Este martes 21 de abril se cumple un año del fallecimiento del Papa Francisco. En Luján, Flores, Rosario y San Juan, la Iglesia lo homenajea con misas y actos bajo el lema «memoria agradecida» y «compromiso misionero» . Pero el contraste entre el pontífice que defendió a los pobres y las políticas del gobierno de Javier Milei es inevitable: mientras Francisco denunció que «esta economía mata», el Ejecutivo profundiza el ajuste, los despidos y el endeudamiento de las familias .
El legado del Papa de los pobres
Francisco no fue un Papa de ceremonias vacías. Fue el pontífice que habló de desigualdad en términos estructurales, que denunció que «esta economía mata» y que legitimó a los movimientos populares como actores políticos. El que recibió a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. El que condenó la especulación financiera. El que, desde el Vaticano, pidió una y otra vez por los que menos tienen .
Su mensaje fue claro: una Iglesia «cercana, misionera y comprometida con los más necesitados» . Por eso lo llamaron el «Papa de los pobres». Porque vivió como tal y habló como tal.
Los homenajes de hoy
La misa central será esta tarde a las 17 en la Basílica de Luján, presidida por monseñor Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina . Estarán presentes la totalidad del episcopado argentino y el cardenal Ángel Rossi.
En la Ciudad de Buenos Aires, el arzobispo Jorge García Cuerva —considerado el «mejor alumno» de Francisco por su trabajo como ex cura villero— encabezará una misa a las 20 en la Basílica de San José de Flores, el barrio donde Bergoglio sintió su vocación religiosa .
En San Juan, la Catedral organizó una semana de actividades con una misa especial hoy. En Rosario, diversas parroquias celebrarán en simultáneo .
En el Vaticano, los restos del Papa Francisco descansan en la Basílica de Santa María la Mayor, donde esta tarde se rezará el rosario y se celebrará una misa presidida por el sacerdote argentino Guillermo Karcher, figura de su confianza .
El gobierno: presente en la misa, ausente en el legado
El gobierno nacional estará representado en Luján por la vicepresidenta Victoria Villarruel y el secretario de Culto, Agustín Caulo . El presidente Javier Milei no asiste: continúa su viaje por Israel.
Pero la contradicción no es solo una cuestión de presencia o ausencia. Es de fondo.
Porque mientras Francisco predicaba contra la «economía que mata», el gobierno de Milei:
- Destruyó el empleo industrial: la industria manufacturera cayó 2,6% interanual y representa apenas el 13,7% del PIB, el nivel más bajo en 90 años .
- Hundió a las familias en deudas: la morosidad alcanzó el 11,2% en febrero, la más alta desde 2004, con 16 subas consecutivas .
- Empujó a millones a la pobreza: mientras el INDEC reporta una baja, la UCA señala que el 49,9% de la población está bajo la línea de pobreza: 23 millones de argentinos .
- Aumentó el costo de vida: una familia necesitó 1,5 millones de pesos en marzo para no ser considerada pobre .
- Dejó a los trabajadores sin poder comer: seis de cada diez trabajadores formales se saltean una comida al día por problemas económicos, según la UCA .
La palabra que duele: «cipayo»
A un año de su muerte, se publicaron cartas donde Francisco advertía sobre el alineamiento de Milei con potencias extranjeras. El 27 de diciembre de 2024, el pontífice respondió a un colaborador: «Me gustó cómo definís las reacciones de algunos: ‘pasos de baile cipayo'». «Cipayo», en la jerga política argentina, es quien actúa al servicio de intereses extranjeros en contra de su propio país.
Hoy, la Iglesia recuerda al Papa Francisco. Misas, rosarios, homenajes. Lo llaman «memoria agradecida». Pero la memoria del «Papa de los pobres» debería ser incómoda para un gobierno que ajusta, despide, endeuda y mira para otro lado mientras la gente no llega a fin de mes.
Francisco no es una estampita. Su legado —redistribución, dignidad, crítica al poder económico— sigue siendo un punto de fricción. Por eso, a un año de su muerte, la pregunta no es quién va a la misa. Es quién está dispuesto a hacerse cargo de lo que su mensaje todavía exige.


























