El Gobierno les prometió luz subsidiada a cinco gobernadores del Norte, pero con una pequeña cláusula climática: primero sus senadores deberán acompañar Zonas Frías. El nuevo mapa energético argentino ya no se divide entre temperaturas: se divide entre los que votan y los que pagan tarifa plena.
Luis “Toto” Caputo reunió a cinco gobernadores del Norte y consiguió una solución revolucionaria para las tarifas eléctricas: que antes solucionen ellos un problema del Gobierno en el Senado.
El intercambio es sencillo. Los gobernadores aportan votos para Zonas Frías y Economía después firma una resolución para subsidiar la electricidad en las zonas cálidas.
Eso antes se llamaba negociación política.
Ahora se llama tarifa legislativa.
El encuentro fue presentado como un “acuerdo histórico”. Y tienen razón: pocas veces la temperatura ambiente dependió tan directamente de cómo levanta la mano un senador.
En Salta pueden hacer 45 grados, pero si el bloque se pone rebelde, oficialmente refresca.
La mecánica además es preciosa: primero votás y después Caputo cumple.
O sea, cinco gobernadores aceptaron comprar un subsidio en Mercado Libre sin reputación del vendedor y pagando por transferencia.
El Gobierno que llegó para terminar con la casta descubrió finalmente para qué servían los gobernadores: vienen con senadores incorporados.
Santilli pone la rosca.
Caputo pone la promesa.
Los gobernadores ponen los votos.
Y los ciudadanos ponen algo bastante más tradicional:
la factura.
La Argentina libertaria acaba de resolver incluso el cambio climático.
Ya no importa si vivís en una zona fría, cálida o muy cálida.
La única temperatura verdaderamente peligrosa es tener al senador en la oposición.

























