La inflación de la Ciudad de Buenos Aires fue del 1,8% en junio, el registro mensual más bajo desde agosto de 2025. La desaceleración estuvo impulsada por alimentos, aunque los aumentos en tarifas, transporte y medicina prepaga continuaron por encima del promedio general.
La inflación de la Ciudad de Buenos Aires volvió a desacelerarse durante junio y se ubicó en 1,8%, perforando por primera vez en diez meses el umbral del 2%. Con este resultado, el índice acumuló un aumento del 16% en el primer semestre de 2026, mientras que la variación interanual alcanzó el 32,6%.
El dato difundido por el Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA) consolida una tendencia descendente iniciada en abril y alimenta las expectativas de que el índice nacional que publicará el INDEC también se ubique por debajo del 2%.
La principal explicación de la desaceleración estuvo en el rubro Alimentos y bebidas, cuyos precios aumentaron 1,6%, el menor ritmo de los últimos meses. La moderación en ese segmento ayudó a contener el índice general, aunque otros gastos esenciales continuaron presionando sobre el bolsillo de los hogares.
Tarifas, transporte y salud volvieron a liderar las subas
Mientras los alimentos mostraron una desaceleración, los servicios regulados continuaron aumentando por encima de la inflación promedio.
El rubro Vivienda, agua, electricidad y combustibles registró un incremento del 2,2%, impulsado por los aumentos en alquileres, expensas y la actualización de la tarifa de agua.
En tanto, Salud subió 2,9%, principalmente por nuevos incrementos en las cuotas de la medicina prepaga, mientras que Transporte avanzó 2,1% debido a los ajustes en las tarifas de colectivos, subtes y trenes.
También se registraron aumentos en medicamentos, combustibles, automóviles y productos de limpieza.
La inflación núcleo también mostró una mejora
Otro dato seguido de cerca por los analistas fue la evolución de la inflación núcleo, que excluye los precios regulados y los estacionales.
Durante junio, este indicador se ubicó en 1,9%, por debajo del 2,1% registrado en mayo, consolidando su cuarta desaceleración consecutiva.
Los precios regulados crecieron 2%, mientras que los productos estacionales apenas aumentaron 0,1%, favorecidos por bajas en prendas de vestir y pasajes aéreos que compensaron el incremento registrado en frutas y verduras.
El dato nacional podría ubicarse debajo del 2%
Economistas de distintas consultoras consideran que el resultado de la Ciudad anticipa una inflación nacional cercana al 1,7%, aunque recuerdan que históricamente el indicador porteño suele subestimar levemente el dato final del INDEC.
De confirmarse esas proyecciones, junio marcaría el menor nivel de inflación nacional desde mediados de 2025 y consolidaría el proceso de desaceleración iniciado durante el segundo trimestre.
Julio podría mostrar un leve rebote
A pesar de la mejora registrada en junio, las consultoras advierten que julio podría interrumpir parcialmente la tendencia descendente.
Entre los factores que podrían presionar sobre los precios aparecen el impacto del aguinaldo, las vacaciones de invierno, la reciente suba del dólar oficial y los nuevos incrementos en tarifas de gas, agua y transporte.
Aunque la inflación continúa desacelerándose, los especialistas sostienen que los aumentos en los servicios públicos y otros precios regulados siguen condicionando el costo de vida de las familias, incluso en un escenario de menor presión sobre los alimentos.



























