La guerra entre el asesor presidencial Santiago Caputo y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, estalló en redes sociales el fin de semana. Caputo acusó a Menem de operar con una cuenta anónima en X para criticar al gobierno. Milei salió a defender a Menem, diciendo que fue «prefabricado», pero también ratificó que Caputo es «como un hermano». Las tropas de ambos bandos se sienten reivindicadas. El lunes 25 de mayo se verán las caras en el Tedeum y en una reunión de Gabinete. «Somos especialistas en fingir demencia», dicen.
El origen del quilombo
El sábado, Santiago Caputo, el asesor estrella de Javier Milei, publicó en su cuenta de X una captura de pantalla. En ella, el usuario @PeriodistaRufus criticaba al gobierno y, al hacer clic en el enlace, redirigía a la cuenta de Instagram de Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados . El mensaje de Caputo fue lapidario: «Qué gagá @PeriodistaRufus» .
La interna que hasta entonces era subterránea quedó expuesta. Del otro lado, los Menem —Martín y su primo Eduardo «Lule» Menem— son los hombres de confianza de Karina Milei en el armado territorial. La disputa no es nueva. Viene de lejos. Pero esta vez, Caputo y sus «Fuerzas del Cielo» decidieron mostrar los dientes .
La respuesta de Caputo y la tropa digital
Los «celestiales», como se autodenomina la tropa de Caputo, no se quedaron solos. Daniel Parisini, alias «El Gordo Dan», el influencer estrella del mundo libertario, salió a respaldar a Caputo con munición pesada .
«Le mintieron al Presidente. No estuvo prefabricado. Estoy seguro de que la cuenta era de Martín Menem», desafió Parisini en el canal de streaming Carajo . Y añadió: «No le mientan NUNCA MÁS al presidente» .
Los caputistas están convencidos de que tienen las pruebas. Tienen capturas, tienen respaldos, tienen la certeza de que los Menem los operaban en las sombras .
Los malabares de Milei
El domingo, Milei se mantuvo en silencio. Pero el lunes, en una entrevista con el canal de streaming Neura, rompió el silencio. Y, como siempre, hizo malabares para no tomar partido.
«Eso fue algo que le han plantado a Martín Menem, eso está prefabricado. Martín lo explicó dentro del gabinete», dijo el Presidente . Incluso se ofreció a pasar un video que supuestamente explica todo .
Pero también ratificó su vínculo con Caputo: «Santiago es como un hermano para mí» . Elogió a Menem: «Lleva adelante una tarea enorme, fenomenal, extraordinaria» .
El resultado fue el esperable. Ambas facciones se sintieron reivindicadas. Los caputistas celebraron que Milei les permitiera exponer a los Menem durante tres días sin intervenir. Los menemistas respiraron aliviados porque el Presidente creyó su versión y los dejó a salvo . La interna, lejos de resolverse, se profundizó.
«Winter is coming»
Apenas unas horas después de las declaraciones de Milei, Caputo publicó un posteo en X que encendió todas las alarmas. Escribió: «Winter is coming» . La frase, tomada de la serie Juego de Tronos, es una advertencia. Algo se acerca. Algo malo.
Nadie sabe a ciencia cierta qué quiso decir. Pero en el contexto de una interna donde las acusaciones de operaciones anónimas, mentiras y traiciones están a la orden del día, el mensaje es inquietante .
El costo político
La interna no es solo un problema de egos. Es un problema de poder. Y también de negocios. Fuentes del mercado señalaron a Tiempo Argentino que la pelea tuvo impacto entre los inversores. «Nadie invierte en países donde dos actores de una mesa política de 6 se pelean por Twitter», dijo un operador de la City .
El gobierno necesita inversiones. El riesgo país sigue alto. El acuerdo con el FMI no llega. Y la pelea entre los dueños del poder libertario se ventila en las redes.
En las bases libertarias, el malestar crece. Los jóvenes que militaron a Milei desde el principio están decepcionados. Ven que la «casta» que prometieron combatir se parece cada vez más a un club de amigos disputándose los cargos . «Milei está gagá», se lee en algunos posteos de cuentas conocidas .
El cierre de Gudiño
El lunes 25 de mayo, Milei reunirá a todo su gabinete en el Salón Eva Perón de la Casa Rosada. Antes, participarán del Tedeum juntos. En esa foto, estarán Caputo, Menem, Karina y el resto de los ministros. Sonreirán para la prensa. Se darán la mano.
«Somos especialistas en fingir demencia», vaticinó un asistente .
Pero la interna no se resuelve con sonrisas. Se resuelve con decisiones políticas. Y Milei no está dispuesto a tomarlas. Porque elegir entre Caputo y Karina es, para él, «como hacerle elegir entre el brazo izquierdo y el derecho» .
El problema es que mientras el Presidente mira para otro lado, la única certeza que tienen los argentinos es que el gobierno está más preocupado por las guerras internas que por gobernar.
Y el invierno, como dijo Caputo, se acerca.



























