La Justicia detuvo a una mujer de 33 años y cambió el enfoque de la investigación por la muerte de Daniel Osorio Peñaloza, gerente de GenTech y socio comercial de Martín Menem. El caso dejó de ser una «muerte dudosa» y ahora se investiga como un posible homicidio.
La investigación por la muerte de Daniel Osorio Peñaloza, empresario venezolano y gerente de GenTech, la firma de suplementos dietarios vinculada a Martín Menem, dio un giro inesperado luego de que la Justicia ordenara la detención de una mujer y comenzara a analizar el caso bajo la hipótesis de homicidio.
La decisión judicial marca un cambio sustancial respecto de las primeras versiones que circularon tras el fallecimiento. En los días posteriores a la muerte de Osorio Peñaloza, desde el entorno del presidente de la Cámara de Diputados se había difundido que el empresario había sufrido un edema pulmonar y que no existían indicios de participación de terceros.
Sin embargo, la investigación avanzó en otra dirección.
Fuentes judiciales sostienen que desde un primer momento los investigadores consideraron insuficientes las explicaciones iniciales y ordenaron una serie de medidas para reconstruir las últimas horas de la víctima. El análisis de cámaras de seguridad, los registros de ingreso al edificio donde fue hallado muerto y diversos testimonios recolectados durante las últimas semanas llevaron a la jueza Paula González y al fiscal Eduardo Cubría a profundizar la pesquisa.

Como resultado de esas tareas, la Policía de la Ciudad detuvo este lunes en José C. Paz a Anabela Sabrina Olmedo, de 33 años, quien quedó bajo sospecha de haber estado en el departamento de Almagro donde apareció muerto el empresario venezolano.
Según trascendió de la investigación, las cámaras de vigilancia habrían permitido ubicar a la mujer dentro del edificio entre la madrugada del sábado 5 y el domingo 6, período en el que se presume ocurrió la muerte de Osorio Peñaloza.
Ese elemento fue considerado suficiente para que la Justicia modificara el encuadre de la causa.
Lo que inicialmente era investigado como una muerte dudosa pasó formalmente a ser una averiguación de homicidio, una decisión que refleja el creciente peso de las evidencias recolectadas durante las últimas semanas.
La aparición de una sospechosa también vuelve a poner bajo análisis las circunstancias que rodearon el hallazgo del cuerpo y las distintas versiones que circularon desde entonces.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la presencia de Martín Menem en el lugar de los hechos. Inicialmente trascendió que el titular de Diputados había llegado al departamento antes que los servicios de emergencia, versión que luego fue corregida por el propio dirigente libertario, quien aseguró públicamente que arribó cuando la Policía ya se encontraba trabajando en el lugar.
Aunque hasta el momento no existe ninguna imputación ni sospecha judicial sobre Menem, el episodio generó interrogantes debido a la estrecha relación comercial que mantenía con la víctima.
Osorio Peñaloza ocupaba un rol central dentro de GenTech, la empresa dedicada a la comercialización de suplementos nutricionales y productos dietarios que comparte vínculos societarios con el dirigente riojano.
La detención de Olmedo también reavivó el interés por sus antecedentes judiciales. La mujer había sido investigada en una causa por tentativa de homicidio y posteriormente sobreseída en 2023, un dato que ahora forma parte del análisis de los investigadores.
A pesar del avance de la causa, todavía persisten numerosas incógnitas.
La Justicia busca determinar qué ocurrió dentro del departamento durante las horas previas a la muerte del empresario, cuál fue la participación concreta de la mujer detenida y si existieron otras personas involucradas en los hechos.
Tampoco se conocen oficialmente los resultados completos de las pericias toxicológicas y forenses realizadas sobre el cuerpo de Osorio Peñaloza, elementos que podrían resultar decisivos para esclarecer la mecánica de la muerte.
Por ahora, lo único que parece haber quedado atrás es la hipótesis inicial de un fallecimiento natural.
La investigación ingresó en una nueva etapa y el caso que comenzó como una muerte atribuida a problemas de salud hoy se encuentra bajo la lupa de la Justicia como un posible asesinato, una situación que mantiene en alerta tanto a los investigadores como al entorno político y empresarial vinculado a la víctima.



























