solo el aperitivo. «Estamos sacándoles la mierda», dijo con su habitual desparpajo, «pero la gran oleada aún no ha sucedido. Lo grande viene pronto» .
El mensaje, dirigido tanto a Teherán como a la opinión pública estadounidense, redefine los términos de un conflicto que ya ha dejado más de 200 muertos en Irán, incluyendo al líder supremo Alí Jamenei, su esposa, una hija, un nieto y al menos 49 altos cargos militares y de seguridad . Entre los abatidos figuran el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohamed Pakpour .
Los objetivos de la «Furia Épica»
Trump delineó por primera vez los cuatro pilares de la «Operación Furia Épica», el mayor despliegue militar estadounidense en Medio Oriente desde la invasión de Irak. Según el Pentágono, la misión busca:
- Destruir las capacidades de misiles balísticos de Irán .
- Aniquilar su marina .
- Impedir que Teherán obtenga armas nucleares .
- Cortar el apoyo iraní a grupos armados como Hezbolá y Hamas .
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que los ataques iniciales destruyeron el cuartel general de la Guardia Revolucionaria en Teherán, así como sistemas de defensa aérea, lanzadores de misiles y al menos diez buques de guerra iraníes hundidos en el Golfo .
El vacío de poder en Teherán
La muerte de Jamenei, de 86 años, dejó un agujero negro en la cúpula iraní. Trump fue explícito: «Eliminamos a 49 de sus líderes. No sabemos quién está al mando. Ellos mismos no saben quién los lidera ahora» . En un intento por llenar el vacío, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán anunció la formación de un consejo de liderazgo interino integrado por el presidente Masoud Pezeshkian, el jefe del Poder Judicial y un jurista del Consejo de Guardianes . Pero la autoridad real de este triunvirato es incierta.
El presidente iraní calificó el asesinato de Jamenei como una «declaración de guerra contra los musulmanes» y prometió venganza . Ali Larijani, jefe del Consejo de Seguridad, advirtió: «Hoy los golpearemos con una fuerza que nunca han experimentado» .
La sorpresa árabe: países que iban a mirar y ahora combaten
Uno de los datos más reveladores de la entrevista de Trump fue su confesión sobre el papel de los países árabes del Golfo. Según el mandatario, la Casa Blanca esperaba que estados como Bahréin, Jordania, Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos se mantuvieran al margen. Pero Irán los atacó, y la respuesta fue inesperada. «Les dijimos: ‘Nosotros nos encargamos’, y ahora quieren pelear. Ahora insisten en involucrarse», declaró Trump .
El Pentágono confirmó que misiles iraníes alcanzaron la base aérea de Al Udeid en Qatar (la mayor instalación estadounidense en la región), el cuartel general de la Quinta Flota en Bahréin, y objetivos en Emiratos Árabes, Kuwait y Jordania . Los sistemas de defensa de estos países lograron interceptar la mayoría de los proyectiles, pero los daños colaterales y las víctimas civiles se acumulan.
El costo humano y las bajas estadounidenses
Mientras Trump promete una «gran oleada», los números ya empiezan a contar una historia de horror. La Media Luna Roja iraní reportó más de 200 muertos y 747 heridos en las primeras 48 horas de conflicto . El ataque más trágico ocurrió en una escuela de niñas en la ciudad de Minab, al sur del país, donde al menos 148 estudiantes murieron cuando un misil impactó en el edificio .
Del lado estadounidense, el Pentágono confirmó la muerte de cuatro militares y cinco heridos graves en un ataque iraní en Kuwait, además del derribo de tres aviones por fuego amigo . Trump prometió vengar esas muertes: «Estados Unidos vengará sus muertes y dará el golpe más castigador a los terroristas que han hecho la guerra, básicamente, a la civilización» .
Las negociaciones que fracasaron
Horas antes del inicio de los bombardeos, la Casa Blanca había intentado una última ronda de negociaciones en Ginebra. El enviado especial Steve Witkoff presentó una propuesta que incluía una moratoria de diez años en el enriquecimiento de uranio, seguida de capacidad de enriquecimiento simbólico, y la oferta de suministrar combustible nuclear gratuito para fines civiles . Irán rechazó la oferta. «Fueron muy explícitos sobre el uso de la fuerza si Irán rechazaba la propuesta», señaló un funcionario estadounidense .
Trump fue categórico al respecto: «No pudimos hacer un trato con esta gente. Deberían haberlo hecho antes. La mayoría de esa gente murió» .
Lo que viene: tropas terrestres y una guerra sin fecha de fin
Pese a haber prometido durante años evitar nuevas guerras en el extranjero, Trump no descartó el envío de fuerzas terrestres si fuera necesario. «No tengo problema con enviar tropas si es necesario», declaró al New York Post . El secretario de Defensa, Pete Hegseth, respaldó la postura: «No vamos a entrar en el ejercicio de decir qué haremos o no haremos. Llegaremos tan lejos como sea necesario» .
Sobre la duración del conflicto, Trump reconoció que el plan inicial de cuatro semanas podría quedar corto. «Siempre pensé que duraría cuatro semanas. Ahora vamos algo adelantados, pero tenemos capacidad para ir mucho más allá de eso» .


























