El lobista de $LIBRA le escribió a la ministra de Capital Humano con la misma sutileza que Homero Simpson cuando llama a una línea erótica: «Karina me pasó tu contacto. Tengo fondos del extranjero para educación. ¿Te puedo ver?». Petovello dice que no lo recibió, pero el chat existe, Karina aparece como facilitadora y el país se pregunta cuánto vale la dignidad de un ministerio.
«Aló, ¿hablo fuerte? tengo una toalla», decía Homero Simpson en ese capítulo antológico donde confundía una línea erótica con el servicio de habitaciones. Sandra Petovello debe haber sentido algo parecido cuando recibió el mensaje de Mauricio Novelli a fines de 2024: «Karina Milei me pasó tu contacto. Estaría bueno coordinar una reunión para dialogar sobre todo lo que puede aportar mi empresa en materia de educación. Estoy conectado con grandes fondos del extranjero (principalmente USA y Asia) que están dispuestos a invertir altas sumas de dinero en la Argentina».
Traducción del párrafo al castellano berreta: «Hola, ministra, tengo plata y contactos. La hermana del presidente me da el OK. ¿Cuándo me recibís para arreglar el negociado?».

LA DECLARACIÓN TEXTUAL (LA DEL MENSAJE Y LA DE ELLA)
El mensaje existe. Lo publicó Ferraro, lo confirmó Alconada Mon, lo replicó medio país. Novelli, el mismo que después aparecería en el centro del escándalo $LIBRA con acuerdos por 5 millones de dólares, le pedía una reunión a Petovello para hablar de «inversiones en educación». Como si fuera un filántropo de Disney y no un personaje turbio que después terminaría detenido.
Petovello, por su parte, salió a desmentir con la velocidad del rayo. En X dijo que nunca se reunió con Novelli. En La Nación reforzó: «No recibí a esa persona». Pero ojo, no dijo «nunca me escribió». No dijo «es falso». Dijo «no lo recibí». Una aclaración que, en el mejor de los casos, deja la puerta abierta a la sospecha.

POR QUÉ ESTO APESTA
Acá hay tres niveles de olor a pescado podrido.
Nivel 1: La carta de presentación. Novelli no se presenta como «el amigo de Karina» porque sí. Lo dice porque sabe que ese es el pase VIP. «Karina me pasó tu contacto» es el equivalente a mostrar la chapa de la Rosada en cualquier oficina pública. Si la hermana del presidente te da el teléfono de un ministro, no es para que le vendas un seguro de vida.
Nivel 2: La oferta. «Grandes fondos del extranjero dispuestos a invertir altas sumas de dinero en educación». ¿En qué momento los fondos de inversión se volvieron tan generosos que llaman a la puerta de los ministerios para regalar plata?. Los fondos de inversión no regalan nada. Invierten, negocian, exigen. Y cuando entran en educación, no es para construir escuelas, es para mercantilizar el conocimiento.
Nivel 3: El timing. Esto fue a fines de 2024. Para esa fecha, Novelli ya estaba en la órbita de los Milei, ya había sido fotografiado en la Rosada, ya había empezado a tejer la red que meses después explotaría con la criptomoneda trucha. La pregunta es: si logró que Karina le diera el teléfono de Petovello, ¿logró también que la ministra lo recibiera?.
LA RESPUESTA DE PETTOVELLO (QUE NO RESPONDE NADA)
«Si vos me pedís que desmienta o ratifique y yo te llamo para desmentir, tenés que publicar el contenido de esa conversación con mi enfática negativa de haber recibido a esa persona», le respondió Petovello a Ferraro.
O sea, la ministra dice que llamó al diputado para aclarar que no recibió a Novelli, y que Ferraro debería haber publicado esa parte. Puede ser. Pero la pregunta no es solo si lo recibió, sino si intentó recibirlo, si su secretaria le dio fecha, si hubo gestiones, si Karina hizo el follow up. Eso es lo que la comisión investigadora tiene que determinar.
LO QUE DICE LA REALIDAD (ESA QUE NO SE DESMIENTE CON UN TUIT)
Mientras Petovello se defiende, las pruebas se acumulan. En el celular de Novelli hay más de 35 comunicaciones con la cúpula libertaria el día del lanzamiento de $LIBRA: siete llamadas con Milei, seis con Karina, trece con Caputo. Además, el memo de los 5 millones de dólares, redactado en inglés, detalla un acuerdo escalonado por el apoyo presidencial al token.
Y Karina, la gran facilitadora, aparece en el centro de todo. Fue ella la que le dio el teléfono de Petovello a Novelli. Fue ella la que, según testigos, recibía plata para garantizar los tweet del presidente. Fue ella la que abría las puertas de la Rosada mientras su hermano posaba para las fotos.
CIERRE: ALÓ, HABLE FUERTE QUE TENGO UNA COIMA
Novelli llegó al gobierno de Milei como un empresario con contactos y ganas de hacer negocios. Lo que encontró fue una estructura donde todo se podía comprar: tweet, reuniones, ministerios. Karina le pasaba contactos, él ofrecía plata extranjera, los funcionarios abrían las puertas. Después vino la estafa, los peritajes, las fotos. Pero el esquema ya estaba armado.
Petovello dice que no lo recibió. Puede ser. Pero el mensaje existe, la intención está clara y la pregunta flota: ¿cuántas veces más va a sonar el teléfono de un ministerio con un tipo del otro lado diciendo «Karina me pasó tu contacto»?.
Mientras tanto, la comisión investigadora sigue adelante. Y nosotros, acá, esperando a que alguien atienda con una toalla.


























