El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, se encuentra en el centro de una investigación judicial tras el hallazgo del cuerpo sin vida de Daniel Antonio Osorio Peñaloza, su socio, gerente general de GenTech Argentina y amigo personal de más de una década. El empresario venezolano de 46 años fue encontrado muerto el domingo 7 de junio en su departamento del barrio porteño de Almagro, en la avenida Díaz Vélez. La fiscalía caratuló el caso como “muerte dudosa” y una de las hipótesis que se analizan es la posible participación de una “viuda negra”.
Osorio Peñaloza no respondía mensajes ni llamadas desde el viernes 5 de junio. Su última actividad telefónica registrada fue a las 7:30 del sábado. La falta de contacto generó alarma en su entorno. Un allegado que tenía las llaves del departamento ingresó al inmueble el domingo y lo encontró sin vida sobre la cama, boca abajo y semidesnudo. Inmediatamente dieron aviso a la Policía de la Ciudad y al SAME.
La presencia de Menem en la escena
Martín Menem se enteró del fallecimiento a través de una llamada telefónica. Según su propio relato, se dirigió de inmediato al edificio de Almagro, aunque llegó cuando los servicios de emergencia y los efectivos policiales ya se encontraban en el lugar. El presidente de la Cámara Baja aseguró que nunca ingresó al departamento donde estaba el cuerpo y que permaneció en las áreas comunes del edificio. Fuentes de la investigación confirmaron esta versión.
En un extenso mensaje publicado en su cuenta de X, Menem expresó su dolor por la pérdida: “La muerte de Daniel Osorio Peñaloza es una noticia que me golpea profundamente. Dani fue mi amigo, mi compañero de trabajo y el gerente general de una empresa que construimos y desarrollamos juntos”. También pidió a los medios y a los usuarios de redes sociales que eviten especulaciones y que permitan que la Justicia trabaje con seriedad.
El vínculo comercial y la estructura de GenTech
Osorio Peñaloza era contador, egresado de la Universidad Yacambú de Venezuela, y se desempeñaba como gerente general y director suplente de GenTech Argentina S.A. La empresa, fundada por Martín Menem en 1998, se dedica a la fabricación y comercialización de suplementos dietarios y nutrición deportiva. Según su declaración jurada de 2025, Menem posee el 80,83% de la compañía, valuada en 907,6 millones de pesos.
Osorio ingresó a la firma en sus inicios, realizando tareas operativas como “llevar y traer las cajas” hasta convertirse en el principal ejecutivo y hombre de máxima confianza del dirigente riojano. Además de GenTech, mantenía vínculos comerciales con Menem en otras firmas del sector, como Insulow SRL, y también integró Kaia Natural SRL junto al empresario Pedro Groppa.
La empresa tuvo un crecimiento exponencial en los últimos años. Es proveedora oficial de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), con la que lanzó una línea de productos licenciados, y mantiene acuerdos de patrocinio con clubes deportivos. También se expandió a mercados internacionales, como Chile.
Las hipótesis de la investigación y la cronología bajo análisis
La causa quedó en manos de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 22, a cargo del fiscal Eduardo Cubría, y es supervisada por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 40, a cargo de la jueza Paula González.
La cronología de las últimas horas de Osorio Peñaloza es uno de los ejes centrales de la pesquisa. El viernes por la noche, el empresario participó de una cena en la casa de Martín Menem, junto a otro ejecutivo de GenTech. Luego de la cena, Osorio y el otro directivo continuaron la noche en un bar del barrio de Palermo.
A partir de las 7:30 del sábado, su teléfono celular dejó de registrar actividad. Durante todo el día sábado y parte del domingo, amigos y familiares intentaron comunicarse sin éxito. Fue recién el domingo cuando un allegado ingresó al departamento y lo encontró sin vida.
La justicia no descarta ninguna hipótesis. Una de las líneas de investigación apunta a la posible participación de una “viuda negra”: una persona que establece contacto con la víctima, logra ingresar a su vivienda y utiliza distintas sustancias para reducir su capacidad de reacción antes de concretar un robo u otro delito. Los investigadores analizan las cámaras de seguridad del edificio y de la vía pública para determinar si Osorio Peñaloza estuvo acompañado en las horas previas a su muerte.
La autopsia ya fue realizada y las conclusiones preliminares forman parte del expediente. Sin embargo, los resultados de los estudios toxicológicos serán determinantes para establecer la causa exacta del fallecimiento.
El hermetismo de la empresa y las repercusiones políticas
La empresa GenTech emitió un breve comunicado en sus redes sociales, en el que lamentó la pérdida: “Su profesionalismo, compromiso y calidad humana dejaron una huella imborrable en quienes tuvimos el privilegio de compartir el camino junto a él. Su dedicación y aporte fueron fundamentales para el crecimiento y desarrollo de nuestra organización”. El silencio posterior de la compañía y la falta de detalles sobre las circunstancias de la muerte generaron interrogantes en el entorno empresarial.
La muerte de Osorio Peñaloza ocurre en un momento de alta exposición política para Martín Menem. El presidente de la Cámara de Diputados es una de las figuras centrales de La Libertad Avanza y uno de los hombres de mayor confianza de Karina Milei en el armado territorial. Su vínculo estrecho con una empresa que factura millones de pesos y que es proveedora de la AFA ya había sido objeto de cuestionamientos por parte de la oposición. La muerte de su socio y gerente general agrega una capa de complejidad a su exposición pública.
La oposición, por ahora, se mantiene cauta. No hubo pedidos de interpelación ni declaraciones formales. Sin embargo, en los pasillos del Congreso el tema se comenta en voz baja. La pregunta que flota es si la investigación judicial logrará determinar las causas de la muerte o si, como en tantos otros casos de “muerte dudosa”, el expediente quedará en un cajón.
La muerte de Daniel Osorio Peñaloza es, hasta ahora, un enigma judicial. Un empresario exitoso, gerente general de una empresa millonaria, hombre de confianza del presidente de la Cámara de Diputados, aparece sin vida en su departamento después de una cena con su jefe y socio. No hay signos de violencia. No hay testigos. Las cámaras de seguridad podrán determinar si estuvo acompañado. La autopsia podrá determinar si ingirió alguna sustancia. Los estudios toxicológicos podrán determinar si fue intoxicado.
La investigación recién comienza. Martín Menem pidió evitar especulaciones. La Justicia trabaja. La prensa investiga. La política mira de reojo. La única certeza, por ahora, es que un hombre de 46 años murió solo en su departamento, después de una cena con el segundo hombre más poderoso del Congreso argentino.


























