El entrenador de la Selección Argentina adelantó que el capitán tendrá minutos en los dos amistosos. En la previa ante Mauritania, también abrió la puerta a nuevos nombres pensando en 2026.
La Selección Argentina ajusta los últimos detalles antes de volver a presentarse en casa y Lionel Scaloni dejó una certeza que ya recorre todo el país: Lionel Messi estará en cancha. En la antesala del amistoso frente a Mauritania, el entrenador campeón del mundo confirmó que el capitán jugará ambos partidos de esta ventana FIFA, en lo que podría ser una de las últimas veces que el público argentino lo vea antes del Mundial 2026.
El duelo se disputará este viernes a las 20:15 en La Bombonera, un escenario cargado de historia reciente para la Albiceleste. Pero más allá del rival, la expectativa está puesta en el reencuentro entre Messi y la gente. Scaloni lo sabe, y por eso fue claro en conferencia: la idea es que el rosarino tenga participación en ambos encuentros, aunque todavía resta definir si será titular o sumará minutos desde el banco.
“Va a jugar los dos partidos para que la gente lo pueda disfrutar”, aseguró el DT, dejando en claro que el aspecto emocional también forma parte de la planificación.
Messi, entre la emoción y la gestión física
A sus 38 años, Lionel Messi continúa siendo el eje del equipo, pero su presencia ya no se gestiona como antes. El cuerpo técnico analiza cada minuto en función de su estado físico y del calendario cargado que arrastra con su club.
Por eso, Scaloni evitó confirmar si el capitán estará desde el arranque ante Mauritania. La decisión final se tomará horas antes del partido, en función de cómo responda en los entrenamientos. Lo que sí está claro es que el cuerpo técnico busca un equilibrio: que juegue, que se lo disfrute, pero también que llegue en plenitud al gran objetivo.
Ese objetivo tiene fecha y lugar: el Mundial 2026 en Estados Unidos, México y Canadá.
Una selección en transición
Más allá de Messi, la conferencia dejó en evidencia que Argentina atraviesa una etapa de renovación progresiva. Sin perder la base que lo llevó a lo más alto, Scaloni empieza a mirar hacia adelante.
“Estamos abiertos a ver jugadores todo el tiempo”, explicó el entrenador. La frase no es casual: detrás de los nombres consolidados aparece una nueva generación que busca su lugar en la lista definitiva.
El mensaje es claro. Nadie tiene el puesto asegurado. Ni siquiera los campeones del mundo.
Scaloni fue directo pero medido: agradeció a los futbolistas que construyeron el ciclo ganador, pero remarcó que la prioridad es el presente. Llegar bien, competir y rendir será la clave para estar en la Copa del Mundo.
El impacto de los amistosos
En ese contexto, los partidos ante Mauritania y Zambia toman un valor que va más allá del resultado. No se trata solo de ganar, sino de observar, probar y ajustar.
“Queremos ver a los chicos que quieren ganarse un lugar”, explicó el DT. La frase resume el espíritu de esta doble fecha: evaluación constante.
Los amistosos permiten ensayar variantes tácticas, probar sociedades y medir rendimientos en situaciones reales. También sirven para que futbolistas con menos rodaje sumen minutos y se muestren en un escenario de máxima exigencia.
Por eso, aunque el rival no tenga el peso histórico de otras selecciones, el cuerpo técnico insiste en el respeto. No hay partidos menores cuando el objetivo es llegar afinado a un Mundial.
La Finalissima que quedó en el camino
Otro de los temas que abordó Scaloni fue la Finalissima ante España, un partido que finalmente no se concretó y que generó debate en el mundo del fútbol.
El entrenador bajó el tono a la polémica y explicó que la situación se fue diluyendo con el tiempo. Según detalló, las negociaciones no avanzaron y eso obligó a reorganizar la agenda.
“No se llegó a un acuerdo. La polémica no tiene sentido”, sostuvo.
Lejos de alimentar la discusión, el DT prefirió enfocarse en lo positivo: tener al plantel reunido en el país, cerca de sus familias y con la posibilidad de seguir trabajando en el recambio.
La Bombonera como escenario
El regreso a La Bombonera no es un dato menor. El estadio de Boca Juniors se convirtió en una especie de fortaleza para la Selección en los últimos años, con una conexión especial entre el equipo y el público.
Para muchos hinchas, este partido representa una oportunidad única: ver a Messi nuevamente en suelo argentino, posiblemente en la recta final de su carrera internacional.
La expectativa es alta y las entradas se agotaron rápidamente, confirmando el magnetismo intacto del equipo campeón del mundo.
El equipo que se perfila
Aunque Scaloni no confirmó la formación, hay una base que se mantiene y algunos nombres que parecen tener ventaja.
En el arco, Emiliano “Dibu” Martínez sigue siendo una fija. La defensa estaría compuesta por Nahuel Molina, Cristian Romero, Nicolás Otamendi y Nicolás Tagliafico, una línea que combina experiencia y solidez.
En el mediocampo, Rodrigo De Paul, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister se perfilan como titulares, aportando dinámica, recuperación y juego.
Arriba, la presencia de Messi está asegurada, acompañado por Julián Álvarez. El tercer lugar en ataque podría disputarse entre Giuliano Simeone y Nicolás González.
Más allá de los nombres, lo importante es la estructura. Argentina mantiene una identidad clara: presión alta, circulación rápida y capacidad para golpear en los momentos justos.
El futuro inmediato
Después del partido ante Mauritania, la Selección volverá a jugar el martes 31 de marzo, nuevamente en La Bombonera, frente a Zambia.
Ese encuentro podría ofrecer más variantes, con cambios en la formación y minutos para otros futbolistas. La idea es ampliar la base y seguir construyendo un equipo competitivo.
Scaloni lo repite en cada intervención: el proceso continúa. Ser campeón del mundo no garantiza nada. Cada convocatoria es una nueva prueba.
¿Messi en el Mundial 2026?
La pregunta sobre el futuro de Messi es inevitable. ¿Llegará al próximo Mundial? ¿Será parte del equipo?
Scaloni fue prudente, pero dejó una definición contundente: la decisión será del propio jugador.
“Se ganó el derecho a decidir”, afirmó.
No es una frase menor. Es el reconocimiento a una carrera extraordinaria y a un liderazgo que marcó una era. Messi no necesita demostrar nada más, pero su presencia sigue siendo un factor determinante.
El deseo es compartido: no solo en Argentina, sino en todo el mundo, quieren verlo una vez más en una Copa del Mundo.
Una despedida que todavía no llega
Cada partido de Messi en Argentina se vive como si pudiera ser el último. Pero por ahora, el final no está escrito.
El capitán sigue compitiendo, sigue marcando diferencias y sigue siendo el referente de un equipo que no quiere bajarse de la cima.
El amistoso ante Mauritania será otra oportunidad para verlo en acción, para disfrutar de su fútbol y para entender que, incluso en la etapa final de su carrera, sigue siendo el jugador que cambia todo.
Lo que deja la previa
La conferencia de Scaloni dejó varios mensajes claros:
- Messi va a jugar y la gente podrá verlo.
- La Selección está en plena renovación.
- Nadie tiene el puesto asegurado.
- Los amistosos son clave en la preparación.
- El foco está puesto en el Mundial 2026.
Argentina no se detiene. Sigue construyendo, sigue compitiendo y sigue proyectando.
Y en el centro de todo, todavía, está Messi.
Porque mientras él esté en cancha, el fútbol argentino siempre tendrá algo más para ofrecer.


























