Del 5 al 7 de junio, Espacio Tole Tole celebrará los diez años del Ciclo Lorquiano, una de las experiencias más persistentes del teatro independiente porteño dedicadas a mantener viva la obra y el pensamiento de Federico García Lorca. A noventa años de su asesinato, artistas, investigadores y colectivos culturales volverán a preguntarse qué sigue diciendo Lorca sobre el fascismo, los cuerpos disidentes, la violencia y la libertad.
Diez años no son una cifra menor dentro del teatro independiente argentino. Mucho menos cuando se trata de un ciclo dedicado a un autor cuya obra continúa incomodando a los mismos poderes que intentaron silenciarlo hace casi un siglo. El Ciclo Lorquiano de Espacio Tole Tole llega a su décima edición convertido en una experiencia cultural singular dentro de la escena porteña, no solamente por la persistencia de su programación sino porque ha logrado construir, a lo largo de una década, un espacio donde Federico García Lorca deja de ser una figura monumental encerrada en los programas académicos para convertirse en un interlocutor vivo de las discusiones políticas, sociales y culturales del presente.
La elección de la consigna “Lorca vive” no responde únicamente a una necesidad conmemorativa. En agosto de este año se cumplirán noventa años del asesinato del poeta y dramaturgo granadino a manos de las fuerzas franquistas, un crimen atravesado por el odio político, la persecución ideológica y la violencia contra las disidencias sexuales. Recordar ese asesinato implica también recordar que Lorca fue ejecutado porque encarnaba todo aquello que el fascismo necesitaba destruir: la libertad creadora, la sensibilidad artística, el pensamiento crítico, la cercanía con los sectores populares y una forma de vivir el deseo incompatible con la moral autoritaria que pretendía imponer el régimen. Sin embargo, la supervivencia de su obra demuestra el fracaso parcial de aquella empresa de exterminio cultural. Lorca continúa vivo porque siguen vivos los conflictos que recorren sus textos y porque muchas de las preguntas que formuló permanecen abiertas.

El Ciclo Lorquiano se ha dedicado precisamente a explorar esa persistencia. A lo largo de diez años no se limitó a reproducir lecturas convencionales de la obra lorquiana, sino que generó un espacio de experimentación donde convivieron puestas teatrales, lecturas dramatizadas, investigaciones académicas, intervenciones musicales, performances y relecturas contemporáneas capaces de conectar los universos poéticos del autor con problemáticas actuales vinculadas a las violencias de género, las disidencias sexuales, la memoria histórica, la exclusión social y las distintas formas de autoritarismo que atraviesan nuestras sociedades.
La programación de esta edición especial refleja con claridad esa búsqueda. Durante tres jornadas, el público podrá recorrer propuestas que van desde relatos ilustrados y conciertos hasta monólogos, conferencias performáticas y versiones queer de clásicos lorquianos. Lejos de organizar una celebración nostálgica, el ciclo propone un ejercicio de actualización política y estética que entiende a Lorca como una herramienta para pensar el presente. La presencia de una versión queer de La casa de Bernarda Alba, por ejemplo, no aparece como un gesto accesorio sino como una lectura coherente con una obra que siempre cuestionó los mecanismos de control sobre los cuerpos y los deseos. Del mismo modo, las reflexiones sobre memoria teatral, los recorridos por la visita de García Lorca a Rosario y las distintas intervenciones escénicas permiten observar cómo su legado continúa generando nuevas interpretaciones y formas de apropiación colectiva.
No resulta casual que esta experiencia se desarrolle en Espacio Tole Tole. Desde su creación, el espacio ha construido una identidad asociada a la producción cultural independiente, la diversidad, el feminismo, la perspectiva latinoamericana y la defensa de prácticas artísticas que privilegian la experimentación por encima de las lógicas comerciales. En una época marcada por el desfinanciamiento cultural, la precarización de los trabajadores del arte y el avance de discursos que buscan deslegitimar la producción artística crítica, sostener durante diez años un ciclo dedicado a Federico García Lorca constituye también una forma de intervención política.

Quizás por eso la afirmación que organiza esta edición posee una fuerza que excede cualquier homenaje. Lorca vive porque todavía existen artistas que encuentran en sus palabras herramientas para nombrar el miedo, la injusticia, el deseo y la esperanza. Vive porque sus personajes continúan revelando las formas visibles e invisibles de la opresión. Vive porque cada nueva generación descubre en su obra preguntas que todavía no han sido respondidas. Y vive porque espacios como el Ciclo Lorquiano de Tole Tole siguen demostrando que la cultura puede funcionar como un territorio de memoria, resistencia y libertad incluso en los momentos más oscuros.
| GRILLA COMPLETA |
| Viernes 5/0619h – Apertura 10° edición del Ciclo Lorquiano a cargo de Rodrigo Marcó del Pont + Lorca Canta. Performace musical20h – Lorca Vive en Buenos Aires. Relato ilustrado con poemas y canciones, a cargo de Voces Lorquianas de Buenos Aires. Sábado 6/617h – Lorca y Yo – Lectura dramatizada18.30h – Persistencia de Federico: Memoria teatral en el siglo XXI – Charla Ilustrada20h – Calor, variación payasa sobre Bodas de Sangre – Una payasa nos comparte sumirada única.21.30h – Homenaje a Federico García Lorca. Concierto de voz, guitarra y piano Domingo 7/0617h – Monólogos de plata para una luna rojo carmesí. Monólogos lorquianos18h – Lorca el duende en Rosario. Un viaje escénico a la visita de García Lorca a Rosario en 1933.20.30h – La casa de Bernarda Alba. Versión Queer *Durante los tres días el ciclo se podrá participar de un Collage Colectivo. Sobre un papel madera grande que estará pegado en una de las paredes de Espacio Tole Tole, podrás plasmar tu ofrenda artística. |



























