El gendarme argentino llegó a Buenos Aires el lunes 2 de marzo tras 448 días detenido en Venezuela. Pero desde entonces permanece en el Edificio Centinela, la sede de Gendarmería Nacional, sin poder regresar a su hogar. Fuentes cercanas denuncian que «lo tienen encerrado» mientras el gobierno intenta controlar el relato de su liberación, opacada por las gestiones de la AFA y la diputada Marcela Pagano. En paralelo, crecen las sospechas sobre los verdaderos motivos de su viaje a Venezuela, el contenido de su teléfono, y la tensión familiar por el contrato de su expareja en el Casino de Oficiales. La pregunta que nadie responde: ¿qué sabe Gallo que el gobierno quiere mantener en secreto?.
CUATRO DÍAS Y SIGUE «EN CASA»
Pasaron cuatro días desde que Nahuel Gallo pisó suelo argentino en un vuelo privado gestionado por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) . Pero el gendarme, que estuvo 448 días detenido en el temido penal de Rodeo I en Venezuela, todavía no pudo dormir en su propia cama .
Fuentes al tanto de la situación revelaron a LPO que Gallo permanece en el Edificio Centinela, la sede de Gendarmería Nacional, desde su arribo. «Hace cuatro días que lo tienen encerrado ahí y todavía no durmió con su mujer», graficaron.
Las imágenes que se divulgaron de la cena que compartió con la madre de su hijo no fueron en su hogar, sino en una oficina del edificio. «Limpiaron un escritorio y les pidieron milanesas con papas fritas», comentaron con ironía fuentes cercanas.
Gallo intentó bajarle el tono a la situación. En su primera conferencia de prensa el miércoles, visiblemente afectado y con la voz quebrada, aseguró que se siente «en su casa» en el Centinela . «Estoy tratando de poder reinsertarme en la sociedad. Estoy en el Centinela, que es mi casa», afirmó . Pero la versión oficial no convence a quienes conocen el hermetismo con el que se maneja el caso.
EL INTENTO DE BULLRICH POR CONTROLAR EL RELATO
Este jueves, Patricia Bullrich recibió a Gallo en su despacho del Senado. La puesta en escena fue un nuevo intento de la exministra por controlar la narrativa de su retorno, después de que trascendiera que las gestiones decisivas para la liberación no pasaron por el gobierno, sino por una combinación de actores incómodos para la Casa Rosada: la diputada Marcela Pagano, el exembajador Oscar Laborde, la AFA y la propia presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez .
Bullrich dijo a la prensa que sintió «la emoción de que Nahuel haya venido» al Congreso y que «estuvo charlando un rato largo». Gallo, por su parte, se retiró en un auto oficial con la misma cara de desconcierto que mostró durante la conferencia de prensa del miércoles, donde no se admitieron preguntas de los periodistas.
LAS PREGUNTAS QUE NADIE RESPONDE
Frente al nerviosismo oficial por controlar la historia, se expanden las sospechas sobre lo que Gallo realmente hacía en Venezuela cuando fue detenido el 8 de diciembre de 2024 en el paso fronterizo Francisco de Paula Santander, que conecta Colombia con Venezuela .
Un diplomático del gobierno anterior deslizó una contradicción clave: «Gallo dijo que iba a visitar a su mujer pero en la conferencia de prensa dijo que lo hizo por la patria. Hay algo que no cierra».
Las autoridades venezolanas lo acusaron de espionaje y de intentar infiltrarse para realizar actos terroristas, versión que Argentina siempre rechazó sosteniendo que se trataba de una visita familiar . Pero el propio Gallo alimentó las dudas cuando, al hablar de los 24 extranjeros que aún permanecen detenidos en Rodeo I, dijo: «Hasta el último día éramos ficha de cambio» . ¿Ficha de cambio para qué?, ¿Qué negociación estaba en juego?.
Las preguntas que circulan en las fuerzas de seguridad son cada vez más incómodas: ¿Por qué quiso entrar a Venezuela a escondidas si solo iba a visitar a su familia? ¿Por qué dijo en la conferencia que lo hacía «por la patria»? ¿Le encomendaron una misión? ¿Qué conversaciones, fotos o videos encontraron los venezolanos en su teléfono? ¿Qué tuvo que firmar allá que no puede contar acá?.
Un legislador consultado por LPO fue directo: «¿Qué habrán encontrado en el teléfono de Gallo? ¿Qué habrá firmado allá y qué no puede decir acá?».
LA SOMBRA DE LA DIPLOMACIA PARALELA
El malestar del gobierno tiene nombre y apellido: Claudio «Chiqui» Tapia y Marcela Pagano. La diputada nacional publicó un mensaje en X que encendió todas las alarmas oficiales: «Por fin podemos decirlo! Nahuel Gallo LIBRE!!! Una gestión que se le debe a la diplomacia parlamentaria argentina no oficialista, ex embajadores y especialmente a la diplomacia deportiva de la AFA. Todo lo que entorpecieron desde Cancillería lo desactivamos desde el sentido común» .
Pagano agradeció explícitamente a Delcy Rodríguez y destacó que la gestión se hizo por fuera de los canales institucionales del Ejecutivo . Un golpe directo al relato oficial que pretendía adjudicarse el éxito de la liberación.
La AFA, por su parte, puso a disposición un avión de Baires Fly, empresa vinculada a Tapia, para traer de regreso a Gallo . En el comunicado oficial, la entidad agradeció a la presidenta venezolana y a la Federación Venezolana de Fútbol, dejando fuera de la foto al gobierno argentino .
El canciller Pablo Quirno, en cambio, agradeció en su comunicado a Italia, Estados Unidos y la ONG Foro Penal. No mencionó ni a la AFA ni a Pagano . La batalla por el relato está más vigente que nunca.
EL CONTRATO QUE COMPLICA LAS COSAS EN FAMILIA
Mientras Gallo estaba detenido en Rodeo I, Bullrich trajo al país a la madre de su hijo, María Alexandra Gómez, y le dio trabajo en el Casino de Oficiales. La solución laboral, que paliaba la crítica situación económica de los parientes del gendarme, habría desembocado en una tensión con la madre de Gallo, que le reprochó a la mujer que su hijo estaba en un centro de detención por ir a verla a ella.
El conflicto familiar se suma a la incertidumbre. Los parientes de Gallo reclaman que lo dejen ir a su hogar. Pero el gendarme sigue allí, en el Centinela, sin poder reencontrarse con su vida.
LO QUE GALLO NO PUEDE (O NO QUIERE) CONTAR
En su conferencia de prensa del miércoles, Gallo fue claro: «No quiero contar las cosas, atrocidades que hicieron, no puedo todavía, no me siento preparado. Les pido mi tiempo» . Describió El Rodeo I como «un lugar de bastantes torturas psicológicas» y aseguró que los presos políticos extranjeros eran usados como «fichas de cambio» .
Pero también dijo algo que alimenta la intriga: «Mi mente sigue presa. Hasta que no liberen a esos 24 extranjeros, no estoy libre» .
¿Qué sabe Gallo de esos 24 extranjeros? ¿Qué información podría aportar como testigo en la causa que investiga en Argentina los presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos durante el gobierno de Nicolás Maduro? .
La justicia argentina ya lo citó a declarar. El juez federal Ramos considera que Gallo «podría aportar su conocimiento» sobre los hechos denunciados y «reforzar el plexo probatorio acumulado en relación a la violación sistemática de los derechos humanos fundamentales» .
Pero antes, el juzgado le pidió a Gendarmería un informe que detalle si Gallo «se encuentra en condiciones de declarar bajo juramento» y si está bajo alguna «obligación de guardar secreto de la cual deba ser relevado previamente» .
La pregunta es inevitable: ¿por qué un testigo necesitaría ser relevado de una obligación de guardar secreto?
LO QUE VIENE
Gallo sigue en el Edificio Centinela. Los estudios médicos determinaron que está en buen estado de salud clínico y cardiovascular, y recibe acompañamiento psicológico . Pero la salud mental, como él mismo reconoce, es otra historia.
El gobierno intenta capitalizar la noticia. La oposición reclama respuestas. La familia espera. Y Gallo, el protagonista de esta historia, sigue sin poder volver a su casa, atrapado en una nueva cautividad, esta vez en su propio país.
«Gracias a Dios, mi fortaleza mental, pensar que tengo que estar bien, que tengo un hijo que lo amo con toda mi vida, es lo que me mantuvo fuerte. No es fácil estar incomunicado, haber perdido la libertad injustamente», dijo el miércoles .
Pero la libertad, parece, todavía no llegó del todo.



























