El fiscal Pollicita citó a constructores, inmobiliarios y allegados para determinar si el Jefe de Gabinete omitió bienes en su declaración jurada.
Arranca la semana que todos estábamos esperando. No, no es el estreno de una serie de Netflix. Es la seguidilla de declaraciones testimoniales en Comodoro Py que podría poner a Manuel Adorni a un paso de tener que explicar algo que nunca quiso explicar: de dónde sacó la plata.
Porque el fiscal Gerardo Pollicita, el mismo que no perdona una, armó una agenda que haría temblar a cualquier funcionario. Desde este lunes hasta el próximo lunes, van a desfilar inmobiliarios, constructores, escribanos, un exfutbolista, dos jubiladas, el hijo de una de ellas, y hasta el encargado del edificio. Todos menos el dueño de casa. Ese, por ahora, mira desde afuera.
El departamento de Caballito: 200 mil dólares de «no conozco al funcionario»
Empecemos por el principio. Adorni compró un departamento en Caballito. Nada raro hasta ahí. Lo raro es que se lo compró a dos jubiladas. Sí, jubiladas. Las que cobran la mínima, cuentan monedas y hacen malabares para llegar a fin de mes. Ellas, Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, le vendieron la propiedad por 230 mil dólares. De esos, 30 mil en efectivo y 200 mil financiados sin interés. Sin interés. Como si fuera un favor entre amigos.
Pero hay un detalle: las jubiladas dicen que no conocen a Adorni. Que todo lo manejó el hijo de una de ellas, Pablo Martín Feijoo. El mismo Feijoo que, según la escribana del caso, fue el nezo entre las partes. El mismo Feijoo que visitó a Adorni en Casa Rosada un mes antes de la venta. El mismo Feijoo cuyos hijos van al mismo colegio que los hijos del funcionario. Casualidad, no? En la Argentina de los pobres, todo es casualidad .
Feijoo está citado a declarar este miércoles. Tiene que llevar el celular y todos los comprobantes de gastos vinculados a la propiedad. La Justicia quiere saber por qué dos mujeres que ganan 350 mil pesos por mes pudieron comprar un departamento de 200 mil dólares, refaccionarlo entero, y vendérselo a Adorni con una ganancia que, sumando comisiones y obras, no cierra por ningún lado .
La casa del country: 5 mil dólares de ingreso y expensas de 700 lucas
Pero el departamento de Caballito es solo la entrada. El plato fuerte está en Exaltación de la Cruz, en el exclusivo country Indio Cuá. Ahí, Adorni tiene una casona que, según las escrituras, está a nombre de su esposa, Bettina Angeletti. La Justicia investiga las reformas de lujo que se hicieron en ese lote 380. Reformas que, según los chats y facturas que el fiscal exige, podrían haber costado una fortuna .
El viernes declara el constructor Matías Tabar, de la empresa Grupo AA. Tiene que presentar presupuestos, facturas, comprobantes de pago, y también los chats de WhatsApp con Adorni y su esposa. La fiscalía quiere saber quién pagó esas obras. Y si esos montos coinciden con lo que el funcionario declaró ante la Oficina Anticorrupción .
Además, la Justicia puso la lupa sobre el pago de la cuota de ingreso al country: 5 mil dólares. Y las expensas: alrededor de 700 mil pesos. Todo a nombre de Angeletti. Porque claro, si lo ponés a nombre de tu mujer, es como si no existiera. La viveza criolla en estado puro .
La escribana que «olvidó» el celular
No podía faltar el toque de humor negro en esta comedia judicial. La escribana Adriana Nechevenko, que intervino en varias de las operaciones de Adorni, declaró que conoce al funcionario desde hace más de 25 años. Cuando le pidieron el celular para peritarlo, dijo que no lo había llevado. Al día siguiente, volvió con más papeles pero sin el teléfono. «Lo olvidé en el auto», argumentó. Claro, como quien olvida las llaves .
El Colegio de Escribanos ya le abrió un sumario. Por posibles irregularidades, obvio .
El otro préstamo: 100 mil dólares de una excomisaria
Pero la magia no termina ahí. Adorni también tomó un préstamo de 100 mil dólares de Graciela Molina, excomisaria de la Policía Federal, y de su hija Victoria Cancio. Ese dinero se usó el mismo día para comprar la casa del country. La escribana Nechevenko fue la que acercó a las partes. Por supuesto .
El resumen para los que ya se perdieron
Dos jubiladas que no conocen a Adorni le prestan 200 mil dólares sin interés.
Una escribana que «olvida» el celular.
Un constructor que tiene que mostrar los chats.
Una excomisaria que presta otros 100 mil.
Un country de lujo con expensas de 700 lucas a nombre de la mujer.
Y un jefe de Gabinete que, mientras tanto, mira desde afuera.
El cierre
Esta semana, Comodoro Py va a estar más movido que una casa de cambio en diciembre. Los testigos van a desfilar, los chats se van a peritar, y las facturas van a cantar. O no. Porque en la Argentina de los pobres, uno nunca sabe.
Lo que sí sabemos es que Adorni está «muy tocado», según dijo Patricia Bullrich. La misma Bullrich que ahora pide «dejar que la Justicia hable», pero que antes los perseguía con un megáfono en la mano .
Mientras tanto, el pueblo mira. Y espera. Porque cuando un tipo que gana un sueldo de funcionario tiene una casa en un country, un departamento en Caballito, reformas de lujo, expensas de 700 lucas y dos jubiladas que le prestan 200 mil dólares sin interés, algo huele mal. Y no es el cada vez mas extrañado asado del domingo.


























