Las ventas de yerba mate cayeron 9% interanual en febrero y acumulan una baja del 7,3% en ocho meses. Con más de 13 millones de kilos menos consumidos, el retroceso marca el peor registro en cinco años y refleja la caída del consumo básico.

La caída en las ventas de yerba mate no es un dato aislado. Es una señal clara del deterioro del consumo masivo en Argentina. En febrero, los despachos al mercado interno alcanzaron apenas 19,2 millones de kilos, lo que representa una baja del 9% interanual, según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
Se trata del peor desempeño mensual en al menos cinco años para uno de los productos más representativos de la canasta básica. A diferencia de otros bienes, la yerba no suele experimentar caídas bruscas, lo que convierte este dato en un indicador sensible del ajuste en los hogares.

📉 Una tendencia que se profundiza
El dato mensual confirma una dinámica más amplia. Desde mediados de 2025, el consumo viene en descenso sostenido:
- Julio 2024 – febrero 2025: 182,4 millones de kilos
- Últimos ocho meses: 169,1 millones de kilos
La diferencia implica una caída acumulada del 7,3%, equivalente a más de 13 millones de kilos menos consumidos.
Incluso en el arranque de 2026, la tendencia no se revierte. Entre enero y febrero, el consumo bajó 5,5% interanual, consolidando un escenario de contracción.
🧉 Un producto clave que deja de ser estable
La yerba mate tiene una característica particular: su consumo suele ser relativamente inelástico. Es decir, incluso en crisis económicas, la caída suele ser limitada.
Por eso, el retroceso actual tiene una lectura más profunda. No se trata de un cambio de hábitos, sino de una restricción directa del ingreso disponible.
En términos económicos, cuando cae el consumo de bienes básicos:
- los hogares ajustan incluso gastos esenciales
- se prioriza cantidad sobre calidad
- aparecen sustituciones o reducción de consumo
💸 Precios, costos y rentabilidad en tensión
El problema no se limita a la demanda. También impacta en la estructura productiva. Los precios de la materia prima se ubican por debajo de los costos estimados por el propio sector.
Esto genera una doble presión:
- caída del consumo interno
- deterioro de la rentabilidad en origen
En este contexto, productores y molinos enfrentan márgenes cada vez más ajustados, lo que puede derivar en menor inversión y menor actividad.

🌍 Exportaciones: el único sostén parcial
A diferencia del mercado interno, las exportaciones se mantienen relativamente estables. En el primer bimestre del año se despacharon alrededor de 6,3 millones de kilos, en línea con el mismo período del año anterior.
En 2025, las exportaciones alcanzaron un récord cercano a los 59 millones de kilos, lo que permitió compensar parcialmente la caída interna.
Sin embargo, este equilibrio es limitado. El mercado externo no tiene la capacidad de absorber completamente la caída del consumo local, que sigue siendo el principal destino de la producción.
⚖️ Presión fiscal y conflicto en el sector
A este escenario se suma un conflicto estructural: la presión impositiva sobre la cadena productiva. El caso de la empresa Las Marías refleja esta tensión.
La firma denunció que enfrenta retenciones impositivas que superan ampliamente su carga real:
- más de $7.000 millones anuales retenidos
- frente a una obligación real cercana a $23 millones
Esto implica pagos anticipados equivalentes a más de 300 años de impuestos, según la presentación judicial.
El conflicto no es menor. Involucra a provincias, afecta decisiones de inversión y pone en discusión el esquema tributario sobre economías regionales.
📊 Radiografía del sector
| Variable | Situación actual | Lectura |
|---|---|---|
| Caída mensual | -9% | Peor en 5 años |
| Caída acumulada | -7,3% | Tendencia sostenida |
| Consumo perdido | -13 millones de kg | Ajuste en hogares |
| Bimestre 2026 | -5,5% | Sin recuperación |
| Exportaciones | Estables (~6,3M kg) | Sostén parcial |
| Producción | Con costos altos | Rentabilidad en riesgo |
| Presión fiscal | Muy elevada | Conflicto estructural |
🧠 El dato de fondo: el ajuste llegó a lo básico
La caída en la yerba mate sintetiza una dinámica más amplia. No se trata solo de un sector en crisis, sino de un indicador del nivel de ingreso real.
Cuando productos de consumo cotidiano registran caídas de este tipo, el problema deja de ser sectorial. Pasa a reflejar una restricción generalizada del consumo.
Esto se vincula con:
- caída del salario real
- aumento del endeudamiento
- pérdida de poder adquisitivo
Cuando hasta la yerba deja de rendir
El dato más significativo no es solo la caída del 9%. Es el tipo de producto que cae.
La yerba mate no es un bien cualquiera. Es un consumo cotidiano, transversal a todos los niveles de ingreso. Cuando su demanda se retrae, lo que está en juego no es un cambio de mercado.
Es el nivel de vida.
Y en ese punto, la economía deja de medirse en indicadores macro.
Empieza a medirse en hábitos básicos que ya no se pueden sostener.



























